La “inseguridad subjetiva”, según Marlaska: Incendio en el monte y quema de contenedores
INVASIÓN CEUTA
Mientras que el ministro del Interior califica de "subjetiva" la inseguridad en Ceuta, la ciudad ha hecho frente a otra madrugada muy complicada con un incendio en el monte de la tortuga que apunta a "premeditado" y con quema de contenedores en varias barriadas
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, regresaba a Ceuta en la tarde de este miércoles entre los abucheos de la población ceutí y los aplausos de los inmigrantes a su salida del cate. Todo ello, tras 40 días de una invasión sin precedentes que mantiene a Ceuta con el alma en vilo y en la jornada de la Vuelta al Cole sin militares ni policías en la mayoría de los centros escolares en otra mentira más del Gobierno de España.
Durante su comparecencia quiso dejar claro que la inseguridad en Ceuta es “subjetiva”. Unas declaraciones que ha vuelto a encender a los ceutíes, que han vivido otra noche marcada por la inseguridad y el vandalismo.
Pasadas las 20.00 horas era declarado un incendio en el monte de la Tortuga y todos los indicios apuntan a que fue totalmente intencionado por parte de los migrantes, pues se produjo justo en el cambio de turno del retén de bomberos que se encuentra en el monte y cuando el viento estaba cambiando. “El incendio estaba totalmente premeditado, pues se ha producido en la franja de 20.15 a 22.15 horas, que es cuando se produce el relevo de los retenes y cuando el viento estaba cambiando a poniente. Si el viento hubiera sido fuerte, estaríamos hablando de una catástrofe sin control, porque lo ha hecho alguien que sabe”, aseguran expertos en la materia.
Con respecto a las declaraciones del ministro Marlaska de “inseguridad subjetiva”, miembros que estuvieron presentes en la reunión de la Junta de Seguridad el pasado 6 de agosto aseguran que “son las mismas declaraciones que dijo el delegado del Gobierno de Ceuta y el segundo jefe de la Policía Nacional”, en una muestra más de la estrategia a seguir por parte de Moncloa, pues en esa reunión también se dijo que “si un vecino llama al 112 porque hay una persona durmiendo su portal, no es para prestar atención, pues esa persona no está haciendo nada malo”.
Mientras tanto, se han calcinado entre 8.000 y 10.000 metros cuadrados de monte en un incendio en el que intervinieron 14 bomberos, 3 bombas rurales pesadas, una bomba nodriza y un vehículo pick up, siendo necesario para la extinción 30.000 litros de agua.
La actuación se desarrolló con rapidez gracias, entre otros factores, a los avisos tempranos de los retenes de bomberos desplegados en las zonas forestales, que permitieron detectar el fuego y movilizar con celeridad a los efectivos.
Estos retenes fueron reforzados este verano por la Consejería de Gobernación ante la presencia de numerosos inmigrantes irregulares que, tras las entradas masivas de los días 30 y 31 de julio, han generado asentamientos en distintas zonas de los montes de Ceuta. En estos asentamientos se vienen encendiendo hogueras para cocinar o calentarse durante la noche, lo que incrementa el riesgo de incendio forestal, que está siendo muy alto este verano.
Quema de contenedores
Por otra parte, la madrugada de este miércoles también ha estado marcada por el vandalismo con la quema de contenedores en varios puntos de la ciudad, el último de ellos a las 5.45 horas junto al edificio Fossati en la avenida Virgen de África, donde han sido calcinados hasta tres.
Esta es la realidad que vive Ceuta 41 días después de la invasión sufrida más allá de las declaraciones incendiarias que realizan los ministros del Gobierno de España cada vez que desfilan por Ceuta, pues decir que la inseguridad en la ciudad es “subjetiva” es un nuevo insulto a los ceutíes, que sienten una y otra vez como el Ejecutivo Central se ríe de ellos mientras que miles de inmigrantes continúan deambulando por calles, montes y playas generando situaciones cada vez más límites.