El Senado exige a Marlaska, Robles y Albares que comparezcan y advierte de posibles responsabilidades
CRISIS MIGRATORIA
La Cámara Alta mantiene las citaciones de los ministros para explicar la gestión de la crisis migratoria de Ceuta y rechaza que puedan sustituirlas por su comparecencia posterior en el Congreso
El Senado ha reclamado a los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska; Defensa, Margarita Robles; y Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que acudan a la Cámara para ofrecer explicaciones sobre la gestión de la crisis migratoria vivida en Ceuta a finales de julio.
El presidente del Senado, Pedro Rollán, ha trasladado a los tres miembros del Gobierno que la ausencia a las comparecencias, cuando no exista una causa debidamente justificada y comunicada por los procedimientos oficiales, podría tener consecuencias y dar lugar a la adopción de las medidas que correspondan.
Las comparecencias fueron acordadas por la Mesa del Senado a iniciativa del Partido Popular y están previstas para los días 12, 13 y 17 de agosto. El objetivo es que los responsables de Interior, Defensa y Exteriores expliquen las actuaciones desarrolladas por el Ejecutivo ante la llegada masiva de migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio.
El Gobierno, por su parte, ha planteado que los ministros comparezcan a finales de agosto en el Congreso de los Diputados. El Ejecutivo considera que esta Cámara debe ser el principal escenario para abordar la crisis y argumenta que concentrar allí las comparecencias permitiría evitar una duplicación de las explicaciones parlamentarias.
Sin embargo, desde la Presidencia del Senado se defiende que tanto el Congreso como la Cámara Alta tienen atribuidas constitucionalmente funciones de control sobre el Gobierno. En este sentido, Pedro Rollán sostiene que no existe una relación de prevalencia que permita a los miembros del Ejecutivo escoger ante qué Cámara deben responder.
La Presidencia del Senado considera, por tanto, que las citaciones aprobadas por la Mesa deben ser atendidas y recuerda a los ministros que una eventual negativa a comparecer sin una justificación formal podría desencadenar las actuaciones que correspondan dentro del ámbito parlamentario y las responsabilidades previstas legalmente.
La disputa entre el Gobierno y el Senado se produce en un contexto de creciente tensión política por la gestión de la crisis migratoria de Ceuta y por el calendario de las comparecencias solicitadas en las Cortes Generales.