La portavoz de Familia de Vox: “Cuando tengamos mayoría absoluta no dejaremos una coma de la Ley del Aborto”
Entrevista
En su primera visita a Ceuta, Ainhoa García se sienta con El Pueblo para reflexionar sobre la interrupción del embarazo, la educación sexual, la eutanasia, la conciliación o la necesidad “urgente” de “tener más hijos”
Ainhoa García es abogada y madre de dos hijos. Fue al dar a luz cuando brotaron en ella “los sentimientos más primarios de protección, de cuidado, de amor”. En paralelo, observaba que los gobiernos “bipartidistas” en España estaban “arrinconando a las familias”. Y decidió negarse a cruzar los brazos. “Tengo que hacer algo por ellos, desde cualquier altavoz”, se dijo. Hoy, es la portavoz nacional de Familia de Vox. Como tal, este martes desembarcó en Ceuta por primera vez, donde, un día más tarde, en el interior del Parador La Muralla, tomó asiento con El Pueblo de Ceuta. Lo hizo media hora antes de que compareciera ante la prensa local para realizar una breve presentación en la que alertó de la “amenaza” que representa para los ceutíes, según ella, la “cultura islámica”.
Antes de advertir sobre una cultura “que no respeta a las mujeres” frente a los medios de comunicación, habló sobre lo propio en la entrevista concedida a este periódico, al que atendió tras darse una vuelta por la frontera del Tarajal o lo alto de Loma Colmenar, desde donde observó de lejos El Príncipe, donde los de Vox no se sintieron “muy bien recibidos”. Y eso que García asegura que sus críticas a la supuesta imposición de la “cultura islámica” no tiene nada que ver con “la religión”, según matizó. “Es una cuestión de si te adaptas o no a nuestra cultura”, aclaró la abogada, quien, durante media hora de conversación profundizó en la necesidad de integrar de manera transversal la “perspectiva de familia” en la política o de apostar por la natalidad para revertir el problema demográfico.
Para García, el problema no es que las mujeres y los hombres de hoy en día no quieran tener hijos; sino que “no pueden permitírselo”. Opina que, si en la actualidad es más probable que una mujer sea primeriza con 37 que con 28 años se debe a que las políticas no les facilitan “las condiciones favorables” para que puedan permitirse tener una familia. También cree que si las interrupciones de embazados se dan es porque la mujer “no es consciente del ser que lleva dentro”. "No hay mujer que, de serie, como estamos concebidas, quiera abortar”, llega a expresar la portavoz, quien considera que tal práctica “no es un derecho”, sino “un crimen” y “un drama”. Por eso, cuando gobiernen, prometen no dejar “una sola coma de la Ley del Aborto”. Tampoco de la Eutanasia ni de la actual legislación de la violencia sobre la mujer.
Pregunta. ¿Qué ha podido hacer desde su llegada a Ceuta?
Respuesta. Nos ha dado tiempo de visitar la ciudad, hablar con muchas familias y ver la grave preocupación que tienen, ver la situación en la que están viviendo. Vemos que nuestros jóvenes, están teniendo que huir de la ciudad porque no tienen futuro. Estamos viendo cómo esas familias ven que sus hijos no tienen ese derecho a permanecer, están siendo sustituidas por una cultura islámica que es contraria a la nuestra, que no nos respeta a las mujeres. Que nuestras calles, estos barrios de Ceuta están cambiando en su forma de ser, en sus costumbres, en su día a día.
P. También me ha comentado que han estado en zonas como El Príncipe, ¿han podido hablar con personas allí?
R. Hemos estado desde un mirador. No teníamos mucho tiempo para pararnos a saludar, pero no hemos sido muy bien recibidos. Se nos quedaban mirando cuando estábamos parados en ese mirador, se quedaban parados, algunos han hecho algún comentario fuera de lugar, pero bueno.
P. Ceuta es una ciudad donde conviven cuatro culturas, principalmente la cristiana y, como ha mencionado, la islámica. Supongo que han tenido tiempo para hablar con familias cristianas, no sé si de otras religiones también.
