«No hemos venido a negar la realidad, sino a cambiarla»

ENTREVISTA A JULIÁN CAMBERO ESPADA

El responsable del IMSERSO en Ceuta sitúa la reducción de los tiempos de espera en discapacidad como la prioridad absoluta de su gestión y asegura que ya se están aplicando cambios organizativos para revertir la situación. Cambero subraya que no busca “culpables sino soluciones” y que el reto pasa por consolidar una tendencia de mejora que permita evitar que las nuevas solicitudes vuelvan a engordar la bolsa de expedientes pendientes

Julián Cambero Espada, director territorial del IMSERSO en Ceuta
Julián Cambero Espada, director territorial del IMSERSO en Ceuta | EL PUEBLO

El nuevo director territorial del IMSERSO en Ceuta, Julián Cambero Espada, reconoce sin rodeos que la institución arrastra “problemas organizativos acumulados” desde hace años, especialmente en el área de discapacidad, donde los retrasos han derivado en una situación “muy alejada de lo que la sociedad merece”. En una entrevista concedida a EL PUEBLO DE CEUTA, la primera desde que se incorporó al cargo, Cambero defiende que su llegada al organismo tiene un objetivo claro: ordenar, diagnosticar con datos reales y aplicar medidas para reducir unas listas de espera que, en los casos más antiguos, pueden alcanzar entre año y medio y dos años.

Pregunta.- Lleva pocas semanas al frente del IMSERSO en Ceuta. ¿Qué diagnóstico hace de la situación real que se ha encontrado?

Respuesta.- El diagnóstico al que he llegado es claro: IMSERSO Ceuta presta servicios esenciales y cuento con profesionales con un alto grado de compromiso, pero también he de reconocer que la organización arrastra problemas organizativos acumulados, especialmente en el área de discapacidad.

Me he encontrado una institución con áreas que funcionan razonablemente bien y otras que necesitan una reorganización profunda. En discapacidad existe una pendencia acumulada desde hace años, con tiempos de espera que no son los que nuestra sociedad merece. Lo primero ha sido conocer a todos/as los/as empleadas/os públicos, cuantificar bien el problema, ordenar la información, identificar los cuellos de botella y empezar a tomar medidas.

Como dije en su día, no he venido a negar la realidad. Vine a afrontarla, para eso era menester disponer de datos, aportar trabajo y soluciones.

La externalización fue una medida excepcional ante situación excepcional actual

P.- Usted habló en su presentación de “buscar soluciones hasta debajo del agua”. ¿Cuál considera que es ahora mismo la prioridad absoluta del organismo?

R.- La prioridad absoluta es reducir los tiempos de espera en el área de discapacidad, recuperar progresivamente la normalidad en su tramitación, y, sin descuidar el resto de áreas que son igualmente importantes. Pero ahora mismo el principal foco de gestión está en discapacidad.

Cuando una persona solicita una valoración de discapacidad no está pidiendo un trámite menor. Detrás hay familias, menores, personas con enfermedades, personas mayores y situaciones sociales muy complejas. De ahí que, el objetivo es que el Centro Base funcione con mayor agilidad, con criterios claros de prioridad y con una organización interna que permita resolver la situación progresivamente.

Estoy intentando transmitir una idea muy sencilla: somos una institución social de enorme relevancia y funcionamos como un equipo. Cuando una parte del equipo tiene una dificultad, el resto debe ayudar. Ahora el área de discapacidad necesita ese impulso colectivo. Prometí buscar soluciones hasta debajo del agua, y eso es lo que estamos haciendo: trabajar, reorganizar, reforzar y buscar todas las vías posibles dentro del marco legal.

IMSERSO Ceuta presta servicios esenciales con profesionales de alto compromiso

P.- El área de discapacidad acumula más de 2.100 expedientes pendientes. ¿Estamos ante un colapso administrativo?

R.- Estamos ante una situación de retrasos acumulados muy importante como es evidente. Si se quiere llamar colapso, entiendo que desde fuera pueda verse así, pero yo prefiero hablar con precisión: hay más expedientes pendientes de los razonables y hay que reducirlos. Pensemos que el centro base no solo realiza los trámites de discapacidad, si no otras funciones también de suma importancia.

