Los Reyes pernoctarán en Ceuta y hacen historia con una decisión inédita
VISITA REAL
Felipe VI y Letizia pasarán la noche del 13 de octubre en la ciudad autónoma, un gesto sin precedentes en democracia con el que la Casa Real pretende transmitir un mensaje de normalidad en plena crisis migratoria y de seguridad fronteriza
Los reyes Felipe VI y Letizia protagonizarán el próximo martes 13 de octubre una visita histórica a Ceuta que incluirá una decisión de especial trascendencia institucional: pasarán la noche en la ciudad autónoma antes de desplazarse al día siguiente a Melilla, convirtiéndose así en los primeros monarcas que pernoctan en territorio ceutí durante la etapa democrática.
La decisión, adelantada por fuentes de la Casa del Rey, supone un gesto de respaldo institucional a Ceuta en un momento especialmente delicado por las consecuencias de la crisis migratoria iniciada el pasado 30 de julio. Con esta estancia, la Jefatura del Estado pretende trasladar una imagen de normalidad y reafirmar su cercanía con los ceutíes.
La agenda oficial comenzará a las 12.30 horas con la llegada de los monarcas al Palacio de la Asamblea, donde serán recibidos por las principales autoridades de la ciudad, encabezadas por el presidente del Gobierno autonómico, Juan Jesús Vivas. Durante la recepción, Felipe VI y Letizia recibirán las llaves de Ceuta y participarán en un encuentro institucional con los integrantes del Consejo de Gobierno.
Esta reunión, que se desarrollará a puerta cerrada, permitirá abordar algunas de las principales preocupaciones de la ciudad, especialmente las relacionadas con la presión migratoria, la seguridad fronteriza y las consecuencias de los acontecimientos registrados durante los últimos meses.
La actividad de los Reyes continuará a las 16.45 horas en el colegio Vicente Aleixandre, donde conocerán de primera mano el trabajo desarrollado por la comunidad educativa. El centro destaca por sus proyectos de innovación pedagógica y por fomentar la integración del alumnado mediante diferentes iniciativas artísticas y educativas.
Uno de los momentos de mayor carga emotiva de la jornada llegará a las 18.00 horas, cuando los monarcas se desplacen al cementerio musulmán de Sidi Embarek para participar en un homenaje ecuménico a las personas fallecidas en el mar durante los acontecimientos del 30 y 31 de julio. El acto permitirá recordar a las víctimas de aquellos días que marcaron un antes y un después en la realidad de la ciudad.
Posteriormente, a las 19.00 horas, Felipe VI y Letizia acudirán al Parador de Ceuta para mantener un encuentro con representantes de distintos sectores de la sociedad civil. Está previsto que el Rey pronuncie un discurso alrededor de las 19.30 horas, una intervención que despierta especial expectación por el contexto en el que se produce esta visita.
La presencia de los monarcas también tendrá una importante dimensión diplomática, teniendo en cuenta las históricas reivindicaciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla. La última visita de la Jefatura del Estado a ambas ciudades se produjo en noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y Sofía realizaron un viaje oficial que provocó el rechazo de Rabat y la llamada a consultas de su embajador en Madrid.
En esta ocasión, la decisión de permanecer en Ceuta durante la noche añade un elemento diferenciador respecto a aquel desplazamiento. Fuentes militares citadas en las informaciones sobre la visita consideran que el viaje podría provocar una reacción de Marruecos, aunque por el momento no se ha concretado ninguna respuesta oficial.
La visita, consensuada con el Gobierno de España, continuará el miércoles 14 de octubre en Melilla, donde los Reyes desarrollarán una nueva jornada de encuentros institucionales. El programa definitivo todavía podría experimentar ajustes, aunque los principales actos previstos en Ceuta ya han sido dados a conocer.
Será, en definitiva, una jornada histórica para Ceuta, no solo por la presencia de Felipe VI y Letizia en su primera visita oficial como Reyes, sino por la decisión de permanecer en la ciudad hasta el día siguiente, un gesto cargado de simbolismo en uno de los momentos más complejos de su historia reciente.