R. A nosotros lo que nos preocupa es el borrado de identidad. No es una cuestión de qué religión profesas, sino de si te adaptas o no a nuestra cultura. Y lo que vemos aquí es que no se está dando eso. Es que cada vez los españoles, los ceutíes, las familias ceutíes están cada vez más arrinconadas.
Nosotros creemos en la libertad del individuo, no entramos a valorar con quién se acuesta cada persona
P. ¿En qué consiste esa portavocía de la Familia de Vox?
R. Hoy en día, la familia ha pasado a un segundo plano. Las políticas de los sucesivos gobiernos, tanto del Partido Popular como del Partido Socialista, han abandonado a las familias, las han arrinconado. Cada vez tienen más cargas fiscales, más cargas legislativas, más cargas sociales. No se han priorizado nuestras familias.
De hecho, vivimos también una crisis demográfica, una emergencia demográfica, que afecta a todo Occidente, pero especialmente a España. Y no se han tomado medidas. Nadie se ha tomado en serio esa emergencia. Por lo tanto, desde Vox, desde la portavocía de Familia, apostamos por situar a la familia en el centro de toda acción política.
Apostamos por incentivar, por supuesto, la natalidad, incentivar que todos los jóvenes puedan tener un futuro, que puedan decidir formar una familia. Que no sea el acto más revolucionario, más loco que pueda hacer una pareja joven, y políticas también de conciliación. Es decir, que una vez que se ha dado ese paso, que se tienen niños, que se permita a las familias prosperar.
P. ¿Qué es para Vox la familia?, ¿qué es una familia?
R. La familia es el lugar de protección, el lugar al que tú acudes cuando te ocurre algo malo, en tus peores momentos y en tus mejores momentos, en cualquier momento de celebración o en cualquier momento complicado de enfermedad o una crisis económica. La familia es nuestra primera escuela de educación, de amor, de derechos y de obligaciones, de la acción del servir a los demás; donde nos damos cuenta de que no somos entes individuales, que vivimos en comunidad, que vivimos en familia.
Y la familia, al final, no es una cuestión de debate, es la célula básica de la sociedad. Fue antes que cualquier Estado, cualquier gobierno. Y, por lo tanto, para Vox (es importante) defender las familias, defender nuestras historias, defender nuestra identidad y, por supuesto, defender nuestro futuro.
Las familias están asfixiadas. En 2025 fue líder de recaudación estatal. Los españoles han pagado más impuestos que nunca. Tiene que haber, junto a otras modificaciones legislativas, unos cambios en materia fisca
P. Con el paso de los años se han ido normalizando nuevos modelos de familia, más allá de lo que únicamente se concebía hace 50 años. ¿Qué piensa Vox sobre esos nuevos modelos, que quizás no son el padre, la madre y los hijos?
R. Lo hemos comentado cuando me preguntabas por qué la portavocía y qué se hace en la portavocía. Piensa que en una situación o en un Estado en el que nos encontramos, donde existe una emergencia demográfica, lo que necesitamos es que haya niños. La ecuación es muy sencilla, si no hay un crecimiento demográfico, no hay un crecimiento social, no hay un crecimiento económico. Sin niños no hay futuro. Tenemos que desarrollar políticas que incentiven a las familias, que les permita tener hijos, prosperar para ese desarrollo social y económico. Realidades, habrá muchas, pero por quien apostamos es por quienes están sustentando el país.
P. Para Vox, ¿una familia de dos personas del mismo sexo puede ser una familia?
R. Nosotros creemos en la libertad del individuo, no entramos a valorar con quién se acuesta cada persona. Evidentemente, pensamos que cada ciudadano, cada español es libre en su esfera privada, pero reitero que nuestra prioridad es que haya niños, porque no tenemos ahora mismo esa tasa de fecundidad que permita un relevo generacional. Para que el país sea próspero, para que España vuelva a ser España, necesitamos familias fuertes.