Durante las pocas semanas que llevo aquí, ya vamos disponiendo de datos e indicadores que muestran cambios de tendencia, vamos a seguir trabajando para ir por ese camino y consolidarlo. La situación sigue siendo difícil, pero vamos a mejorarla, como decíamos, buscando soluciones debajo del agua y con mucho trabajo

P.- ¿Cómo se explica a una familia que tenga que esperar más de un año para una valoración de discapacidad?

R.- Con sinceridad, respeto y empatía. A una familia que lleva más de un año esperando no se le puede responder solo con explicaciones administrativas. Hay que reconocer que esos tiempos no son aceptables como funcionamiento ordinario.

Me duele profundamente la situación, aunque sea una realidad que me he encontrado al llegar. Detrás de cada expediente hay una persona, una familia y muchas veces una necesidad real de apoyo.

Lo primero es pedir disculpas por una espera que no debería producirse. Lo segundo es explicar que estamos trabajando para reducir esa demora. Y lo tercero, que me parece fundamental, es priorizar las situaciones más sensibles, especialmente menores y casos urgentes.

Desde la Administración debemos ser empáticos, pero además debemos ser eficaces.

Julián Cambero Espada, director territorial del IMSERSO en Ceuta
Julián Cambero Espada, director territorial del IMSERSO en Ceuta | EL PUEBLO
La prioridad absoluta que nos hemos marcado es reducir los tiempos de espera actuales

P.- El PP ha llegado a hablar de “fracaso político” por la situación del IMSERSO en Ceuta. ¿Qué responde a esas críticas?

R.- Como funcionario, no me corresponde valorar a ningún partido político. Respeto la crítica política y el debate democrático, pero mi responsabilidad es gestionar.

No voy a entrar en una dinámica de reproches. Mi prioridad es dedicar el tiempo a gestionar, ordenar recursos y obtener resultados. Lo que puedo decir es que la situación de discapacidad no se ha generado en unas semanas ni en unos meses. Es una situación que viene de años anteriores y que se ha visto agravada por cambios normativos, dificultades de personal y problemas organizativos.

Mi obligación no es buscar culpables, sino soluciones. La sociedad espera menos confrontación y más resultados. La Administración pública está para atender a la ciudadanía.

P.- ¿Le preocupa que haya ciudadanos que estén perdiendo ayudas, prestaciones o derechos por culpa de los retrasos?

R.- Por supuesto . Sería irresponsable por mi parte decir lo contrario. La valoración de discapacidad puede tener efectos importantes en el acceso a determinados beneficios, recursos, prestaciones…etc.

Ahora bien, no todos los expedientes de discapacidad llevan aparejada automáticamente una prestación económica o de otra índole concreta. Por eso hay que ser rigurosos al hablar de cifras. Pero desde el punto de vista humano e institucional, cualquier demora que pueda afectar al ejercicio efectivo de derechos sociales debe preocuparnos, y, precisamente por eso hemos situado la reducción de los tiempos de espera en discapacidad como una prioridad absoluta.

En discapacidad existe una pendencia acumulada desde hace años importantes

P.- ¿Cuál es hoy el tiempo medio real de espera para obtener una resolución de discapacidad en Ceuta?

R.- El tiempo medio heredado se sitúa aproximadamente entre un año y medio y dos años en los expedientes más atrasados. Es una cifra elevada y no es el horizonte que queremos para Ceuta.

Hay que diferenciar, no obstante, entre la bolsa acumulada de expedientes antiguos y las nuevas solicitudes que entran ahora. El objetivo es trabajar en paralelo: por un lado, reducir los expedientes acumulados; por otro, evitar que las nuevas solicitudes vuelvan a generar otra bolsa de retraso. Ese equilibrio es clave.

P.- Usted ha señalado la falta de personal, especialmente de médicos, como uno de los grandes problemas. ¿Cómo es posible que todavía no se haya cubierto plenamente esa plaza clave?

R.- Si me permite, para mí todas las plazas son importantes: médicos, psicólogos, trabajadores sociales, administrativos y el resto de profesionales. El trabajo del IMSERSO es necesariamente multidisciplinar.

La cobertura de plazas en la Admon General del Estado no depende solo de la voluntad de una Dirección Territorial. Hay procedimientos de oferta de empleo público, autorizaciones, nombramientos, bolsas, interinidades y trámites que tienen sus tiempos.

A la falta de perfil médico en el área de discapacidad se han sumado otros problemas, como la baja de otro facultativo, que en menos de un mes hemos conseguido cubrir. Dicho esto, la falta de esa plaza médica en discapacidad ha sido un problema relevante. Por eso estamos impulsando todas las vías a nuestro alcance: cobertura estructural de la plaza, refuerzos internos, reorganización de efectivos y colaboración de otros profesionales sanitarios y sociales de la propia entidad.

