Los medios marroquíes reaccionan a la visita de los Reyes: vuelven a hablar de “enclaves ocupados”
Viaje real
La agencia marroquí Hespress se hace eco de la visita para situar la cuestión de la soberanía de ambas ciudades en el centro del debate
La noticia de la visita de Felipe VI y la reina Letizia a Ceuta y Melilla ya ha provocado las primeras reacciones en Marruecos. La agencia marroquí Hespress ha sido uno de los primeros medios en hacerse eco del anuncio y ha presentado el desplazamiento de los Reyes como una visita a los “enclaves ocupados”, en referencia a las dos ciudades autónomas españolas.
El medio marroquí recuerda que la última visita de la Corona española a Ceuta y Melilla, en noviembre de 2007, desencadenó una crisis diplomática entre Madrid y Rabat. En su información, Hespress vuelve a situar la cuestión de la soberanía de ambas ciudades en el centro del debate y menciona las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta, Melilla y otros territorios españoles del norte de África.
La reacción llega en un momento especialmente relevante para las relaciones bilaterales. El propio medio destaca que la visita se produce mientras España y Marruecos atraviesan una etapa de acercamiento estratégico, aunque advierte de que un desplazamiento de estas características puede volver a generar tensión en torno a la cuestión territorial.
La denominación empleada por Hespress no es nueva. Parte de los medios de comunicación marroquíes utilizan habitualmente la expresión “ciudades ocupadas” para referirse a Ceuta y Melilla, en línea con la posición de Marruecos sobre la soberanía de ambos territorios.
El Palacio de la Zarzuela ha anunciado este jueves que Felipe VI y Letizia visitarán Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre. La fecha ha sido acordada de forma consensuada entre el Gobierno y la Casa Real.
El precedente explica buena parte de la atención que la prensa marroquí está prestando al nuevo viaje. Juan Carlos I y Sofía visitaron Ceuta y Melilla los días 6 y 7 de noviembre de 2007, una decisión que provocó una contundente respuesta de Rabat.
El rey Mohamed VI calificó entonces el desplazamiento de “paso contraproducente” y afirmó que suponía un ataque a los sentimientos patrióticos de la población marroquí. En un comunicado difundido por la agencia estatal MAP, el monarca consideró además que la visita constituía un acto relacionado con una “era sombría” que, a su juicio, debía darse por superada.