P. ¿Cómo empieza usted a interesarse por este asunto?, ¿fue su defensa de la Familia lo que la llamó a interesarse por Vox?
R. Creo que cuando eres madre, como es mi caso, es cuando verdaderamente te das cuenta de la importancia que tiene la familia, de lo importante que es cuidar de los tuyos, ahí salen tus sentimientos más primarios de protección, de cuidado, de amor. Y cuando ves la situación que te rodea, que los sucesivos gobiernos han abandonado a las familias, que lo que mis abuelos dejaron a mis padres o lo que mis padres me dejaron a mí, no es ni de lejos lo que yo seguramente le pueda dejar a mis hijos. Que la sociedad en la que van a vivir mis hijos haya abandonado muy buena parte de su estilo de vida, de su identidad, de su cultura, de sus valores… Entonces, me niego a cruzarme de brazos, tengo que hacer algo por ellos, desde cualquier institución o desde cualquier altavoz.
Tengo la grandísima oportunidad de ser la portavoz nacional de Familia, que para mí es algo que me hace sentir especialmente orgullosa. Lo asumo con toda la responsabilidad del mundo porque sé que hay tantísimas familias en toda España que piensan como yo, tantísimas familias en España que están viendo cómo sus hijos no tienen garantizado un futuro, por más que lo están intentando, que no les vamos a fallar.
Esa protección de la familia, esa protección de la vida es parte del ADN de Vox, es algo que en nuestro manifiesto fundacional ya aparecía. Y, por lo tanto, al estar en nuestro ADN es algo con lo que tenemos que lidiar, y más ahora que tenemos un bipartidismo enfrente que ha abandonado a las familias.
Hay que apoyar a las empresas con bonificaciones para las que apuesten por mujeres embarazadas, mujeres en edad fértil o familias numerosas
P. He leído que hablan mucho de la necesidad de integrar la perspectiva de familia en la política de manera transversal.
R. Cuando se elabora una norma en el Congreso, en un Parlamento autonómico, incluso en un municipio pequeño, toda norma tiene que llevar una serie de informes técnicos o informes económicos. Ahora se obliga mucho a (tener) esos informes de perspectiva de género, de impacto medioambiental, pero ningún informe tiene esa perspectiva de familia.
Y al final, cualquier norma, aunque sea la tasa de basuras de un municipio o una ley de educación autonómica o estatal, todo afecta a la familia. Por lo tanto, toda norma tiene que tener esa perspectiva de familia que al final, a la hora de hacer políticas, parte fundamental o parte de esa vértebra sea la propia familia.
P. También parte de la política fiscal, ¿no? Porque la he oído hablar de la necesidad de acabar con el expolio fiscal a las familias españolas.
R. Las familias están asfixiadas. En 2025 fue líder de recaudación estatal. Los españoles han pagado más impuestos que nunca. Y, sin embargo, no sólo te hablo de ese colapso de los servicios públicos que hemos comentado tantas veces y que todos los españoles están sufriendo. Es que a las familias les ocurre igual. No pueden llegar al final del mes. Tienen la permanente sensación de vivir asfixiados.
Tiene que haber, junto a otras modificaciones legislativas, unos cambios en materia fiscal. Desde modificación del IRPF, que nosotros hablamos de dos únicos tramos y de deducciones en función del número de hijos, a eliminación de IVA en productos de primera infancia. Biberones, pañales, leche de fórmula… Y, por supuesto, en todas las modificaciones fiscales que barajamos, también pensamos mucho en las empresas. En las empresas que tienen que apostar por las familias, que tienen que apostar por las mujeres para que acabe con esa brecha maternal. Esa brecha que nos castiga a las mujeres por el simple hecho de ser madres o de querer serlo. Hay que apoyar a las empresas con bonificaciones para las que apuesten por mujeres embarazadas, mujeres en edad fértil o familias numerosas.
