Vivas traslada a Albares la necesidad de blindar Ceuta tras el asalto a la frontera
CRISIS MIGRATORIA
El presidente ceutí ha considerado "positivo" que el Ejecutivo comparta esta posición y que Marruecos esté dispuesto a facilitar el retorno, aunque ha advertido de que Albares no le ha ofrecido ningún plazo concreto para completar las devoluciones
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha reclamado este lunes al Gobierno que acelere al máximo la devolución a Marruecos de los cerca de 10.000 migrantes que, según sus cálculos, permanecen en la ciudad tras la entrada masiva del pasado 30 de julio y ha exigido un refuerzo inmediato de la frontera para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Vivas ha hecho estas declaraciones tras reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en un encuentro en el que, según ha explicado, el Gobierno le ha trasladado que la única salida para las personas que entraron de forma irregular en Ceuta es su retorno a Marruecos, tanto en el caso de los adultos como de los menores.
El presidente ceutí ha considerado "positivo" que el Ejecutivo comparta esta posición y que Marruecos esté dispuesto a facilitar el retorno, aunque ha advertido de que Albares no le ha ofrecido ningún plazo concreto para completar las devoluciones.
A su juicio, ahora corresponde al Gobierno de la nación poner en marcha "las iniciativas legislativas que sean necesarias" y dotar de medios suficientes a los servicios de extranjería, los juzgados, la Fiscalía, los forenses y la Policía especializada para tramitar con carácter urgente los expedientes de expulsión.
"Nos tenemos que tomar esto como una urgencia nacional", ha reclamado Vivas, quien ha considerado que el dispositivo debería funcionar "todas las horas del día que sean necesarias", incluidos fines de semana, para afrontar una situación que afecta, según ha insistido, a unas 10.000 personas.
El presidente de Ceuta ha defendido que evitar una nueva entrada masiva pasa también por eliminar cualquier expectativa de que llegar a la ciudad permita obtener documentación o acceder al asilo y ha sostenido que "la única solución" para quienes participaron en la entrada es el retorno a Marruecos.
Vivas ha descrito lo ocurrido el 30 de julio como "un asalto, un ataque, una violación de nuestra integridad territorial" y ha afirmado que la situación ha provocado entre los ceutíes "indignación", "preocupación" y una sensación de "abandono" ante la respuesta del Gobierno central.
Ha señalado que la entrada masiva ha tenido consecuencias sobre la seguridad, la tranquilidad ciudadana, el funcionamiento de los servicios públicos, la convivencia y la actividad económica, aunque ha destacado que la sociedad ceutí ha mantenido una actitud "de entereza y de madurez" y no ha respondido con episodios de xenofobia.
En paralelo al retorno de los migrantes, Vivas ha reclamado un refuerzo inmediato de las capacidades del Estado en la frontera mediante más efectivos y medios de prevención, disuasión y reacción, especialmente ante la posibilidad de nuevas entradas.
"Lo que pasó el día 31 de julio lo tiene que hacer el Estado de una manera categórica, rotunda e indudable", ha afirmado, antes de reclamar "todos los medios" necesarios para garantizar que no vuelva a producirse una situación similar.
El presidente ceutí ha considerado que, a medio plazo, también será necesario acometer obras de infraestructura para hacer la frontera "más segura" y evitar que vuelva a quedar acreditada su vulnerabilidad.
Vivas ha defendido además una mayor implicación de la Unión Europea en el refuerzo de la frontera de Ceuta, al considerar que se trata no solo de un límite de la ciudad y de España, sino también de una frontera europea. En este sentido, ha reclamado que la presión migratoria no pueda utilizarse como instrumento para "desestabilizar a Ceuta, a España y a Europa".
Preguntado por el papel de Marruecos y por las circunstancias que permitieron la entrada masiva, Vivas ha evitado entrar en nuevas valoraciones y ha señalado que, según la información trasladada por Albares, no hubo una relajación de los controles marroquíes. Ha defendido, no obstante, que la crisis debe servir para demostrar que ningún aspecto esencial para Ceuta puede quedar supeditado a Marruecos.
"Que la estabilidad de Ceuta en los aspectos claves para su estabilidad, que es tanto como decir para su integridad territorial y su soberanía, no estén en manos de Marruecos", ha reclamado.
Por último, Vivas ha rechazado que se pretenda trasladar al Gobierno de la Ciudad la responsabilidad de gestionar la crisis migratoria y ha recordado que la Administración autonómica carece de competencias en extranjería, fronteras, seguridad y defensa. Ha defendido, en cambio, la actuación de los servicios municipales y de la Policía Local como apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El presidente ceutí ha asegurado que el Ejecutivo local está trasladando la situación a las instituciones nacionales y europeas y ha advertido contra cualquier intento de "desviar la atención" hacia la Ciudad Autónoma con fines electorales.