El presidente se pregunta si la “pasividad” del Gobierno busca “no molestar” a Marruecos
Agresión a Ceuta
Juan Vivas endurece aún más su discurso contra la inacción del Estado, que no ofrece "respuestas" pese a que Ceuta “está en peligro”. Asegura que podrían solucionar la crisis en menos de 30 días si se moviliza a 50 funcionarios para acelerar las expulsiones
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha endurecido aún más, si cabe, sus críticas al Gobierno de la Nación por la “falta de respuestas” y su “pasividad” ante la crisis migratoria desencadenada tras la entrada masiva de personas los días 30 y 31 de julio. Tras celebrar un Consejo de Gobierno extraordinario, Vivas ha denunciado que la ciudad “está en peligro” tras un episodio que, ha recordado, supuso un ataque a la integridad territorial de España. Una agresión lo suficientemente “importante” como para que el Estado despliegue “todos los medios necesarios” para ponerle fin a sus consecuencias. Algo que, según ha reconocido el jefe del Ejecutivo local, aún no han hecho pese a contar con “capacidades suficientes” para devolver “la normalidad” a Ceuta “en un plazo no superior a 30 días”.
El presidente ha advertido de que Ceuta “vive sobrecogida y con el alma en vilo” por las consecuencias que la situación está teniendo sobre” la seguridad ciudadana, el funcionamiento de los servicios, la convivencia y la seguridad nacional”. Ha recordado que, según lo percibe “la ciudadanía” y su propio equipo de Gobierno, casi veinte días después de la entrada masiva, todavía no se ha recuperado la normalidad y las actuaciones del Gobierno no han avanzado con la rapidez necesaria.
Vivas ha acusado al Gobierno de “maquillar la realidad” afirmando que en 48 horas Ceuta recuperó su normalidad y solo quedaban “2.500” personas de las que entraron en la avalancha del 30. Y ha cuestionado especialmente que todavía no se conozca con precisión cuántas personas que entraron durante los días 30 y 31 de julio permanecen en la ciudad ni cuántos expedientes de devolución o expulsión se han iniciado. Ha insistido en que la vuelta a la normalidad pasa por el retorno a Marruecos de las personas adultas que accedieron ilegalmente a Ceuta durante aquellos días.
Los posibles motivos
El presidente ha elevado el tono de sus críticas al preguntarse por qué el Gobierno no está actuando con mayor contundencia. “¿Cuál es la razón para esta pasividad?”, ha planteado. Vivas ha apuntado a tres posibles explicaciones: “ineptitud”, “irresponsabilidad” o que el Ejecutivo esté evitando actuar para “no molestar al vecino” y preservar lo que ha definido como “pseudo buenas relaciones” con Marruecos.
Esta última posibilidad, ha reconocido, es la que más le preocupa y la que “desearía de corazón” que los hechos descartasen. “Ojalá y no sea esta la razón”, ha afirmado, antes de advertir de que una falta de respuesta firme podría favorecer un hipotético plan destinado a “golpear sucesivamente a Ceuta hasta la caída definitiva de Ceuta”. “Puede que no se actúe con la debida firmeza y contundencia ante un hipotético plan concebido desde el otro lado que tenga por finalidad golpear sucesivamente a Ceuta hasta la caída definitiva de Ceuta”.
50 funcionarios
Vivas ha defendido que el Gobierno dispone de medios suficientes para devolver a la normalidad a Ceuta en un plazo no superior a 30 días si existe voluntad política para hacerlo. Sin embargo, ha asegurado que, en su opinión, no han comenzado a actuar: “La impresión que tengo es que no se ha empezado. Y decimos 30 días porque me parece que es suficiente según los asesoramientos técnicos que hemos recibido”.
Ha planteado la movilización de 50 funcionarios de Extranjería dedicados a tramitar los expedientes de devolución, traslado o expulsión de los adultos que permanecen en la ciudad. Según sus cálculos, 50 funcionarios podrían tramitar unos 15 expedientes diarios cada uno, lo que supondría 750 expedientes al día. Trabajando cinco días a la semana, alcanzarían los 3.750 expedientes semanales y unos 15.000 al mes. “Esto no es una visión imposible. Esto más bien parece falta de voluntad”, ha sostenido.
El presidente ha insistido en que la gravedad del episodio justifica la movilización extraordinaria de recursos. “Yo tengo 73 años y no recuerdo nunca que un presidente del Gobierno haya anunciado que se ha producido un ataque con éxito a la integridad territorial de España”, ha señalado.
Vivas ha reclamado además al Estado que concrete las medidas previstas para reactivar económica y anímicamente la ciudad, después del impacto provocado por la crisis migratoria. “Lo que queremos que ocurra es que no hay voluntad”, ha concluido el presidente, que ha vuelto a reclamar una respuesta estatal acorde con la gravedad de la situación.
Al Poder Judicial
Juan Vivas ha anunciado que recurrirá a todas las instancias del Estado y de la sociedad española para reclamar ayuda ante la situación que atraviesa la ciudad y ha asegurado que los ceutíes “no se van a rendir”. Vivas ha señalado que, además de continuar reclamando al Gobierno central el cumplimiento de sus obligaciones, trasladará la situación a las Cortes Generales, las comunidades autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias, organizaciones empresariales y sindicatos.
También ha incluido al Poder Judicial entre las instituciones a las que pretende acudir. En concreto, ha manifestado su intención de solicitar una reunión con la presidenta del Tribunal Supremo y con el presidente del Tribunal Constitucional para trasladarles que “Ceuta está en peligro”. El presidente ha aclarado que esta iniciativa no pretende interferir en la independencia judicial, que ha definido como “la piedra angular” del Estado de derecho, sino simplemente dar a conocer la situación de la ciudad.