Nadal (PP): "Haremos una enmienda a la totalidad a Sánchez, y Ceuta es el ejemplo más claro"
FORO EL ESPAÑOL
El vicesecretario de Economía del Partido Popular ha clausurado el Foro Económico Español junto a Juan Bravo, y ambos han aprovechado para presentar un "plan de choque" de cara a las elecciones
El Partido Popular plantea convertir la recuperación económica de Ceuta en uno de los ejes de su alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez. El vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del PP, Alberto Nadal, ha defendido este viernes que la ciudad necesita recuperar la confianza, atraer inversiones y aprovechar sus posibilidades en ámbitos como el turismo, el puerto y las nuevas tecnologías. "Haremos una enmienda a la totalidad a Sánchez, y Ceuta es el ejemplo más claro", ha afirmado durante la clausura del IV Foro Económico Español, celebrada junto al vicesecretario general de Hacienda, Vivienda, Infraestructuras, Pymes y Autónomos, Juan Bravo.
Ambos dirigentes han aprovechado su intervención para exponer las líneas generales de un plan de choque económico y de reconstrucción nacional con el que el PP pretende presentar una alternativa a las políticas del Ejecutivo. En el caso de Ceuta, Nadal ha descrito una ciudad que, a su juicio, atraviesa una situación de "shock", pero que dispone de activos para impulsar un nuevo ciclo de crecimiento si consigue superar la incertidumbre y mejorar sus condiciones para atraer actividad empresarial.
Nadal ha defendido que la situación de la ciudad exige una respuesta solidaria por parte del conjunto de España. Al mismo tiempo, ha señalado que Ceuta cuenta con ventajas que podrían favorecer su desarrollo: su posición geográfica, el puerto, el espíritu emprendedor de sus habitantes y la posibilidad de atraer talento e inversiones.
Entre los sectores con potencial ha citado el turismo, las nuevas tecnologías y las actividades vinculadas al puerto. Para aprovechar esas oportunidades, el dirigente popular ha considerado necesario ofrecer condiciones favorables a las empresas, tanto desde el punto de vista regulatorio como en materia de financiación y seguridad, además de recuperar la reputación de la ciudad como destino para invertir.
Su planteamiento pasa por combinar la respuesta a las dificultades inmediatas con una estrategia de futuro. El objetivo, según ha expuesto, es que Ceuta pueda volver a crecer y generar oportunidades económicas a partir de sus propios recursos.
Juan Bravo, por su parte, ha señalado que la recuperación debe atender primero las consecuencias de la crisis y las necesidades de los afectados. Ha aludido a los costes extraordinarios que afronta la ciudad y a la necesidad de cubrir las necesidades existentes, al tiempo que ha advertido de que los comercios no recuperan su actividad al mismo ritmo que se producen las decisiones administrativas o las medidas de apoyo.
El dirigente popular ha defendido también la necesidad de dar estabilidad al empresariado y de abordar un plan de futuro que tenga en cuenta la legislación, la frontera, la aduana y el modelo económico de Ceuta. La respuesta inmediata, según esta visión, no debería sustituir a una estrategia a medio y largo plazo.
Nadal sitúa la productividad en el centro del crecimiento
Más allá de la situación de Ceuta, Nadal ha centrado buena parte de su intervención en los problemas estructurales de la economía española. El dirigente del PP ha defendido que el país necesita elevar su productividad para mejorar los salarios, sostener el crecimiento y disponer de más recursos para financiar los servicios públicos.
En su comparación con Alemania, ha sostenido que España tiene una productividad insuficiente y que el valor generado por cada hora trabajada sigue siendo bajo. También ha criticado el nivel de inversión pública, al considerar que España no puede permanecer entre los países con menor esfuerzo inversor, y ha señalado que la inversión privada se encuentra por debajo de los niveles de 2019.
Para Nadal, el crecimiento económico no depende únicamente del gasto o de las ayudas, sino de que las empresas puedan invertir, innovar y aumentar su capacidad de producción. En ese sentido, ha vinculado la mejora de los salarios medios con el incremento de la productividad y ha defendido que las políticas económicas deben orientarse a generar más actividad y empleo.
La formación constituye otro de los elementos de su diagnóstico. El dirigente popular ha aludido a los resultados educativos y a la necesidad de reforzar la Formación Profesional para responder a las demandas del mercado laboral. Su planteamiento es que el crecimiento debe apoyarse tanto en la capacitación de los trabajadores como en la capacidad de las empresas para incorporar tecnología.
Nadal también ha criticado el exceso de burocracia y regulación. Ha resumido una de las quejas que, según ha explicado, trasladan las empresas con una frase: "No me da tiempo a leer el BOE de los requisitos que me piden". A su juicio, la acumulación de normas puede convertirse en un obstáculo para quienes quieren poner en marcha proyectos o ampliar sus negocios.
Los centros de datos, una oportunidad que el PP quiere aprovechar
Las nuevas tecnologías han ocupado un lugar destacado en la propuesta económica de Nadal. El vicesecretario del PP considera que España tiene una oportunidad para participar en sectores que están transformando la economía mundial y ha puesto como ejemplo los centros de datos, infraestructuras esenciales para el desarrollo de servicios digitales y aplicaciones de inteligencia artificial.
