Verdejo plantea que los ceutíes se abran a debatir su vinculación a España
Pleno
"Existe una parte del pueblo de Ceuta que cuestiona su voluntad de continuar formando parte de un Estado español", sostiene el exdiputado de Vox en la propuesta que el pleno de la Asamblea ha rechazado este martes
Ceuta/ El diputado no adscrito Carlos Verdejo, antiguo parlamentario de Vox, ha vuelto a tomar protagonismo en un pleno de la Asamblea. Y lo ha hecho para epatar a sus compañeros de Cámara.
Verdejo ha presentado una propuesta por la que plantea la posibilidad de que los ceutíes puedan plantear “alternativas al actual modelo de vinculación” de la ciudad con España. En uno de los pasajes del texto de la propuesta, el diputado escribe literalmente: “Manifestar que la pertenencia política de Ceuta a España no debe concebirse como una obligación histórica perpetua e independiente de la voluntad de su población, y reivindicar el derecho de los ceutíes a debatir libre y democráticamente sobre su futuro político, institucional e internacional”.
La provocación del exdiputado de Vox no ha encontrado, sin embargo, respuesta alguna. El propio Verdejo apenas intervino unos segundos para invitar a los grupos a votar la iniciativa. Los parlamentarios escucharon las breves palabras del diputado no adscrito, votaron unánimemente en contra y, con ello, se dio por terminada la sesión plenaria.
La iniciativa, con una redacción prolija que se extiende a lo largo de nueve folios, arremete contra el trato dispensado por el Estado a la ciudad, al que acusa de haber condenado a los ceutíes al “abandono”. “La soberanía española sobre Ceuta no puede limitarse a la reivindicación territorial, la presencia institucional o militar y la proclamación formal de españolidad”, subraya en su propuesta el diputado. En su exposición de motivos, el parlamentario continúa: “Quiero trasladar públicamente, dentro y fuera de nuestras fronteras, que existe una parte del pueblo de Ceuta que cuestiona su voluntad de continuar formando parte de un Estado español al que considera incapaz de garantizar adecuadamente su seguridad, su bienestar y su futuro”.
La figura del rey Felipe VI no escapa a la impugnación global que Verdejo opone al comportamiento de los poderes del Estado con la ciudad. El parlamentario aduce la “profunda decepción” de la sociedad ceutí con el jefe del Estado, al que reprocha su “insuficiente presencia y vinculación institucional” con Ceuta. A su juicio, una visita ahora del monarca no “repararía por sí sola esa ausencia”.
Junto a todo ello, Verdejo abre la posibilidad a que cualquier estado democrático de Europa pueda oír las demandas de los ceutíes, y plantea trasladar una curiosa propuesta a Portugal, Italia y “otras democracias europeas amigas” basada en la presunta existencia de una “voz política” en Ceuta que pide “abrir un debate internacional sobre el futuro de la ciudad”. Esa propuesta estaría basada en la legitimidad de estudiar “incluso mediante contactos políticos y diplomáticos, hipotéticos modelos alternativos de vinculación o soberanía que pudieran ofrecer mayores garantías a su población”.