Una vecina del Polígono denuncia que “no hay manera” de que identifiquen a Iad, un chaval de 17 años

MENORES

La mujer, que lleva un mes y medio dándole de comer, lo ha llevado al menos cuatro veces a comisaría y también al Samu y a las carpas, pero le dicen que “no están filiando”

Iad posa de espaldas a las puertas de la redacción de El Pueblo
Iad posa de espaldas a las puertas de la redacción de El Pueblo | S.C.

Iad nació en Tánger hace 17 años y “se ha hecho un huequito” en el Polígono Virgen de África este último mes y medio, desde que cruzó la frontera desde Marruecos hasta Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio. Duerme en la calle, pero una vecina de la barriada lleva alimentándolo todo este tiempo.

La mujer, que prefiere conservar el anonimato por miedo a posibles represalias, ha acudido a exponer su situación a El Pueblo de Ceuta porque “no hay manera” de comenzar ni siquiera los trámites para que Iad entre en el sistema de protección de menores.

Muy tímido, Iad reconoce que aunque lleve más de un mes en situación de calle “está mejor aquí que en Marruecos”. Su situación familiar en el país vecino es precaria. Tiene tres hermanos y su padre los abandonó “desde chiquititos”, desde que él tenía tres años. Su madre es limpiadora, cobra 100 euros al mes y está pagando un alquiler. Uno de sus heramnos “está malito” y los otros dos trabajan “en lo que pueden”; pero él, cuando se enteró de la entrada masiva “cogió y se vino” sin comunicárselo al resto.

“Es un niño que ni habla, ni molesta, ni fuma, ni tiene ningún vicio”, describe la vecina, a quien se le nota que le ha cogido cariño. La mujer asegura que lo ha llevado “cuatro o cinco veces” para filiarlo a la Jefatura de Policía, pero que no solo se han negado a atenderlos sino que ha visto que “se han liado a porrazos” con otros menores. También lo ha llevado a la Fundación Samu, en las naves del Tarjal, y a las carpas de acogida de Loma Colmenar, pero le dicen “que no apuntan a nadie, que no están afilando”.

“La madre sí está preocupada. Lo que pasa es que él le dice que no se quiere ir, viene con la idea fija con la que vienen todos”, explica la vecina, que también asegura que aunque su barriada está “muy tranquila”, por la noche “sí que pasan cosas”. “Lo han intentado agredir ya tres o cuatro veces, pero al escuchar ruido yo bajo y lo defiendo. Parece que hacen redadas de madrugada en los barrios. No sé si son gente de aquí o chicos de Marruecos”, aclara la vecina, que también traduce a Iad, quien añade que ni la Policía ni los militares le han “hecho nada”.

No obstante, asegura que desde que entró en Ceuta “se han hartado de robarle”, entre otras pertenencias, un teléfono móvil, y que tiene “mucho miedo” a la hora de dormir por las noches al raso.

El mensaje del chaval es compartido al 100% por su defensora: “Que por favor lo admitan en un centro en el que pueda estar seguro. Que lo que quiere es ponerse a estudiar y tener un futuro. Un futuro que no ha podido tener en su país”, remata esta vecina, que confía que las autoridades puedan darle la oportunidad a Iad al menos de dar a conocer su caso legalmente.

También te puede interesar

Lo último

stats