Vivas acusa al Gobierno de "reaccionar tarde" ante la mayor crisis migratoria de su historia
CRISIS MIGRATORIA
El presidente de la Ciudad reclama una respuesta "enérgica, decidida e inmediata" tras la entrada masiva de decenas de miles de inmigrantes. Advierte de que Ceuta vive una situación "absolutamente insostenible" y pide el respaldo de toda Europa. Juan Vivas sostiene que el Estado pudo actuar antes para evitar el colapso de la ciudad. Reclama un plan urgente que permita recuperar la normalidad cuanto antes
Ceuta/ La Ciudad Autónoma de Ceuta reclamó este viernes al Gobierno de España la puesta en marcha de un plan de actuación "urgente, enérgico e inmediato" para hacer frente a la crisis migratoria sin precedentes que atraviesa la ciudad, después de que durante la jornada del jueves se produjera una entrada masiva de inmigrantes que ha llevado al límite la capacidad de respuesta de las administraciones.
Tras reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el presidente ceutí, Juan Vivas, aseguró que la prioridad pasa por recuperar cuanto antes la normalidad en la ciudad y advirtió de que la situación actual resulta "absolutamente insostenible" por la magnitud del episodio vivido en las últimas horas.
Durante su comparecencia, Vivas sostuvo que la respuesta ofrecida hasta el momento por el Ejecutivo central ha llegado demasiado tarde y ha sido insuficiente para contener una crisis que, a su juicio, presentaba indicios claros desde días atrás. En este sentido, recordó que la Ciudad había trasladado reiteradamente sus advertencias sobre el riesgo de que se produjera una entrada masiva de personas desde Marruecos.
El presidente autonómico explicó que, pese a esa crítica a la gestión realizada hasta ahora, la reunión mantenida con Sánchez permitió trasladar el compromiso del Estado de respaldar a Ceuta y de considerar lo sucedido como una vulneración de la integridad territorial de España, una valoración que calificó de positiva aunque insistió en que será necesario comprobar en los próximos días si ese respaldo se traduce en actuaciones concretas.
Vivas situó la crisis actual como el episodio migratorio "más grave vivido nunca por la ciudad" y aseguró que "las estimaciones de los servicios encargados de gestionar la emergencia apuntan a la entrada de alrededor de 60.000 personas, una cifra que equivale aproximadamente al 70 % de la población ceutí" y que, según afirmó, "hace imposible absorber una presión de estas características".
Para ilustrar el alcance del fenómeno, comparó el impacto que soporta Ceuta con una hipotética llegada de unos 34 millones de personas al conjunto de España en apenas veinticuatro horas, una proporción que, según explicó, permite entender la dimensión real de la crisis y el sentimiento de inseguridad, incertidumbre e impotencia que, asegura, se ha instalado entre buena parte de la población ceutí.
Ante este escenario, el presidente de la Ciudad reclamó la "elaboración inmediata de un plan integral que permita afrontar la emergencia desde distintos frentes". Entre las prioridades situó el retorno de quienes han accedido de forma irregular al territorio, el refuerzo de la seguridad ciudadana, la atención de la emergencia humanitaria y la recuperación económica de los sectores más perjudicados por la paralización de la actividad.
El dirigente ceutí defendió igualmente la necesidad de apoyar a comerciantes, autónomos, pequeñas empresas y trabajadores que han visto alterada su actividad durante estos días, al tiempo que reclamó medidas capaces de devolver la confianza a la ciudadanía mediante actuaciones concretas y no únicamente a través de mensajes institucionales.
En esa estrategia, Vivas consideró imprescindible implicar de forma directa a la Unión Europea, al entender que la frontera de Ceuta constituye también una frontera exterior europea y que, por tanto, la respuesta no puede recaer exclusivamente sobre la ciudad ni sobre el Estado español.
El presidente aprovechó también su intervención para reconocer el trabajo desarrollado por los cuerpos y fuerzas de seguridad, los servicios públicos, las entidades sociales, los profesionales implicados en la atención de la emergencia y los medios de comunicación que están informando de la evolución de la crisis, al tiempo que trasladó su pésame por las víctimas mortales registradas durante este episodio.
La gestión de los menores extranjeros no acompañados ocupó buena parte de las preguntas formuladas por los periodistas tras la comparecencia. Sobre este asunto, Juan Vivas defendió que la Ciudad está cumpliendo con las obligaciones que establece la ley, aunque advirtió de que la capacidad de acogida se encuentra completamente desbordada por la magnitud de la crisis.
