Marlaska cifra en 3.000 los migrantes en las calles y en 105 los triajes diarios
Interior
El ministro del Interior informa de que ya se ha filiado a más de 2.500 adultos y asegura que solo quedan tres millares sin acoger, pese a que solo en el Trampolín superan las 3.500 en base a las raciones de comida
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha vuelto a comparecer en Ceuta para actualizar la situación que atraviesa la crisis migratoria. De nuevo, ha hecho alarde de buena gestión para acelerar la vuelta a la normalidad de la ciudad o para reducir la criminalidad. Esta vez, ha evitado pronunciar las palabras mágicas. Pese a ser preguntado hasta en tres ocasiones por la “inseguridad subjetiva”, no ha insistido en aquellos términos que tanta indignación han causado entre los ceutíes. Sin embargo, ha evitado pedir disculpas por ello o retractarse, optando en su lugar por presumir de cómo el Gobierno socialista ha logrado reducir la tasa de criminalidad en la ciudad frente a los datos que se manejaban durante los años de gobernanza del Partido Popular. Lo ha justificado con datos. Unos que no han terminado de convencer a la prensa, que no le preguntaba por ellos.
Tampoco han dado credibilidad los medios de comunicación a la cifra de 3.000 personas migrantes que, según él, quedan en situación de calle desde la entrada masiva del 30 y 31 de julio. Dice que, tras dar acogida a más de 6.000 en los campamentos provisionales, solo continúan deambulando por las barriadas tres millares. Una periodista le recriminó en la rueda de prensa ofrecida en Delegación del Gobierno: “Pero si solo en el Trampolín hay 5.000…”. No respondió a esto. Según ha podido saber El Pueblo de Ceuta, en los asentamientos del Trampolín se reparten una media de 3.500 raciones de comida diarias. Solo allí se supera el volumen del que habla el ministro. Sin tener en cuenta la cantidad de personas que continúa escondida en los montes, que vive en otras barriadas periféricas o que ha logrado un hueco en los muchos pisos pateras que se cree hay por toda la ciudad.
Marlaska ha dado datos sobre cómo avanza el proceso de triaje de los migrantes en situación irregular en Ceuta. Proceso indispensable para que la ciudad retorne a la normalidad previa al 30 de julio. Ha cifrado en 2.500 los adultos que han sido registrados hasta el momento, y en 105 los triajes que se realizan al día. Sobre los menores, ha dicho que se ha identificado a 1.700 desde la entrada masiva, a los que hay que sumar los 700 que ya estaban en la ciudad antes de la avalancha. Total: 2.400.
De hecho, ha anunciado que a partir de este martes se realizarán 50 triajes de menores al día. El ministro ha recordado que, para la tramitación del asilo de los llegados el 30 y 31 de julio, el Gobierno está aplicando la legislación contemplada en el Pacto Europeo de Migración y Asilo, que contempla un plazo máximo de resolución de 12 semanas (seis administrativas y seis judiciales). Y ha manifestado la intención del Ejecutivo español de acortar los plazos ante circunstancias como el episodio fronterizo sufrido a finales de julio. Así se lo trasladó al comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, durante la reunión mantenida en Madrid el 17 de septiembre.
Ha informado de los medios humanos destinados a la filiación de los migrantes. Según ha dicho, han desplegado a 78 agentes de la Brigada de Extranjería de la Policía Nacional, y a 11 en la oficina de Asilo y Refugio que trabajan in situ. Además, según ha dicho, la próxima semana se instalarán 20 nuevos módulos en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde ha dicho que van a tener “más personal, tanto de policía científica como de extranjería”.
La inseguridad subjetiva
Marlaska no quiere hablar de la inseguridad que sufren los ceutíes desde la entrada masiva. En esta comparecencia ha obviado referirse a su percepción como una “subjetiva”, pero ni se ha retractado ni ha optado por pedir perdón, pese a ser preguntado por la prensa. Ha respondido en todo momento ensalzando la reducción de la tasa de criminalidad en Ceuta desde que gobierna Pedro Sánchez.
Aunque se le ha preguntado y repreguntado por la escalada de violencia desde la avalancha, él ha respondido en todo momento a su propia interrogación: “¿Cuál es la seguridad del 30 de julio de 2026?”. Y ha afirmado que la ratio de criminalidad era 7 puntos por debajo a la media nacional, que era 13 puntos inferior a la de Ceuta el 7 de junio de 2018, cuando él llegó al gobierno. “Me parece absolutamente hipócrita que hablen de seguridad aquellos que en su momento de gestión tenían índices de criminalidad siete u ocho puntos superior a la media nacional”, ha dicho.
Al menos, sí ha aceptado condenar las agresiones sufridas por agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad por parte de migrantes con bastante frecuencia desde el ataque a Ceuta. “¿Cómo no va a condenar el ministro del Interior cualquier hecho de violencia? Mi objetivo prioritario es reducir la criminalidad, garantizar la seguridad en todas las ciudades y que el conjunto de hombres y mujeres puedan desarrollar sus derechos y sus libertades”, ha dicho, para continuar con la misma cantinela: “Cuando hablo de tasas de criminalidad, y creo que podrías contradecirme si digo la verdad, se han reducido 13 puntos desde junio de 2018 al 30 de julio de 2026”.
Ha recordado que han aumentado los efectivos policiales en un 16% en estos años y que han invertido más de 37 millones de euros en reforzar la frontera de Ceuta. Al ser repreguntado por la prensa, que le recriminó que no había respondido a su cuestión, se limitó a afirmar que le remite “a los criterios de seguridad objetiva”. “¿Qué piensa la sociedad de una ratio de criminalidad en Ceuta superior en siete puntos a la media nacional como ocurría en 2018?, ¿prefiere esa ratio o la ratio del 30 de julio de 2026? Yo, si fuera un testigo objetivo e imparcial, ante (2:29) esas dos visiones de lo que es la seguridad, yo creo que me quedaría claramente con una de ellas”.