No estamos esperando una solución mágica. Estamos utilizando todas las vías disponibles dentro del marco legal.

Siempre prefiero comprometerme con hechos: reforzar el equipo, reorganizar el trabajo y reducir expedientes

El tiempo medio heredado se sitúa entre año y medio

P.- ¿Qué objetivo concreto se marca para reducir la lista de espera antes de que termine el año?

R.- El primer objetivo es consolidar el cambio de tendencia, en lugar de que se acumulen expedientes mes a mes, que consigamos que se vayan reduciendo. Esto es lo básico.

A partir de ahí, queremos reducir de forma significativa los expedientes de discapacidad acumulados y también queremos que las nuevas solicitudes no vuelvan a entrar en una dinámica de espera prolongada. No puedo prometer una cifra artificial solo para dar un titular. Pero sí me marco un objetivo claro: que al final del año la situación sea objetivamente mejor, medible y comprobable.

P.- El IMSERSO recurrió a una empresa privada para externalizar valoraciones médicas. ¿Fue una solución necesaria o un simple parche?

R.- Considero que fue una medida excepcional para una situación excepcional. Cuando hay una acumulación importante de expedientes y dificultades para cubrir determinados perfiles, la administración tiene que valorar todas las alternativas legales disponibles.

¿Es la solución ideal o que me guste? No. La solución estructural debe ser contar con equipos públicos suficientes, estables y bien organizados. Pero en determinados momentos, puede ser necesario acudir a medidas de apoyo para evitar que la ciudadanía siga esperando indefinidamente.

Creo que lo importante es que cualquier medida de este tipo se haga con garantías, control técnico y respeto al procedimiento.

La plantilla demuestra profesionalidad, resiliencia y compromiso pese a presión

P.- ¿Volvería a recurrir a una externalización si la situación no mejora?

R.- Mi prioridad es reforzar y cubrir toda la plantilla y coordinar los medios propios. Ese es, el modelo preferente que considero.

Ahora bien, si en un momento determinado existe una necesidad objetiva, urgente, y legalmente viable para proteger los derechos de los ciudadanos, hay que estudiar todas las opciones, hay que buscar “hasta debajo del agua”. No se trata de externalizar por sistema, sino de utilizar los instrumentos disponibles cuando sean necesarios y proporcionados. La regla debe ser medios propios; la excepción, apoyos extraordinarios justificados.

P.- También ha habido cambios internos y ceses en la estructura del IMSERSO. ¿Era necesaria una reestructuración dentro del organismo?

R.- Sí, era necesaria una reorganización. Cuando una unidad acumula una carga de trabajo atrasada tan importante durante años, no basta con pedir al personal que trabaje más. Hay que revisar circuitos, responsabilidades, criterios de prioridad, composición de equipos, funcionamiento administrativo y coordinación interna.

Los cambios no deben interpretarse en clave personal, sino organizativa. Las instituciones tienen que adaptarse cuando los datos muestran que algo no está funcionando bien. La autocrítica, la autoconciencia, son muy importantes. Toda organización debe revisarse cuando los datos muestran que los circuitos no están funcionando como deberían.

El objetivo principal no es, ni debe ser, el señalar a nadie, sino hacer que el IMSERSO funcione mejor. No se trata de buscar culpables, si no soluciones.

A una familia no se responde solo con explicaciones administrativas

P.- ¿Ha encontrado una plantilla desmotivada o, por el contrario, implicada pese a la presión que soporta?

R.- He encontrado una plantilla sometida a mucha presión desde hace tiempo, con la sensación de que la sociedad no siempre pone en valor el trabajo que realiza. Y, aun así, esos mismos empleados públicos me demuestran día a día su resiliencia, su profesionalidad y su voluntad de ayudar.

Es lógico que exista cansancio, porque cuando los problemas se acumulan durante mucho tiempo afectan al clima interno. Pero también he visto disposición, conocimiento y compromiso. En las situaciones difíciles es cuando se demuestra la calidad profesional de los equipos.

La plantilla no es el problema; la plantilla es parte esencial de la solución.

P.- CCOO ha pedido una bolsa de trabajo específica para Ceuta para agilizar sustituciones y refuerzos. ¿Comparte esa propuesta?