P. Hablando de la conciliación, no sé si consideran desde Vox que las empresas tienen ahí una asignatura pendiente. Muchos estudios revelan que son muchas más las mujeres que dejan sus trabajos para cuidar a sus hijos que los hombres.
R. Las empresas tienen que hacer mucho, pero lo que no podemos hacer los políticos o los gobiernos es cargar a las empresas con la responsabilidad. Hablamos de empresas, y a lo mejor pensamos en empresas cotizadas del IBEX 35, pero es que hay tantas pymes, hay tantos pequeños empresarios, tantos autónomos, para quienes una baja de maternidad les supone echar el cierre. Ahí tiene que estar el Estado. El Estado tiene que priorizar, impulsar y apoyar a esas empresas que sí están pensando en la conciliación, que sí están apostando por las familias.
P. Y el hecho de que sean más las mujeres que los hombres, muchas más, las que dejan sus trabajos para cuidar de sus familias, ¿lo perciben como una desigualdad?
R. Como una desigualdad si te están obligando a ello. Somos las grandes castigadas, porque o somos las que renunciamos voluntariamente, las que nos expulsan del mercado laboral porque necesitamos reducirnos una jornada, o porque el niño se te pone malo y tienes que salir de tu despacho siete veces en una semana. Al final, por voluntad propia no, sino porque las circunstancias, la sociedad, el mercado laboral te está expulsando. Eso es esa brecha maternal, eso es con lo que tenemos que acabar. Lo que tenemos que conseguir es esa igualdad real.
Hay otras mujeres que quieren voluntariamente no retomar el trabajo o dejarlo temporalmente. También tenemos que apostar por ellas, porque sigue haciendo una labor y a lo mejor en dos o en cinco años desea retomar su vida laboral. Tenemos que apoyarlas con formación, con facilidades de acceso al empleo.
Debemos desarrollar una revolución cultural que vuelva a apostar por la familia, que vuelva a apostar por la vida en lugar de la cultura de la muerte y del descarte
P. ¿En qué consiste ese Plan Nacional de Natalidad que proponen?
R. Lo primero es detectar la situación en la que nos encontramos y es esa emergencia demográfica, es esa tasa de natalidad. Somos de los países que peor tasa tiene de toda la Unión Europea. Tenemos una tasa de fecundidad del 1,1 niños por mujer de media española y que cada vez tenemos niños más tarde. La media supera ya los 32 años, pero es mucho más habitual encontrar una madre primeriza con 38 que con 27. Si le sumas el envejecimiento poblacional, que cada vez mueren más personas de las que nacen y por lo tanto tenemos un saldo vegetativo negativo. En ese panorama, en ese contexto, tenemos que apostar por la natalidad.
El Plan Nacional de Natalidad que propone Vox no solo conlleva reformas legislativas en cuanto a medidas fiscales, también en cuanto a medidas de conciliación. Que la educación de 0 a 3 años pueda ser gratuita independientemente de la comunidad autónoma en la que te encuentres, porque sigue habiendo grandes desigualdades en función de la comunidad donde se nazca. Que los permisos por cuidado de hijo enfermo sean más amplios y no solo sea cuando el niño ingresa en un hospital. Es que muchas veces los niños, sobre todo cuando son muy pequeñitos, enferman habitualmente y eso no conlleva un ingreso hospitalario.
Las bonificaciones que te comentaba a empresas que apuestan por la conciliación, que se facilite la flexibilidad horaria, que se apoye a las familias numerosas. Evidentemente, si una familia aporta a la sociedad, cuanto más hace una familia numerosa; por lo tanto, debemos apoyarla. Y junto a esas medidas, hay muchas tanto a nivel nacional, como a nivel regional y municipal. También tenemos que hablar de una revolución cultural. Durante muchos años las familias han sido arrinconadas, tenemos unas agendas globalistas dictadas por unas élites supranacionales que lo que quieren es debilitar a las familias, debilitar las identidades y generar unas obligaciones sociales y económicas para poder controlarlos.
