Una marcha para “liberar” Ceuta y Melilla, antesala de las elecciones en Marruecos

Ataque a Ceuta

La convocatoria popular para “exigir” la anexión de las dos ciudades y de las “islas ocupadas por España” está fechada para este domingo, 20 de septiembre, y el CNI está alerta

El cartel para convocar la marcha por la liberación de Ceuta y Melilla sobre una imagen de Ceuta
El cartel para convocar la marcha por la liberación de Ceuta y Melilla sobre una imagen de Ceuta | Cedida

El 6 de septiembre se celebró un partido internacional entre el Maghreb Association Sportive de Fez (MAS Fez, el campeón de Marruecos) y el Rahimo FC de Burkina Faso. En uno de los fondos del estadio, un grupo de seguidores vinculados al grupo ultra Fatal Tigers comenzó a desplegar una alargada pancarta con un mensaje en español: “Ceuta y Melilla: dos ciudades, una patria: Marruecos”. Con anterioridad al gesto político en pleno evento deportivo, dos ministros marroquíes reivindicaron el “derecho histórico y geográfico” de su país sobre los territorios españoles en el norte de África. Lo hicieron tras la entrada masiva de más de 80.000 personas en Ceuta, calificado como una “invasión” del reino alauita por todos los partidos políticos españoles menos por el Gobierno central, cuyo presidente reconoció el “ataque” sin señalar al atacante. Este domingo, 20 de septiembre, a tres días de las elecciones en el país vecino, se prevé que las pretensiones expansionistas den un paso más.

“Llamamiento a una marcha popular para exigir la liberación de Ceuta, Melilla y las islas ocupadas por España: domingo 20 de septiembre, antes de las elecciones". Reza el cartel difundido a través de redes sociales desde hace al menos dos semanas. Según publica El Español, los servicios de inteligencia españoles son conocedores de la convocatoria y “están encima” al fin de “controlarla”. A este lado de la frontera les interesa determinar el alcance real del llamamiento, quién está detrás de los mensajes y, en especial, si existe alguna coordinación que derive en una movilización humana hacia las ciudades, acorde a la información que publica el medio referido.

El debate sobre la reclamación de las ciudades autónomas por parte de Marruecos está más candente que nunca desde el episodio fronterizo del 30 y 31 de julio. Pese a la insistencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y algunos de sus ministros en negar la participación del país vecino en la movilización de más de 80.000 personas hacia Ceuta, al Ejecutivo ceutí no le cabe duda de que está detrás. Y de que el objetivo es desestabilizar la ciudad y cansar a su gente hasta tener el caldo de cultivo ideal para ampliar su territorio. Las declaraciones de dos ministros marroquíes tras la entrada masiva han contribuido a alimentar la desconfianza y el temor a que la invasión fuera perpetrada por el reino alauita. Y lo peor, que sea solo el principio.

El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, afirmó el 21 de agosto que Ceuta y Melilla son un "derecho histórico y geográfico" de su país y abogó por abrir un diálogo con España para lograr su retorno. Más tarde, a principios de septiembre, el ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, declaró que Marruecos “no retrocederá ni un solo palmo” de lo que considera su territorio nacional.

El titular de Justicia en España, Félix Bolaños, fiel defensor de la colaboración de Marruecos, quitó hierro al polémico discurso de su homólogo marroquí arguyendo que quienes de verdad deciden en el país vecino sobre su política internacional son el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y el Rey, Mohamed VI, y que ninguno de ellos había realizado jamás declaraciones de esa índole.

Sin embargo, con solo desentrañar superficialmente lo que hay detrás de la política marroquí se entiende la relevancia de las palabras de uno y otro. Máxime en las fechas en las que fueron pronunciadas. El 23 de septiembre, Marruecos celebra sus elecciones legislativas, a las que su propia ciudadanía otorga poca credibilidad. Todos en Marruecos saben que quien manda en realidad es el hijo de Hassan II. La participación en los comicios suele ser bajísima. Durante los últimos, en 2021, votaron la mitad de los 17,5 millones de ciudadanos registrados. La campaña electoral comenzó el día 10 y concluirá el 22, lo que significa que la marcha “para liberar” las ciudades “ocupadas” por España se celebra en mitad de la carrera. El del próximo miércoles será el sexto proceso electoral legislativo bajo el reinado de Mohamed VI, el cuarto desde la reforma constitucional de 2011, para repartir los 395 escaños de la Cámara de Representantes.

¿Quiénes son los ministros marroquíes que quieren Ceuta y Melilla?

En 2021, la victoria fue para la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), cuyo líder, el millonario Aziz Ajanuch, primer ministro marroquí, cogió un vuelo privado a Mallorca poco después de la entrada masiva del 30 y 31 de julio. El RNI ha gobernado todos estos años con apoyo del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) y el Istiqlal. He aquí la primera pista para descifrar el significado de las declaraciones de los ministros marroquíes. Esas que Bolaños no toma en consideración porque no son sus competencias.

Sin embargo, el de Justicia, quien afirmó Ceuta y Melilla son un "derecho histórico y geográfico" de Marruecos, no es cualquiera. Entre 2020 y 2024 fue secretario general del PAM, uno de los dos partidos que ha permitido la gobernanza del RNI desde las últimas elecciones. Pero no solo. Lo más destacable es que el PAM está considerado una formación creada por iniciativa del rey Mohamed VI. El partido de los "amigos del rey” lo llaman en Marruecos. El hijo de Hassan II siempre sabe cómo ocultarse detrás de las decisiones que toma para desestabilizar Ceuta, pero a los expertos en política internacional no les cabe duda de quién maneja los hilos.

El Instituto de Estudios Ceutíes (IEC), formado por decenas de personas del mundo de las ciencias y las artes, dedicado a conservar y fomentar el estudio sobre la ciudad, ha denunciado en una proclama el mensaje de Abdellatif Ouahbi, a quien presentan como alguien “muy allegado al trono”. A este grupo de pensadores no le cabe duda de que lo ocurrido fue “una invasión civil comendada por Marruecos” evidenciada por el hecho de que “inmediatamente después volviese a aparecer públicamente la perenne e injustificada reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla”.

Por otro lado, están las afirmaciones del titular de Equipamiento Público y Agua, Nizar Baraka. Otro que, como el de Justicia, no solo es ministro, sino también miembro del Partido Istiqlal, la otra formación que sostiene al Gobierno marroquí actual. Es, además, uno de los grupos políticos con la ideología más nacionalista del arco alauita. También se ha pronunciado al respecto el secretario general del Partido del Progreso y del Socialismo (PPS), Nabil Benabdelá, quien recientemente ha definido a las ciudades autónomas como “ciudades marroquíes ocupadas”. Aunque con pocas posibilidades de gobernar, es un candidato al Ejecutivo marroquí.

A pesar de todo, el Gobierno de España aboga por negarlo todo. No solo que la movilización de más de 80.000 personas para entrar en Ceuta a la vez estuviera coordinada o permitida por Marruecos. También que el país vecino aspire a anexionarse parte de su territorio. Toda España lo tiene delante de sus ojos, pero los de Sánchez se expresan partiendo de la base de que todos están ciegos. En Ceuta y Melilla, desde luego, no.

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