DIA DE LA AUTONOMÍA
El PP propone al Equipo de Cuidados Paliativos para la Medalla de la Ciudad
1 DE MAYO
UGT y CCOO de Ceuta pidieron este lunes de forma conjunta salir a la calle el próximo 1 de mayo en una manifestación que partirá a las 12.00 horas desde la Plaza de África hasta la Plaza de los Reyes, donde se dará lectura a un manifiesto. Los dos sindicatos quieren convertir la cita en algo más que una convocatoria simbólica y la presentan como una respuesta directa al encarecimiento de la vida, al problema de la vivienda, al atasco de la negociación colectiva y a la necesidad de defender derechos que, advirtieron, “no están garantizados para siempre”.
La secretaria general de UGT Ceuta, Yolanda Aparicio, sostuvo que este año la jornada no debe entenderse como una simple consigna de calendario, sino como una reivindicación ligada a las condiciones reales de vida de la ciudadanía. En su intervención puso el foco en la vivienda como uno de los grandes problemas no solo de España, sino también de la ciudad, especialmente para la población joven, y alertó de que los precios actuales, tanto de alquiler como de compra, están dificultando cualquier proyecto de vida estable.
Ese problema, añadió, no puede desligarse del resto de reclamaciones laborales. “Los salarios no son solo economía, los salarios son estabilidad democrática”, afirmó. Por eso insistió en que la subida de sueldos no debe verse como una amenaza, sino como una manera de sostener el consumo y de apuntalar la vida cotidiana de la ciudad.
Junto a la vivienda, UGT volvió a colocar sobre la mesa el plus de residencia, una reclamación clásica del sindicalismo ceutí que, según Aparicio, responde a una realidad evidente: vivir en Ceuta es más caro y más complejo que hacerlo en la península.
La dirigente sindical defendió que no están pidiendo nada extraordinario, sino el reconocimiento de un sobrecoste ligado al aislamiento geográfico, la dependencia del barco y la vulnerabilidad que genera cualquier alteración en las comunicaciones o en el abastecimiento. También reclamó que las bonificaciones a la Seguridad Social vayan acompañadas de una mejora efectiva del plus de vinculación para que esa ventaja fiscal no se quede solo en la empresa y termine notándose también en el bolsillo del trabajador.
Por parte de CCOO, su secretario general en la ciudad autónoma, Ángel Lara, centró buena parte de su mensaje en la necesidad de que la respuesta del Primero de Mayo vaya más allá del núcleo sindical habitual. Reclamó la presencia no solo de empleados en activo, sino también de jóvenes, pensionistas y desempleados, al entender que todos ellos están afectados por los mismos problemas estructurales. “La clase trabajadora en Ceuta tiene que moverse”, resumió.
Lara vinculó esa llamada a la movilización con el deterioro de varios frentes locales que, a su juicio, siguen sin solución. Citó de forma expresa el estancamiento de la negociación colectiva, con convenios como el del comercio bloqueado desde hace años, y extendió esa crítica a otros sectores como oficinas y despachos, prensa, sanidad privada o las webs online. Según expuso, esa parálisis deja a muchos empleados con derechos mínimos y con retribuciones pegadas al Estatuto de los Trabajadores, sin capacidad real de mejora mientras no se reactive la negociación.
El responsable de CCOO también incluyó entre las prioridades la reducción de jornada a 37,5 horas, una medida que presentó como una herramienta de dignificación laboral y de conciliación, y el problema del transporte, tanto urbano como marítimo. Defendió Lara que Ceuta necesita conexiones eficaces y asequibles que permitan moverse por el territorio nacional sin asumir costes desproporcionados y que ayuden, además, al crecimiento económico de la ciudad.
Poca movilización
Durante el turno de preguntas, ambos dirigentes reconocieron la dificultad añadida que supone convocar una gran movilización en un Primero de Mayo marcado otra vez por el efecto puente y por la salida de muchos ceutíes hacia la península. Aun así, rechazaron dar por inevitable la baja participación.
Lara admitió que quizá los sindicatos no siempre han sabido transmitir la trascendencia de esta jornada, pero recordó que todos los grandes avances laborales llegaron cuando la clase trabajadora fue capaz de organizarse y presionar. Puso como ejemplo la jornada de ocho horas y señaló que allí donde hay una cultura más fuerte de movilización, como en el País Vasco o Cataluña, suelen lograrse también mejores convenios y mayores salarios.
También te puede interesar
Lo último
FORMACIÓN PROFESIONAL
Grupo Ecos impulsa la preparación para la oposición a funcionario de prisiones