Y al final eso ha ido calando en la sociedad y por lo tanto debemos desarrollar una revolución cultural que vuelva a apostar por la familia, que vuelva a apostar por la vida en lugar de la cultura de la muerte y del descarte.
P. Más allá de que se les facilite a las personas las condiciones materiales, para que no sea un despropósito tener un hijo, ¿cómo se puede conseguir ahora mentalizar a las mujeres y a los hombres de que tengan más hijos y más pronto? Porque cada vez los tienen con más edad y menos.
R. Es que yo creo que no hay que mentalizarles, creo que los jóvenes aspiran a eso. El problema es que no pueden, que los jóvenes no pueden independizarse porque no pueden acceder a una vivienda. Los jóvenes ahora mismo sufrís una precariedad laboral sin precedentes. No podéis pensar en un futuro si tú vas uniendo contratos temporales de tres meses.
Estáis viendo cómo todas las ayudas, cómo todo el acceso a la vivienda se está dando al que acaba de llegar o el que acaba de llegar poniendo el cazo sin aportar. Mientras vosotros estáis condenados, los de Ceuta, a emigrar a la península. Pero es que en la península también están pasando graves dificultades. Entonces, no es convencer a los jóvenes, los jóvenes están deseando formar familias, los que los estén deseando. No es una imposición, pero es el sentimiento natural de los jóvenes.
El problema es que las políticas que se han desarrollado por parte del bipartidismo no se lo está permitiendo. Ahora mismo, ¿qué joven en su sano juicio decide independizarse, decide casarse, decide tener hijos? Ahora mismo es lo más loco, lo más revolucionario, o sea, sería lo más salvaje que se pueda ver que una pareja de 28 años se case y tenga hijos. Eso no puede ser. Tenemos que dar a los españoles las condiciones favorables para que puedan tener las familias.
Estáis viendo cómo todas las ayudas, cómo todo el acceso a la vivienda se está dando al que acaba de llegar o el que acaba de llegar poniendo el cazo sin aportar
P. ¿Y sobre la posibilidad de que las personas que vengan de fuera contribuyan a revertir ese problema demográfico?
R. ¿Sabes lo que ocurre? Que existen informes que demuestran que las personas que han venido de fuera no ayudan a revertir la situación, ni vienen a aportar al sistema, ni vienen a contribuir a nuestro estado de bienestar. Con los datos que publican esos informes se demuestra que el coste de esas personas que genera el Estado en sanidad, en educación, es muy superior al beneficio que pueda dar. Por lo tanto, reiteramos esa necesidad de prioridad nacional y esa necesidad de apostar por nuestras familias para revertir la emergencia demográfica.
P. ¿Y entre las medidas para revertir la pirámide invertida está la prohibición del aborto en la cartera de Vox?
R. Para nosotros, la defensa de la vida es parte también de nuestro ADN, lo hemos dicho siempre. Nosotros apostamos por la vida desde su concepción hasta su muerte natural. Y eso conlleva no solo mucha pedagogía, no solo mucha información, sino mucho acompañamiento. Hay muchas mujeres que quieren tener hijos, pero que las circunstancias sociales, económicas, afectivas, no se los está permitiendo. Tenemos que acabar con ese drama del aborto. Porque el aborto no es un derecho, el aborto es un drama. Es un drama para el bebé y es un drama para una mujer que lo sufre. Y tenemos que apostar por la vida, efectivamente.
P. Dada la forma en que el aborto está integrado en España, en el caso de que llegaran al Gobierno, ¿se plantearían una prohibición o una regulación del aborto?
R. Lo primero es que los españoles nos den las mayorías suficientes para modificar las leyes. Y mientras no tengamos esa mayoría, haremos todo lo que esté en nuestra mano para volver a apostar por esa cultura de la vida. Cuanto más apoyo tengamos de los españoles, más podremos hacer. Más podremos modificar leyes y más podremos acabar con esa cultura de la muerte. Y no nos quedemos solo en el aborto, pensemos también en la ley de eutanasia. También es fundamental cambiar esa ley de eutanasia. Tenemos que dar apoyo a las personas en la recta final de sus vidas. A ellas y a todos sus familiares que les están acompañando. Repito, cuanto más apoyo tengamos de los españoles, más podremos defender la vida desde su confección hasta su muerte natural.