En este contexto, ha cuestionado la regulación que prepara el Gobierno para estas instalaciones. Preguntado sobre si el PP derogaría el decreto relacionado con los centros de datos, ha respondido que lo haría "sin duda alguna", entre risas y aplausos del público. Nadal ha incluido esa regulación entre las decisiones que considera perjudiciales para la actividad económica.
Su argumento es que las exigencias regulatorias pueden desviar inversiones hacia otros países justo cuando España tiene la posibilidad de captar proyectos tecnológicos. La apuesta por estas infraestructuras se conecta, además, con su planteamiento para Ceuta, donde Nadal ha señalado las nuevas tecnologías como uno de los sectores con capacidad para generar actividad y empleo.
El dirigente popular ha defendido igualmente que la política energética debe tener en cuenta las necesidades de la economía y ha criticado el cierre de centrales en un contexto en el que, según ha señalado, otros países están ampliando sus capacidades energéticas.
Un plan de choque para desbloquear la inversión
Nadal ha reclamado una planificación más flexible y con plazos concretos para resolver los problemas de acceso a la red eléctrica. Ha señalado que el cable eléctrico de Ceuta, cuya planificación ha situado en 2015, está previsto que entre en funcionamiento en diciembre y ha considerado que una infraestructura de esa relevancia no puede tardar tanto en materializarse.
También ha advertido de que existen proyectos de generación que no pueden avanzar porque carecen de acceso a la red, lo que convierte la disponibilidad de infraestructuras eléctricas en un freno para nuevas inversiones. Su propuesta pasa por un plan de choque de entre 12 y 18 meses, con fechas definidas y una planificación capaz de adaptarse a las necesidades, en la que puedan participar recursos del sector privado.
La vivienda ha sido otro de los ámbitos mencionados. Nadal ha defendido que España necesita construir un millón de viviendas y ha relacionado esa meta con la disponibilidad de suelo, la inversión y las infraestructuras necesarias para hacer viables los nuevos desarrollos. A su juicio, anunciar objetivos de construcción no es suficiente si no se resuelven los obstáculos que impiden llevarlos a la práctica.
El dirigente popular ha planteado que el plan económico debe centrarse en actuaciones concretas y no limitarse a enumerar el dinero que se pretende gastar. En su opinión, las políticas públicas deben explicar qué resultados persiguen y qué cambios permitirán obtenerlos.
Salarios, impuestos y cuentas públicas
La evolución del salario mínimo interprofesional también ha aparecido en el debate. Juan Bravo ha defendido que su incremento debe acordarse entre quienes pagan y quienes reciben ese salario, con la participación correspondiente en el diálogo social. Nadal, por su parte, ha sostenido que la prioridad debe ser elevar el salario medio y ha vinculado esa mejora al aumento de la productividad, la inversión y la reducción de trabas regulatorias.
En materia fiscal, Nadal ha defendido que una economía que crece y mejora su productividad puede disponer de margen para reducir impuestos. Ha contrapuesto esta idea a lo que considera una dinámica del Gobierno de aumentar el gasto público a un ritmo superior al crecimiento económico, mientras que, según su interpretación, durante los gobiernos del PP el gasto aumenta más despacio y deja espacio para rebajar la presión fiscal.
Bravo ha reivindicado, en esa misma línea, medidas adoptadas por anteriores gobiernos populares, como la ayuda de 100 euros para madres trabajadoras impulsada durante el mandato de José María Aznar. También ha insistido en que una mayor recaudación no tiene por qué traducirse automáticamente en más impuestos, sino que puede permitir aliviar la carga fiscal si la gestión presupuestaria lo hace posible.
Nadal ha defendido que las cuentas públicas deben cuadrarse, pero ha señalado que las prioridades deben ser la productividad, las pensiones y los servicios públicos, antes de abordar el resto de políticas. Su planteamiento pasa por decidir qué objetivos deben financiarse y valorar el gasto por los resultados que genera.
Bravo ha criticado, por su parte, que el Gobierno de Sánchez no haya aprobado nuevos Presupuestos Generales del Estado y ha defendido que la gestión es tan importante como la disponibilidad de recursos. Como referencia, ha aludido a la experiencia presupuestaria de Andalucía bajo el Gobierno de Juanma Moreno, que tuvo que trabajar con cuentas prorrogadas al inicio de su mandato.
Empresas estratégicas y control público
Preguntado por el papel del Estado en las empresas estratégicas, Nadal ha defendido que la intervención pública debe justificarse por razones concretas, como la seguridad nacional o la prestación de servicios públicos esenciales. Ha citado a Navantia como ejemplo de una actividad vinculada a la seguridad nacional y ha sostenido que, fuera de esos supuestos, la presencia del Estado debe tener una justificación clara.
La intervención de ambos dirigentes ha servido así para presentar las líneas generales de la alternativa económica del PP: recuperar la actividad en Ceuta, aumentar la inversión y la productividad, construir más vivienda, acelerar las infraestructuras eléctricas, reducir la burocracia y revisar las políticas fiscales y regulatorias del Gobierno.