UGT defiende la “transparencia” en las oposiciones para el Ayuntamiento: “Solo aprueba quien estudia”
Oposiciones OBIMASA
El sindicato denunciará a la Ciudad si decide anular el proceso para experto forestal “sin pruebas”. El utegista Antonio Ramírez asegura que existe un complot para desacreditar a los responsables Obimasa y Servilimpce y critica sin tapujos a los políticos de la oposición
Ceuta/ UGT ha roto su silencio sobre el polémico proceso selectivo de Obimasa para la plaza de experto forestal. Lo ha hecho, sin pelos en la lengua, el responsable de UGT en el Ayuntamiento de Ceuta, Antonio Ramírez. En una comparecencia ofrecida este viernes en la sala de prensa del Palacio Autonómico, el ugetista ha garantizado la “transparencia” de los concursos para acceder a la institución local y ha salido en defensa de los funcionarios, cuya imagen, opina, ha quedado inmerecidamente en entredicho tras las denuncias de los grupos políticos sobre el supuesto enchufismo en el último examen para la empresa pública de Medio Ambiente. El sindicalista ha roto una lanza en favor de los opositores a puestos en la Ciudad, los cuales, según ha asegurado, se clasifican en dos grupos: los que estudian y van a la biblioteca y los “flojos” que van a la playa.
El secretario general de la Sección Sindical de UGT Servicios Públicos en Ceuta no ha dejado títere sin cabeza durante una rueda de prensa que jamás hubiera deseado ofrecer, según ha reconocido. Una que ha protagonizado con el principal objetivo de disipar las dudas que se ciernen sobre las oposiciones para el Ayuntamiento de Ceuta a raíz de las supuestas irregularidades detectadas en el último examen teórico del proceso selectivo para experto forestal en Obimasa. Los hechos bajo la lupa, publicados en exclusiva por el medio digital Ceuta al día, apuntaban a que tan solo tres personas habían alcanzado la máxima nota, las cuales mantienen vínculos familiares o afectivos con miembros del tribunal.
Todos los grupos opositores en la Asamblea, con excepción de Vox, reaccionaron al “escándalo” y exigieron la anulación del proceso al presidente del Consejo de Administración de la empresa, además de consejero de Medio Ambiente, Alejandro Ramírez. A este último y al Gobierno al que pertenece también ha dedicado unas palabras este viernes el de UGT. Los acusa de “cobardes” por plegarse a las demandas de los políticos de la Oposición pese a que, según Antonio Ramírez, carecen de pruebas sobre el supuesto enchufismo. El consejero adelantó días atrás que en el Consejo de Administración que se celebrará el próximo lunes, 27 de julio, propondrá la anulación del concurso referido.
La “cobardía” de la Ciudad
El ugetista ha advertido este viernes que, si la Ciudad procede a revocar el proceso “por las buenas” sin la existencia de pruebas ni denuncias judiciales, el sindicato denunciará a la institución ante la justicia por “prevaricación”. Antonio Ramírez ha recordado que la prueba en entredicho es solo la primera de una convocatoria que consta de un segundo examen práctico, por lo que esas tres personas acusadas de aprobar gracias a vínculos familiares aún no tenían ninguna plaza, solo la aprobación del primer ejercicio. Además, ha señalado que 40 de 43 opositores lograron superar la prueba.
El sindicalista ha relatado que días atrás conversó con Alejandro Ramírez tras conocer su intención de declarar nulo el proceso, y le advirtió que, si ocurre, lo llevarán al Juzgado de lo Penal: “Es una prevaricación de caballo. Si el presidente de un Consejo de Administración quiere anular un examen a continuación debe ir al juzgado y denunciar a la persona que aceptó el examen. No se puede anular por las buenas, porque tendría un problema serio. No iríamos (al juzgado) solo nosotros, también las 40 personas que tienen expectativas de aprobar”.
El representante de los trabajadores ha insistido en que “el sistema de oposición que se está llevando a cabo ahora en el Ayuntamiento de Ceuta es impecable”. Y ha advertido de que se ha difundido “muchas mentiras”. Antonio Ramírez ha afirmado abiertamente que existe un complot contra los actuales consejos de administración de Obimasa y de Servilimpce, las únicas empresas públicas que, según ha señalado, son objeto de críticas constantes. Sin dar nombres por carecer de pruebas, el sindicalista ha asegurado que la supuesta conspiración está a cargo de personas descontentas con quienes dirigen las referidas empresas.
Hecho con CHATGPT y custodiado
El de UGT informó este viernes de que el polémico examen fue elaborado íntegramente a través de una Inteligencia Artificial. Y no una “garantista”, según dijo, sino por medio del programa gratuito Chat GPT. “Cualquier persona con dos dedos de frente sabe que si el tribunal le pregunta (a la IA) sobre el temario, si yo le pregunto después me va a decir prácticamente lo mismo”, reconoció, aunque, según opinó, para él “no es motivo de anulación”.
Sobre la posibilidad de que los tres opositores que sacaron la máxima nota (con vínculos con miembros de Obimasa) tuvieran acceso al examen antes que los demás, lo negó en varias ocasiones. “Si a mí me pasan un test antes no se me ocurre acertar las 60 preguntas, alguna fallaré. Si no lo hago es que soy muy tonto”, relató sin tapujos. Sin embargo, el propio gerente de Obimasa, Fernando Ramos, elaboró un informe recientemente en el que reconocía que no podía garantizar que algunos opositores no hubieran tenido acceso a la prueba con antelación.