P. Entiendo que su defensa es de la cultura de la vida, pero, ¿hay casos en los que justificarían el aborto? Cuando hay criterio médico que apunta a que el feto o la madre corren peligro o cuando hay una concepción no deseada.
R. Es que no podemos hablar de cuestiones específicas. O sea, de algo puntual, de un caso entre seis millones. O sea, reitero, la importancia es apostar por la vida. Lo fundamental es acabar con la cultura de la muerte y acabar con esa cultura del descarto. Y por lo tanto tenemos que hacer todo lo que esté en nuestra mano para apostar por la mujer, por la maternidad y apostar por que se tengan niños en España.
Hay que derogar leyes y modificar otras que acaben con la violencia sobre la mujer. Que un hombre, por el simple hecho de que sea hombre, no se le pueda llevar una noche al calabozo porque una mujer levantó un teléfono y hace una denuncia falsa
P. Ya sabe que hoy en día se ha normalizado que exista una vida sexual antes del matrimonio. Hay personas que usan método anticonceptivo y a veces fallan. ¿Cómo se le explica a una mujer que use un método anticonceptivo y quizás se quede embarazada porque falla ese método que no va a poder abortar a pesar de que no considere que es el momento?
R. Fíjate que lo comentábamos antes, no es una cuestión de prohibirse, es una cuestión de dar la información suficiente. Es que una mujer que se queda embarazada a lo mejor no es consciente del ser que lleva dentro. Es que una mujer embarazada no ha escuchado el latido fetal de su bebé. Es que esa mujer en ese momento a lo mejor está viviendo unas circunstancias económicas que no son favorables, y lo único que necesita es apoyo. Porque no hay una mujer que, de serie, como estamos concebidas, quiera abortar. Es que lo que necesitamos es ese apoyo. Es ese apoyo que las instituciones en muchas ocasiones no nos han dado.
P. Pero Vox, por terminar de aclarar, ¿está a favor de prohibir el aborto o de que en determinados casos se pueda recurrir a ello? Más allá de que siempre defendáis la vida, pero ha reconocido que hay casos específicos complejos.
R. No podemos legislar por un caso entre 6 millones.
P. Pero si se prohíbe, entonces no va a poder haber aborto bajo ninguna circunstancia.
R. Cuando tengamos una mayoría absoluta no dejaremos una coma de la ley del aborto que hay. Pero necesitamos una inmensa mayoría, es que estamos hablando de supuestos. Lo que te puedo decir a día de hoy es lo que aparece en todos nuestros programas electorales, es todo lo que decimos desde todas las instituciones y es esa defensa por la vida.
P. Ante un tema tan polémico y tan relevante, ¿se plantea Vox un referéndum en el que la gente pueda elegir?
R. Nosotros pensamos en la libertad de los ciudadanos y tenemos un programa electoral con muchas medidas en materia económica, en materia social, en materia fiscal, y en ese apoyo de la vida y en esa defensa de la vida frente a la cultura de la muerte. Creo que son muchos los españoles los que defienden la vida, creo que son muchas mujeres de las que todavía no tienen la información suficiente sobre lo que es el embarazo, sobre lo que es traer a un hijo al mundo y por lo tanto todo el acompañamiento, todo el apoyo y toda la información que las mujeres necesiten.
P. Precisamente hablando de información, ¿cree que la sociedad y los jóvenes en particular necesitan más y mejor información sobre educación sexual? Una vez hablaba con un ginecólogo y me decía que se ha llegado a utilizar el aborto como un método anticonceptivo.
