Tensión en la prisión de Ceuta por los turnos y la defensa de la salud laboral
FUERTE MENDIZABAL
Instituciones Penitenciarias defiende que regular los turnos en Ceuta busca garantizar descanso, seguridad y equidad frente a críticas sindicales
El conflicto laboral en el Centro Penitenciario de Ceuta ha escalado en los últimos días tras las denuncias sindicales por un supuesto endurecimiento en la aplicación de los horarios, una situación que fuentes penitenciarias matizan al asegurar que responde a la necesidad de garantizar la salud laboral y el equilibrio organizativo.
Desde la organización sindical TAMPM se ha alertado de un “grave caos organizativo” derivado de una interpretación restrictiva de la normativa de horarios, lo que habría generado malestar generalizado en la plantilla y la presentación de numerosos escritos ante la Administración.
Sin embargo, fuentes penitenciarias consultadas subrayan que no se ha adoptado ninguna medida restrictiva como tal, sino que se ha iniciado un proceso de revisión para ajustar los turnos a la legislación vigente en materia de descanso entre jornadas.
Según explican, el origen del problema radica en la acumulación de turnos que, aunque habitual durante años, ha comenzado a generar disfunciones, en trabajadores que ven limitada su capacidad de conciliación y asumen una mayor carga operativa.
Las fuentes insisten en que el objetivo no es prohibir los cambios de turno, sino regularlos para evitar situaciones de fatiga que puedan comprometer tanto la salud de los trabajadores como la seguridad del centro penitenciario.
“El descanso es irrenunciable”, subrayan, al tiempo que advierten de que permitir jornadas encadenadas sin el tiempo suficiente de recuperación podría incidir en la salud laboral de la plantilla.
Otro de los factores que ha motivado la revisión es el creciente número de quejas internas, muchas de ellas verbales, que denuncian un reparto desigual de los turnos.
La propuesta pasa por ajustar los cuadrantes para garantizar descansos adecuados y permitir una distribución más equitativa del trabajo, dando voz a la totalidad de la plantilla.
Recalcan que esta medida busca favorecer la conciliación de toda la plantilla.
Por su parte, TAMPM sostiene que la interpretación aplicada supone un agravio comparativo respecto a otros centros penitenciarios y denuncia la falta de respuesta por parte de la dirección a sus escritos.
El sindicato ha anunciado que solicitará reuniones con responsables institucionales para trasladar el conflicto y exigir una solución que permita recuperar el sistema anterior de organización del trabajo.
No obstante, las fuentes penitenciarias consideran que el debate se ha planteado en términos erróneos, al insistir en que aún no se ha adoptado ninguna decisión definitiva y que solo se ha informado de la necesidad de adaptación a la normativa.
Asimismo, subrayan que algunos trabajadores han presentado escritos asumiendo voluntariamente la reducción de descansos, una postura que, recuerdan, podría no tener validez legal al tratarse de un derecho protegido.
El conflicto pone de manifiesto la dificultad de compatibilizar las necesidades organizativas de un servicio esencial con las circunstancias personales de una plantilla diversa.
En este contexto, fuentes penitenciarias insisten de nuevo en que la prioridad es garantizar tanto la seguridad del centro como el bienestar de los trabajadores, en un entorno que describen como exigente y sometido a alta presión.