El PP quiere para el campo castellanoleonés lo que tiene Ceuta
Los populares incluyen en su programa electoral para las autonómicas del 15 de marzo la implantación de un régimen específico del IRPF "como el que ya tiene Ceuta" para los contribuyentes de las zonas rurales de la comunidad autónoma
Ceuta se ha colado en la disputa por el voto rural planteada entre el PP y Vox en la campaña electoral de las autonómicas de Castilla y León del próximo 15 de marzo. En la denodada lucha abierta entre las formaciones de la derecha por el apoyo de los habitantes de las áreas rurales, los dirigentes de ambos partidos han desplegado toda una batería de promesas orientadas a hacer que sus candidatos sean percibidos como los auténticos “defensores del campo”.
El candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León por el PP, Alfonso Fernández Mañueco, presentaba esta misma semana un programa electoral con un millar de medidas, unas propuestas con las que los populares pretenden hacer frente al avance de Vox en las zonas rurales.
Bajo el epígrafe “Bajamos impuestos para seguir creciendo”, el PP enumera como su propuesta 103 una serie de exigencias que, según asegura, planteará al Gobierno central en el caso de que Fernández Mañueco acabe siendo reelegido presidente de la Comunidad. La reivindicación a la que aluden los conservadores pasa por la petición de una reducción de la presión fiscal en las zonas rurales mediante la aplicación de tipos más bajos en el impuesto sobre sociedades para las empresas establecidas en ellas. Es en este mismo párrafo donde el programa electoral plantea la necesidad de que el Estado cree regímenes específicos en el IRPF para los contribuyentes radicados en el campo “como ya tienen actualmente Ceuta, Melilla, Canarias y Baleares”.
Según reza su programa electoral, el PP aspira a conseguir para el entorno rural castellanoleonés el modelo del que ya disfrutan los territorios extrapeninsulares. En el caso de Ceuta, el régimen del IRPF la bonificación en la cuota íntegra para residentes habituales se sitúa en el 60%.
No es la primera vez que un partido político toma como referencia alguna de las singularidades fiscales o administrativas que registra la ciudad. El caso más notorio fue el protagonizado por el alcalde de La Línea y presidente de La Línea 100x100, José Juan Franco, quien planteó ya en 2019 la posibilidad de explorar el artículo 144.a de la Constitución ante la dejadez y el abandono de su ciudad que reprochaba a las autoridades nacionales. Franco reclamaba para su municipio el estatuto de ciudad autónoma del que goza Ceuta. “Somos linenses, gaditanos, andaluces y españoles, pero queremos que se reconozca la ‘singularidad’ de La Línea”, argumentaba el primer edil linense.