Sobre ello fue preguntado este viernes Antonio Ramírez, quien puso en tela de juicio la credibilidad del referido texto, que, para él, no demuestra nada, ya que, según insinuó, su autor (Ramos) no contactó con la persona a cargo de custodiar el examen desde su elaboración hasta que llegó a las manos de los participantes en el proceso. “Alguien ha hecho un informe en el que se dice que no se puede garantizar la custodia, pero yo la pregunta que le haría a esa persona es, ¿usted ha hablado con la persona que custodiaba el examen?, ¿sabe cómo se ha custodiado? Nadie habla con el secretario”, expresó.
Los tipo test
Largo y tendido ha hablado también sobre los exámenes tipo test, de los que Ramírez se confesó “en contra” al considerar que los opositores deberían, al menos, demostrar “que saben escribir”. Aun así, aseguró que, una vez acordado que debían ser tipo test, lo aceptaron. Precisamente el examen para experto forestal de Obimasa era tipo test. Ramírez criticó la paradoja de que los mismos grupos políticos que “insisten en que todos los exámenes deben ser tipo test” estén criticando ahora la fiabilidad de una prueba que era tipo test.
Para el de UGT, los que piden esa nueva modalidad van a conseguir lo contrario a lo que buscan, que es facilitar el acceso de más personas al empleo público. Ramírez considera que este tipo de pruebas son más complejas, “porque lo sabes o no lo sabes”. Y predijo que, cuando se ponga en marcha la implementación del tipo test en todos los procesos, volverán a extenderse las dudas. “El runrún será entonces que los test se filtran. Eso dirá la gente”, pronosticó.
Recordó una anécdota para cuyo relato no perdió el sarcasmo que usó durante los casi 40 minutos de comparecencia. Retó a la prensa allí presente a buscar en su memoria qué diputado de la Asamblea propuso en sesión plenaria que los exámenes fueran tipo test en aras de la “decencia” y la “honestidad”. “¿Lo recordáis? Creo que este señor primero había estado en la cárcel y creo que ahora también”, afirmó aludiendo a Mohamed Ali Duas, del MDyC, que salió de prisión en diciembre de 2025 tras ser detenido por narcotráfico, tras ser vinculado con la trama del narcotúnel por el que pasaban droga de Marruecos a Ceuta. Duas sigue como diputado no adscrito. “Me han dicho que ahora está en Marbella. No viene al Pleno, pero sigue cobrando por los plenos. Y aquí no decimos nada”, criticó.
Contra la oposición política
Antonio Ramírez fue especialmente duro con los partidos de la oposición que estas semanas atrás han salido públicamente a pedir más transparencia en los procesos selectivos para la administración local, que son PSOE, MDyC y Ceuta Ya! Y ha justificado su crítica explicando el funcionamiento de las oposiciones en Ceuta, cuyas bases se negocian primero en la mesa general, tras lo cual se publican en el BOCCE, donde “todo el mundo” puede consultarlas. Aquellos en desacuerdo con las bases pueden impugnarlas. A los grupos políticos les reprocha que aceptaran las bases de las pruebas selectivas y que ahora critiquen su funcionamiento.
Otra de las objeciones de Antonio Ramírez al posicionamiento adoptado por el Gobierno local al respecto de las oposiciones al Ayuntamiento se remonta al pleno celebrado el 29 de junio. La Asamblea aprobó, con el voto a favor del PP y los localistas, una propuesta para favorecer la “igualdad real” en los procesos de acceso a la Administración local. Dieron luz verde a medidas como facilitar los temarios de forma gratuita, establecer un mínimo de cuatro meses entre la convocatoria y la fecha del primer examen u ofrecer becas para personas con dificultades económicas. A ojos del sindicalista, no se salva ni una.
En primer lugar, negó con rotundidad que la Administración General del Estado ofrezca temarios gratuitos a sus opositores, afirmación con la que justificaron una iniciativa igual para Ceuta. “Quien lo dijo mintió. Mentira, los temas no los dan en ningún lado. Los tiene que fabricar cada uno. Ningún organismo viene a elaborarte los temas (…) Los temarios que los hagan los opositores, como lo hace todo el mundo. Que trabajen”, zanjó. Sobre las becas también se mostró contundente: ¿Becas para qué?, ¿para que vayan a una academia a pagarles?”, preguntó.
Aseguró que en el Ayuntamiento ceutí no solo cumplen con el plazo de cuatro meses, sino que lo superan: “A este señor que pedía cuatro meses le diría que busque un proceso selectivo de este Ayuntamiento que haya durado menos de ocho o diez meses”. Se refería a Mohamed Mustafa, líder de Ceuta Ya!, el partido que realizó la propuesta plenaria. Ramírez volvió a aludir al localista más tarde, cuando refirió otro comentario proferido por Mustafa durante aquel pleno. Uno que, según dijo el de UGT, le “molestó bastante”, sobre el hecho de que en unas oposiciones de Ceuta solo hubieran aprobado tres musulmanes.
“¿Qué quería decir este señor?, ¿que los funcionarios somos racistas? Oiga, si han aprobado tres musulmanes será porque hay tres musulmanes que han estudiado”, expresó. Fue el mantra de Ramírez: solo aprueba quien estudia. “Nada más tenéis que iros a la biblioteca. Hay gente que trabaja por la mañana y por la tarde se va a la biblioteca a estudiar. Y gente en paro que pasa allí todo el día. Y luego hay gente que no va a estudiar, que se va a la playa. Y son los que empiezan con el ‘runrún’ de ‘si esto ya está dado, ¿para qué me voy a presentar? Tú no te presentas porque eres un flojo y no estudias”.