La RAN España-Marruecos afronta el comercio aduanero y la presión migratoria que desborda a Ceuta

REUNIÓN DE ALTO NIVEL

La reunión de Madrid reproducirá el esquema de la anterior RAN celebrada en Rabat en 2023, con un foro empresarial previo para explorar proyectos conjuntos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene una reunión bilateral con el jefe de Gobierno del Reino de Marruecos, Aziz Akhannouch.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene una reunión bilateral con el jefe de Gobierno del Reino de Marruecos, Aziz Akhannouch. | Pool Moncloa/Fernando Calvo
REDACCIÓN
30 nov 2025 - 13:24

Ceuta/ La XIII Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos, que se celebrará este jueves en Madrid, situará a Ceuta en el centro de la agenda bilateral. A las limitaciones de la aduana comercial se suma también el repunte de la presión migratoria y las necesidades de seguridad en la frontera, un panorama que devuelve a la ciudad autónoma a un papel clave en las conversaciones entre ambos gobiernos.

Según fuentes consultadas, la cooperación en materia migratoria y policial será uno de los ejes principales de la cumbre, en un año especialmente complejo para Ceuta. En lo que va de 2025, han accedido de manera irregular a la ciudad 3.101 migrantes procedentes de Marruecos, frente a los 2.281 registrados en 2024. El incremento es de 820 personas, un 35,9 % más.

Este aumento tensiona aún más a los servicios de seguridad y asistencia humanitaria, que operan desde hace años en un escenario ya de por sí exigente. La ciudad mantiene además la tutela de más de 400 menores marroquíes no acompañados, cuya atención supone un reto constante para los profesionales y para las capacidades administrativas del sistema de protección.

A esta presión se suma una cifra especialmente dramática: 43 personas han perdido la vida en lo que va de año tratando de alcanzar Ceuta a nado desde la costa marroquí. La Guardia Civil y los grupos de rescate han recuperado sus cuerpos en distintos puntos del litoral ceutí.

La RAN llega, por tanto, en un contexto marcado por la demanda de soluciones urgentes. La delegación española, encabezada por Pedro Sánchez, y la marroquí, dirigida por Aziz Ajanuch, tendrán sobre la mesa un doble desafío: reconducir la situación aduanera y reforzar la cooperación migratoria y de seguridad.

En materia comercial, muchos ceutíes esperaban que la apertura de la aduana comercial —hecha realidad el 12 de febrero de este año y celebrada como “hito histórico” por las autoridades locales y la Delegación del Gobierno— sirviera para relanzar la economía local y canalizar flujos ordenados. Pero los resultados han sido discretos: las operaciones han sido escasas, los cambios económicos palpables casi nulos (por ejemplo, en los precios del pescado), y el comercio transfronterizo real todavía no ha despegado.

Las importaciones hasta ahora se han limitado a pescado fresco, frutas, hortalizas y áridos, mientras las exportaciones hacia Marruecos se han centrado en electrónicos, automoción y artículos de higiene o limpieza. Ante esas limitaciones, organizaciones empresariales han criticado con dureza que no se trata de una “aduana al uso”, y reclaman que se eliminen trabas para permitir un comercio más dinámico.

La reunión de Madrid reproducirá el esquema de la anterior RAN celebrada en Rabat en 2023, con un foro empresarial previo para explorar proyectos conjuntos. Aunque este formato puede ampliar oportunidades económicas, en Ceuta prevalece la necesidad de resultados concretos sobre la frontera.

La cumbre también revisará los compromisos adquiridos tras la normalización diplomática de 2022, cuando España respaldó la propuesta marroquí para el Sáhara Occidental. Aquel giro permitió reactivar el diálogo bilateral y pactar la futura aduana ceutí, cuyo avance sigue bloqueado.

Las relaciones han atravesado desde entonces aplazamientos, gestos diplomáticos y encuentros incompletos, como la RAN de Rabat de 2023, en la que no llegó a celebrarse la bilateral entre Sánchez y Mohamed VI. El contacto se retomó en febrero de 2024, un año después de la invitación oficial del monarca al presidente español.

En Ceuta, la sensación generalizada es que la frontera continúa siendo la prueba definitiva para medir la solidez del entendimiento entre ambos países. La ausencia de tránsito aduanero y el aumento de la migración irregular evidencian, según fuentes consultadas, que la cooperación debe traducirse en medidas operativas más firmes.

La presión migratoria en la ciudad autónoma ha llevado a las autoridades locales a reclamar mecanismos estables de coordinación con Rabat, tanto para prevenir entradas irregulares como para garantizar una gestión adecuada de los menores que alcanzan Ceuta sin acompañantes.

Por lo tanto, la seguridad en el entorno fronterizo será otro elemento destacado en las conversaciones. España busca reforzar la colaboración policial para evitar tragedias en la costa y mejorar la vigilancia de los pasos terrestres y marítimos, mientras que Ceuta insiste en que los datos de 2025 confirman que la situación actual es insostenible.

Así pues, la XIII RAN se perfila como un encuentro decisivo para la ciudad autónoma. Sus resultados podrían marcar el rumbo de los próximos años en materia comercial, migratoria y de seguridad.

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