Policías y guardias civiles se plantan ante Interior: encierro indefinido por una jubilación digna
MINISTERIO DEL INTERIOR
Los agentes endurecen sus protestas tras el fracaso de las negociaciones con Marlaska y exigen el reconocimiento de sus profesiones como actividades de riesgo
Ceuta/ Policías nacionales y guardias civiles han iniciado un encierro de carácter indefinido en la sede de la Secretaría de Estado de Seguridad, situada en la calle Amador de los Ríos de Madrid, para exigir avances concretos en sus reivindicaciones sobre las condiciones de jubilación. La movilización comenzó este martes por la tarde, después de que las conversaciones mantenidas con el Ministerio del Interior no permitieran alcanzar un acuerdo.
Los representantes de ambos cuerpos consideran insuficientes los compromisos planteados hasta el momento y reclaman medidas efectivas que garanticen unas condiciones de retiro adecuadas para los agentes. Según las organizaciones convocantes, las reuniones se han prolongado durante cerca de un año sin que se hayan materializado las soluciones esperadas.
Ante esta situación, los promotores de la protesta han decidido mantener el encierro sin una fecha de finalización establecida, con el objetivo de conseguir una respuesta satisfactoria por parte de la Administración. Asimismo, han hecho un llamamiento a los compañeros destinados en Madrid para que se sumen a la movilización de manera pacífica y respetuosa.
La iniciativa cuenta con el respaldo de los sindicatos de la Policía Nacional JUPOL, SUP y UFP, así como de las asociaciones profesionales de la Guardia Civil AUGC, JUCIL, ASESGC, APC, IGC y AEGC.
A través de un comunicado conjunto, estas organizaciones han insistido en la necesidad de que sus demandas se traduzcan en medidas concretas. Los representantes de los agentes defienden que la jubilación debe responder a las características y exigencias de unas profesiones que implican riesgos, responsabilidades y una exposición continuada a situaciones de peligro.
La protesta pretende visibilizar el malestar existente entre los profesionales y mantener la presión sobre el Gobierno hasta que se produzcan avances en las negociaciones.
El reconocimiento como profesión de riesgo, otra de las prioridades
Junto a la mejora de las condiciones de jubilación, policías nacionales y guardias civiles reclaman que sus profesiones sean reconocidas oficialmente como actividades de riesgo. Las organizaciones sostienen que los agentes se enfrentan con frecuencia a episodios de violencia durante sus intervenciones y consideran necesario que esta realidad tenga un reflejo adecuado en su protección y en sus condiciones laborales.
También reclaman una equiparación en el tratamiento jurídico respecto a otros cuerpos policiales autonómicos y locales, que, según denuncian, cuentan con un reconocimiento diferente en este ámbito.
Los colectivos convocantes esperan que el encierro sirva para reactivar el diálogo con el Ministerio del Interior y permita alcanzar acuerdos que respondan a las demandas de ambos cuerpos. Mientras tanto, mantienen su intención de continuar con la protesta hasta obtener compromisos que consideren suficientes.
La movilización abre un nuevo escenario de tensión entre las organizaciones policiales y el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska, en un contexto político marcado por la proximidad de las elecciones generales, según el escenario descrito en la información de origen.