R.- Efectivamente. Comparto el diagnóstico de fondo: Ceuta necesita mecanismos ágiles para cubrir vacantes, sustituciones y refuerzos. Las singularidades de Ceuta hacen que muchas veces sea más difícil atraer y retener determinados perfiles profesionales. Sobre la fórmula concreta, hay que estudiarla, pero cualquier medida que permita disponer de profesionales de forma más rápida, estable y adaptada a la realidad de Ceuta merece ser analizada seriamente.

Centro Base del IMSERSO en Ceuta
Centro Base del IMSERSO en Ceuta | Reduan Dris
Mi obligación no es buscar culpables sino centrarnos en soluciones

P.- En dependencia, Ceuta tiene unos tiempos de resolución muy inferiores a la media nacional. ¿Por qué funciona bien un área y la otra no?

R.- Porque son áreas distintas, con circuitos distintos, equipos distintos y problemas acumulados distintos. En dependencia, como en otros departamentos, los tiempos actuales son muy buenos. Eso demuestra que IMSERSO Ceuta también tiene capacidad de funcionar bien cuando los circuitos están ordenados y los equipos pueden trabajar con normalidad.

La situación en discapacidad es objetivamente complicada, se arrastra desde hace años, por eso necesita un plan específico. La hemos diagnosticado, y ya hemos iniciado el camino.

P.- ¿Le preocupa que el colapso de discapacidad termine afectando también al área de dependencia o a otros servicios?

R.- Sí, y precisamente por eso hay que actuar con orden. Cuando un área acumula mucha presión, existe el riesgo de tensionar al conjunto de la organización.

La solución no puede ser desvestir unas áreas para vestir otras. Hay que reforzar discapacidad, pero sin deteriorar otros servicios. Por eso estamos trabajando con reorganización interna, priorización de expedientes, apoyo de perfiles técnicos y coordinación con Servicios Centrales, Delegación Gobierno y Ministerio.

El objetivo es que el IMSERSO mejore globalmente, no solo en un área concreta.

Si dentro de un año la situación estuviera igual no estaría satisfecho

P.- ¿Qué relación espera mantener con la Ciudad Autónoma y con la consejería que dirige Nabila Benzina?

R.- Espero mantener una relación institucional leal, coordinada y útil para la ciudadanía. El IMSERSO y la Ciudad Autónoma tienen ámbitos competenciales distintos, pero trabajamos sobre realidades sociales que muchas veces afectan a las mismas personas y a las mismas familias. Por tanto, la cooperación es imprescindible. En atención social, discapacidad, mayores, dependencia o recursos comunitarios, la gente no entiende de fronteras administrativas. Entiende de soluciones. Mi disposición es plena para colaborar en la mejora de los servicios públicos.

P.- Desde un punto de vista más personal, ¿qué le ha transmitido la ciudadanía desde que llegó a Ceuta?

R.- Muchas personas me han transmitido cercanía, exigencia y también esperanza.

Ceuta es una ciudad muy directa: la gente te cuenta los problemas de frente y espera respuestas concretas.

He conocido familias preocupadas, trabajadores públicos con vocación, entidades y asociaciones sociales muy implicadas y ciudadanos que necesitan que la Admon esté a la altura. Eso obliga mucho, pero también da sentido al trabajo.

Desde el punto de vista personal, me siento muy responsabilizado. Sé que hay expectativas y también sé que los problemas no se resuelven con discursos, sino con trabajo constante.

El objetivo es consolidar cambio de tendencia y reducir expedientes acumulados

P.- Si dentro de un año los retrasos continúan prácticamente igual, ¿considerará que su gestión no ha dado los resultados esperados?

R.- Si dentro de un año la situación estuviera prácticamente igual, evidentemente no podría estar satisfecho. La gestión pública debe evaluarse con datos y resultados.

Ahora bien, estamos hablando de una situación acumulada durante años, y resolverla exige tiempo, medios, reorganización y continuidad. Lo importante es que haya una evolución objetiva: menos expedientes pendientes, mejores tiempos de tramitación, criterios de prioridad claros y una organización más estable.

Yo asumo la responsabilidad de impulsar ese cambio. Mi compromiso es trabajar para que dentro de 1 año la ciudadanía pueda comprobar que el IMSERSO en Ceuta está mejor que cuando llegamos.

Ceuta necesita mecanismos ágiles para cubrir vacantes y sustituciones urgentes

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