R. Hace falta más información en general para todo el mundo, para los jóvenes y los que no son jóvenes. Información sexual, información económica, información social, información política. Nos quieren anestesiados, y el bipartidismo lo que nos da son sus píldoras de información en determinadas cuestiones. Han convertido el aborto en un método anticonceptivo. No han informado de las consecuencias para la salud de la mujer que esos métodos anticonceptivos pueden tener en el futuro, no te digo ya a corto plazo. Estamos mezclando cuestiones, es que el aborto es un crimen, es un drama y por lo tanto es lo que se tiene que combatir.
P. ¿Apoyan que se eduque en las escuelas y los institutos, al menos en los centros de secundaria, a las nuevas generaciones acerca de la educación sexual para que no ocurran estas cosas?
R. Hay que informar a la juventud de todo, efectivamente.
P. Sobre la eutanasia, ¿la prohibirían de llegar al Gobierno?
R. Es lo mismo, es combatir esa cultura de la muerte y del descarte, es cuidar a las personas en la recta final de su vida, que no pueda ser una persona postrada en una cama mientras todos sus familiares, sus allegados están sufriendo. Es que merece un cuidado hasta el minuto último de su existencia y que llegue a ese minuto último con todo el bienestar y con toda la dignidad de la persona como debe ser.
P. Hablando sobre otro asunto de relevancia, la violencia dentro de la familia. El actual Gobierno apuesta por visibilizar los crímenes, pero cada año muchas mujeres siguen siendo asesinadas a manos de sus parejas, en sus entornos familiares. ¿Cree que esto se traduce en un fracaso de la estrategia actual?, ¿qué propone Vox para paliar esta situación?
R. Es más que evidente que este gobierno, el que decía ser más feminista de la historia, ha aprobado leyes que ha soltado a violadores, agresores sexuales. Este gobierno tan feminista que venía a proteger a las mujeres, compraba las pulseras de detección de agresores defectuosas y por lo tanto no servían para nada. Hay más agresiones sexuales, hay más delitos cometidos a mujeres, siguen muriendo mujeres a manos de sus parejas, y por lo tanto es una lacra de la que somos más que conscientes y tenemos que acabar.
Lo que debemos acabar es con esas leyes que no solo han criminalizado al hombre por el simple hecho de ser hombre, sino que no han protegido para nada a las mujeres.
P. ¿Qué se puede hacer?
R. Derogar leyes y modificar otras que acaben con la violencia. Que las personas que agredan a una mujer, que agredan a un niño, que agredan a un anciano, tengan penas superiores. Que el que ha violado a una mujer no salga a la calle al tercer día porque tenemos unas leyes que son así. Que un hombre, por el simple hecho de que sea hombre, no se le pueda llevar una noche al calabozo porque una mujer levantó un teléfono y hace una denuncia falsa. Hay que cambiar todas las leyes.
P. Con la visita del Papa a España se ha hablado mucho de que se está produciendo un acercamiento de los jóvenes a la Iglesia y a las tradiciones. Las nuevas generaciones, se sabe, están cada vez más atravesadas por problemas de salud mental, las expectativas que generan las redes sociales, la soledad no deseada… ¿Cree que es un caldo de cultivo para que se acerquen más a la familia?
R. Creo que ha sido la manera de expresar por parte de la juventud el rechazo a todo lo que se le está imponiendo. Cada vez se imponen culturas más individualistas, no se apuesta por la familia, no se apuesta por la tradición, todos son agendas woke, agendas globalistas, y yo creo que nuestros jóvenes han abierto los ojos. Han visto que se está perdiendo la identidad, que se está perdiendo lo que somos, que lo que disfrutábamos cuando éramos niños en el pueblo de nuestros abuelos con esa verbena o con esas tradiciones, está desapareciendo.
Por ese motivo los jóvenes, que siempre sois los más revolucionarios, los que tenéis menos miedo a cambiar, queréis volver a apostar por lo nuestro, por nuestra historia, nuestra tradición, nuestro estilo de vida, por las tradiciones, que es lo que ha hecho la seña de identidad de nuestro país.