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POLÍTICA / EDUCACIÓN
Ceuta/ Diversos medios de comunicación de cobertura nacional denunciaban en estos primeros días del año —y de nuevo— que el Gobierno de España había admitido haber prohibido suministrar carne de cerdo al alumnado en los comedores de los colegios públicos de Ceuta y de Melilla. No obstante, esta información no es correcta y ha sido tergiversada. De acuerdo con la respuesta por escrito del Ejecutivo al Grupo Parlamentario Vox, a la que ha tenido acceso este diario, no puede afirmarse que se haya reconocido explícitamente que exista un veto a este tipo de alimentación en estos centros, que tampoco suponen la totalidad del número de escuelas de las ciudades autónomas. No ha habido más contestaciones oficiales al partido posteriores a la referida sobre este extremo.
Los representantes de Vox plantearon en el Congreso de los Diputados en julio del año pasado cuatro preguntas con las que cuestionaban que el Gobierno estuviera eliminando o restringiendo determinados alimentos por motivos religiosos en los comedores escolares, planteando expresamente la preocupación por la exclusión del cerdo en los colegios de Ceuta. El enfoque de la preguntas fue político y concreto: Vox interrogaba por la posible imposición de criterios culturales o religiosos en la alimentación en los colegios públicos.
En su respuesta por escrito, fechada en septiembre del mismo año, el Gobierno no entró a confirmar ni a desmentir de manera explícita un veto al cerdo. En su lugar se limitó a explicar el marco general de la política alimentaria escolar y a señalar que buscan “promover el acceso a una alimentación saludable en condiciones de equidad”, así como que los menús se rigen por criterios nutricionales establecidos en el Real Decreto 315/2025. De la misma manera, el Ejecutivo subrayó que los centros deben disponer de “menús especiales por motivos éticos o religiosos” o permitir que el alumnado lleve comida de casa, pero no mencionó en ningún momento la prohibición de un alimento concreto como el cerdo.
El Gobierno recogió concretamente el caso de Ceuta y la publicación del contrato de licitación por parte del Ministerio de Educación para los comedores escolares de seis centros educativos de la ciudad, indicando que el pliego busca “ofrecer menús que puedan ser consumidos por el conjunto del alumnado” y que contempla menús especiales con sustituciones nutricionalmente equivalentes.
En su respuesta, por tanto, el Ejecutivo esquivó el núcleo principal de las preguntas —si se veta el cerdo— y optó por una respuesta técnica y normativa; así como tampoco reconoció expresamente que exista una exclusión de este alimento en los colegios de Ceuta ni de Melilla.
Las preguntas fueron consecuencia de una publicación en junio de OkDiario titulada “El Gobierno prohíbe la carne de cerdo en los menús de todos los alumnos becados en colegios de Ceuta” y, tras la respuesta oficial, más medios críticos con el presidente Pedro Sánchez se hicieron eco del caso.
Posteriormente, portales de verificación periodística como Maldita.es o Newtral acotaron la supresión de carne de cerdo a nueve colegios de Ceuta (y no seis) y a tres de Melilla, remitiéndose a una nota de prensa del Ministerio de Educación del 9 de octubre de 2025 que ampliaba el caso y que principalmente hablaba del Real Decreto.
En su respuesta por escrito, el Gobierno de Pedro Sánchez no contestó ni siquiera a la mitad de las preguntas que el Grupo Parlamentario Vox formuló a la Mesa del Congreso sobre este asunto y se puso ‘de perfil’ en las afirmaciones más polémicas a las que se refería el partido.
La formación de Santiago Abascal exponía, haciéndose eco de la publicación de OkDiario, que el Gobierno “obligará” a “todos los alumnos ceutíes” a “comer carne halal” en los comedores “con independencia de la religión que profesen”. Además, hacía referencia al mencionado contrato con la empresa suministradora de los menús, la cual, “además de abstenerse de ofrecer carne de cerdo” incorporaría opciones vegetarianas “para favorecer la reducción drástica” de proteínas animales.
En orden, las preguntas planteadas fueron las siguientes:
1. —”¿Cuáles son los motivos que han llevado al Gobierno a impulsar menús escolares que incluyen un tipo de carne absolutamente ajeno a la cultura y a la tradición gastronómica española?”. Esta cuestión fue parcialmente respondida en cuanto a los motivos, pero obviando la mención a la tradición gastronómica.
2. —”¿Qué criterios técnicos justifican la prohibición de servir carne de cerdo en los comedores escolares de Ceuta?”. Esta fue la pregunta con la respuesta más desarrollada, pero sin entrar en que se haya hecho ninguna “prohibición”.
3. —”¿Qué objetivo persigue el Ejecutivo promocionando las dietas vegetarianas y veganas, así como la reducción del consumo de proteínas de origen animal?”. La respuesta del Gobierno no recoge ningún “objetivo” en torno a alimentación vegana ni vegetariana, ni mención alguna a proteínas.
4. —”¿Cómo pretende defender el Gobierno al sector cárnico español promoviendo medidas como estas?”. La respuesta del Ejecutivo elude el 100% de esta cuestión, cuya contestación correspondería más a un enfoque económico que a una consulta en materia de Educación o de alimentación.
El Gobierno respondió que las medidas de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición buscan “una alimentación saludable (...) debido a la clara relación existente entre obesidad infantil y peores indicadores socioeconómicos”.
En cuanto a menús “por motivos éticos o religiosos”, que el artículo 10.2 del Real Decreto 315/2025 “indica que los centros educativos deberán disponer de menús especiales” para el alumnado que lo pida o al menos de “medios de refrigeración y calentamiento adecuados” para que coman “el menú especial proporcionado por el entorno familiar”.
Sobre el contrato para los colegios de Ceuta, el Gobierno aclaró que los alimentos sustituidos en los menús especiales serán reemplazados por aquellos “que cumplan con sus mismas características y valores nutricionales” para asegurar “una dieta equilibrada a todos los comensales”.
De acuerdo con la nota de prensa del Ministerio de Educación que aclaraba el caso en octubre, los nueve centros en Ceuta y los tres en Melilla que solicitaron un “menú especial” halal y que no incluya el cerdo en la alimentación de los menores lo hicieron porque “la casi totalidad del alumando becado que hace uso de ese servicio profesa la religión islámica”.
En concreto, los nueve centros de Ceuta cuyo alumnado es mayoritarimente musulmán son los siguientes: CEIP Pablo Ruiz Picasso —que cuenta este curso con 80 comensales becados de los cuales 78 son musulmanes (97,5%)—, Federico García Lorca —149 musulmanes de los 152 becados (98%)—, Santiago Ramón y Cajal —119 (100%)—, Andrés Manjón —99 musulmanes de 121 comensales (81,8%)—, Maestro José Acosta —149 de 150 (99,3%)—, Príncipe Felipe —127 (100%)—, José Ortega y Gasset —81 de 102 (79,4%)—, Reina Sofía —150 (100%)— y el CEE San Antonio —114 de 130 (87,7%).
No obstante, en cualquier caso, estos centros están obligados a proporcionar el menú ‘no musulmán’ a cualquier alumno que lo solicite.
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