Según explicó, antes del inicio de este episodio Ceuta ya atendía a unos 180 menores, una cifra que duplicaba el umbral fijado para declarar una situación de contingencia migratoria. Sin embargo, tras la entrada masiva registrada desde el jueves, el número de menores acogidos se elevó hasta aproximadamente 750, lo que supone una sobreocupación que calificó de extraordinaria y muy por encima de las posibilidades reales de la administración local.
El presidente dejó claro que la Ciudad continuará prestando asistencia a todos los menores que sean localizados, aunque insistió en que Ceuta no puede asumir en solitario un fenómeno de estas dimensiones. En este sentido, reclamó nuevamente la implicación económica y logística del Estado, al considerar que mantener esta situación durante mucho tiempo podría comprometer seriamente la viabilidad financiera de la institución.
Otra de las cuestiones planteadas fue si el Gobierno había ofrecido alguna garantía de que una crisis semejante no vuelva a repetirse en el futuro. La respuesta de Vivas fue tajante al reconocer que durante la reunión mantenida con Pedro Sánchez no se adquirió ningún compromiso concreto en ese sentido.
El dirigente autonómico recordó entonces la crisis migratoria de mayo de 2021 y lamentó que cinco años después la ciudad haya vuelto a enfrentarse a una situación incluso más grave. A su juicio, este nuevo episodio demuestra que Ceuta continúa siendo extremadamente vulnerable y que resulta imprescindible impulsar reformas estructurales que refuercen la protección de la frontera, tanto mediante nuevos medios materiales como a través de cambios normativos y una mayor implicación de las instituciones europeas.
Preguntado por los plazos para recuperar la normalidad, Vivas reconoció que el Ejecutivo central no trasladó un calendario concreto para revertir la situación. No obstante, insistió en que el tiempo juega en contra de la ciudad y advirtió de que Ceuta se encuentra sometida a un nivel de tensión que no podrá sostener durante mucho más tiempo.
El presidente explicó que una parte de las personas que accedieron irregularmente está regresando de manera voluntaria a Marruecos, circunstancia que, según indicó, contribuye a aliviar parcialmente la presión existente. Para el resto de los casos, defendió la aplicación de los mecanismos legales previstos para agilizar los retornos y evitar que el colapso termine instalándose de forma permanente en la ciudad.
Vivas relacionó además la gravedad de la crisis con la decisión adoptada por la Ciudad de aplazar las Fiestas Patronales y la Feria de Ceuta, una medida que, explicó, respondió principalmente a razones de seguridad. Aun así, quiso lanzar un mensaje de confianza a la ciudadanía, convencido de que la respuesta solidaria de los ceutíes permitirá superar este episodio.
Durante el turno de preguntas también descartó que, según la información trasladada por las fuerzas de seguridad, existieran denuncias o constancia de intentos de ocupación de viviendas por parte de los inmigrantes llegados durante la avalancha, al tiempo que señaló que el flujo de entradas parecía haber disminuido de forma considerable respecto a las horas más críticas, aunque evitó ofrecer cifras concretas.
Respecto al papel desempeñado por Marruecos, el presidente evitó profundizar en nuevas valoraciones y se remitió a las declaraciones realizadas al inicio de su comparecencia, cuando calificó lo sucedido como un acto de hostilidad hacia España y Europa y denunció el uso de la población con fines políticos, en una situación que comparó con la vivida en mayo de 2021.
A pesar de la dureza de sus críticas hacia la actuación del Gobierno durante las primeras horas de la crisis, Vivas quiso diferenciar esa valoración del encuentro mantenido con Pedro Sánchez, del que destacó el compromiso expresado por el presidente del Ejecutivo de actuar con firmeza para devolver la normalidad a la ciudad. No obstante, insistió en que será la rapidez y eficacia de las medidas que se adopten en los próximos días la que permita juzgar si ese compromiso se traduce en hechos.
El presidente concluyó su intervención apelando a la unidad política e institucional como principal herramienta para afrontar una crisis que, a su juicio, ha puesto a prueba la capacidad de resistencia de Ceuta. Reivindicó la madurez y el comportamiento ejemplar de la sociedad ceutí durante estos días y expresó su confianza en que el respaldo del Estado y de la Unión Europea permita recuperar cuanto antes la estabilidad tras el mayor episodio migratorio registrado en la historia reciente de la ciudad.