La nueva Ley del Medicamento: buena, pero con muchos matices
SANIDAD
El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos, Mario De Miguel, repasa algunos aspectos del proyecto legal que fue aprobado la pasada semana
No solo las reformas en la Ley Antitabaco. El Consejo de Ministros de la pasada semana también daba el visto bueno a una nueva Ley sobre Medicamentos que resulta igual de trascendental para los usuarios y profesionales de la sanidad en nuestro país.
Una ley que, en opinión del presidente del Colegio de Farmacéuticos, Mario De Miguel, tiene “buenos aspectos en líneas generales, pero hay que hacer hincapié en cuestiones que no están tan claras”.
En este sentido, “los factores que determinarán los precios”. Según el farmacéutico, “Ahora mismo están con unos precios de referencia y con esos precios de referencia después los laboratorios pueden hacer bajadas, para que los demás laboratorios se sumen o no. Ahora se quiere tener un sistema doble. Es un tema muy complejo y es uno de los temas que quizás se tenga que mejorar. Por un lado, lo que llaman precios seleccionados, es lo que se quita, es lo que eran antes proyectos y ahora se llaman precios dinámicos, de tal forma que los laboratorios, en función de la cuota del mercado de alguna molécula, puedan bajar el precio. Pero es un tema muy técnico y muy complejo que genera dudas en la aplicación del día a día”.
Hay aspectos, como decíamos, que son positivos. Por ejemplo, “se valora que el modelo de atención farmacéutica domiciliaria que recoge para pacientes vulnerables, y que desde la Oficina de Farmacia de Proximidad se pueda atender a pacientes que están en sus casas, que eso hasta ahora no estaba recogido. Eso nos parece que un cambio positivo”.
De Miguel también ve con buenos ojos “es que las Residencias sean atendidas por sus farmacias de proximidad. Esto resuelve un problema que quizá sea más acuciante en la Península que en Ceuta. Imaginemos un pueblecito pequeño en Aragón, que tiene una Residencia de Ancianos que desde el punto de vista farmacéutico es atendido por una empresa de Cataluña. Ahora eso va a cambiar, por lo que el servicio será más directo”.
Sin embargo, “otra de las cosas que no nos gusta es que los medicamentos de uso hospitalario para pacientes tienen que recogerse en el hospital para luego tomárselo en su casa. Esto empezó sacando medicamentos del canal Oficina de Farmacia Tradicional y llevándolos a los hospitales con el consiguiente incordio para el paciente. Algunos medicamentos sí tienen que ser bajo estricta supervisión, y está justificados que se hagan en el ámbito hospitalario. Pero hay algunos otros a los que no le vemos sentido. Y después supone para la familia, para el paciente, el engorro de tener que ir hasta un hospital, que es un servicio de farmacia, que evidentemente hay muchos menos hospitales que oficinas de farmacia para recoger su medicación”. Por poner un ejemplo: una persona que viva, supongamos, en las Puertas del Campo tendrá que ir a recoger su medicación a la farmacia del Hospital en vez de hacerlo en alguna de las más cercanas a su domicilio.
Más capacidad
Otro aspecto a tener en cuenta en el nuevo proyecto es que “cuando haya desabastecimiento, la capacidad del farmacéutico se va a ver incrementada. Hasta ahora, si no hay un medicamento,imaginemos si no lo hay en comprimido de quinientos miligramos y lo hay en grajeas, (que no es la misma forma farmacéutica), nosotros no teniamos capacidad para cambiarlo. Aunque aparentemente sea muy parecido. Pero así está la norma. Yo puedo hacer sustituciones, por supuesto con el conocimiento y el visto bueno del paciente, pero es de igual composición, forma farmacéutica, principio activo similar... Está muy limitado. Ahora, con la nueva ley y en circunstancias excepcionales, como los desabastecimientos, va a permitir cambiar, imagínemos, comprimidos por sobre y así un poco mitigar los problemas de suministro”.
Otra cosa es que la Ley llegue a cuajar. El período de sesiones se interrumpe durante el verano. El Gobierno tendrá que remitir el proyecto al Congreso, este devolverlo al Senado y la Cámara Alta dispone de un plazo que puede llegar a los dos meses para ratificarla o devolverla al Congreso con las alegaciones pertinentes. Recordemos que mientras en el Congreso el bloque de la investidura es mayoría, en el Senado el PP tiene mayoría absoluta. Teniendo en cuenta que las Elecciones Generales serán -como muy tarde- en julio de 2027 y las Cortes deben disolverse dos meses antes, no parece sobrar tiempo...
Un sector en con 200 empleados en Ceuta y con el suministro “garantizado”
El sector de la Farmacia en Ceuta emplea, aproximadamente, a doscientas personas, según Mario De Miguel. “En la distribución directa puede haber entre doce y quince personas. En colegiados seremos algo menos de cien, no mucho menos, pero no creo que lleguemos a la centena. Y entre auxiliares, entre técnicos, vamos a poner que haya entre ochenta y cien personas”.
El problema fundamental del sector en nuestra ciudad -desde la característica puramente local- “viene de nuestra propia condición de ser una ciudad dependiente de un barco. Y además de un barco, de una aduana”
¿Cómo se combate esto? “Muchas veces, afortunadamente, tenemos un almacén de distribución en una ciudad de 80.000 habitantes. Que a nivel nacional se va produciendo concentración de los grandes distribuidores de todo, pero de medicamentos también. Entonces, claro, tener almacenes en ciudades relativamente pequeñas pues no es normal, más allá de que tengas un centro logístico en Antequera”, explica.
Entonces “tener en Ceuta un almacén es básico, porque tenemos un reservorio importante de medicamentos aquí en plaza. Sabemos que todos los años tenemos cortes de suministro de barcos. Y después, no hemos encontrado solución. Cuando tenemos que pedir medicamentos a la península, nuestro almacén se nutre de Sevilla, que es uno de los dos o tres, o sea, que está de los dos o tres más grandes de España. Es decir, que lo que no haya en Sevilla no lo hay en Madrid, no lo hay en Barcelona y no lo habrá en Ceuta tampoco, porque es, digamos, nuestro almacén de reposición. Entonces, ¿qué es lo que nos ocurre? Que si un medicamento que se pide un jueves con urgencia, que no lo hay en Ceuta, que tiene que pasar a Sevilla, si no entra el viernes por la mañana, ¿sabe?, se nos va el lunes. Con lo cual, eso a veces sí provoca situaciones de tensión, porque si es un producto de urgencia, pues claro que provoca ahí un desasosiego”.
Otro problmema es que “cuando aduanas empieza con sus trámites normales, le sale los circuitos, que es un tema estadístico, pues te sale ahora el circuito rojo y se tiene que investigar, pues a lo mejor ya provoca que no entre en el reparto y se retrase 24 horas más. En condiciones normales, pues no es grave, pero cuando hay un medicamento que sí necesitamos entregarlo, dispensarlo con urgencia es cuando empieza el problema”. De hecho, refiere la reciente -y parece que superada- polémica por los cambios en la aduana del Puerto algecireño como un ejemplo de burocracia perjudicial para farmacéuticos y clientes.
Sin embargo “un problema a nivel nacional que está muy en boga es la falta de profesionales para atender muchos sitios, sobre todo en el medio rural. Incluso quedan desiertos los concursos. Pensemos, sobre todo, en el medio rural. En Ceuta no lo veo tan acuciante como en otros sitios cubrimos esas plazas sin problemas”.
En líneas generales “en Ceuta, creo que la profesión farmacéutica goza de buena salud”, dice el presidente del Colegio, “pese a algunos problemas muy específicos que tenemos”.