Vivas carga contra Mónica García: “No puede venir a Ceuta a dar lecciones de humanidad ni de solidaridad”
Agresión a Ceuta
El presidente tilda de “absolutamente incorrecto” el comportamiento de la de Sumar y considera “lamentable” que haya esperado a la crisis para que “se digne” a visitar la ciudad cuya sanidad gestiona
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha sido contundente hoy al valorar las palabras y la actitud de la ministra de Sanidad, Mónica García, durante su primera visita a la ciudad, este domingo. Su comportamiento lo ha calificado de “absolutamente incorrecto”. Y eso tratando de ser “benevolente”. Y ha tildado de “lamentable” que se haya tenido que producir una crisis migratoria “para que esta señora se digne a venir”. El popular ha acusado a la de Sumar de “tratar de descargar y eludir la responsabilidad echándole la culpa al Gobierno autonómico”, y lo ha catalogado de “incorrecto”. “Y me quedo con lo de incorrecto, porque me dan ganas de decir otras cosas”, ha añadido.
“La ministra de Sanidad no puede venir a Ceuta a dar lecciones de humanidad ni de solidaridad”, ha dicho después de que la aludida hablara de “xenofobia” entre quienes asocian migrantes con enfermedades o delincuencia. Mónica García llegó a afirmar que “los migrantes no traen enfermedades” sino que “pueden enfermar ahora por las condiciones de insalubridad” en las que viven. Vivas le ha respondido: “De la situación que tienen estos inmigrantes la principal responsable es la ministra de Sanidad, como miembro de un Gobierno que tiene la obligación de atender eso”.
El presidente ha asegurado que su Ejecutivo avisó de lo que podía ocurrir. Ha recordado que el 27 de julio habló con la secretaria de Estado de Seguridad y le contó que en Ceuta habían entrado ya 1.500 personas a nado en los últimos días. Le advirtió que “Ceuta estaba en una situación de alto riesgo, que iba a caer en una situación de emergencia humanitaria y se tenían que tomar medidas, que se debía declarar la emergencia, nombrar un mando único que coordinara la acción de los distintos ministerios”. “Y no se hizo nada. Se me dijo que esto era lo de todos los veranos”, ha añadido.
Ha defendido la solidaridad y empatía del pueblo ceutí: “Si hay un territorio en el conjunto de España y Europa donde la gente sufre como propio el sufrimiento del otro sea cual sea el origen de la persona es Ceuta”. “Está bien que la ministra piense en los inmigrantes, pero también debería pensar en los ceutíes. ¿O es que los ceutíes no tenemos derecho?”, ha afirmado.
Las acusaciones
Durante una entrevista concedida en la mañana de este lunes, Mónica García ha criticado al Gobierno local por su supuesta lentitud en la gestión de nuevos espacios para acoger a las personas migrantes. Ya este domingo, en la ciudad, la ministra insistió en la necesidad de que la Ciudad acelere la acogida de todos los que aún viven en las calles para darles condiciones dignas y evitar la proliferación de enfermedades contagiosas.
Vivas ha rechazado frontalmente esa interpretación y ha asegurado que la Ciudad Autónoma lleva semanas reclamando recursos y advirtiendo de la dimensión que estaba adquiriendo la presión migratoria, especialmente en el caso de los menores no acompañados. El presidente ha defendido que el Ejecutivo local ha puesto a disposición todos los recursos de los que dispone y ha realizado un esfuerzo extraordinario para ampliar la capacidad de acogida, pero ha advertido de que Ceuta no puede asumir por sí sola una situación de estas dimensiones.
“Nosotros hemos avisado, hemos pedido ayuda y hemos puesto todos nuestros recursos”, ha sostenido, antes de recordar que la Administración General del Estado dispone de medios y competencias que no están al alcance de la Ciudad. Vivas ha reivindicado además el trabajo realizado por los servicios de la Ciudad durante las últimas semanas, con la habilitación de nuevos espacios y el incremento de plazas para atender a los menores que permanecen bajo tutela de la Administración local.
El respeto a los vecinos
Vivas ha insistido en que la Ciudad no se ha negado a poner espacios a disposición, pero ha defendido que la elección de los emplazamientos debe hacerse “con sentido común” y teniendo en cuenta también a los vecinos que viven en las zonas donde se pretenda instalar cualquier dispositivo de acogida. “Hay que contar con los vecinos”, ha reclamado, al considerar que no se puede actuar de espaldas a quienes tendrán que convivir con estas instalaciones.
El presidente ha señalado que la solidaridad con las personas migrantes debe compatibilizarse con el respeto a los derechos de los ceutíes. En este sentido, ha rechazado que la búsqueda de espacios pueda plantearse como una obligación exclusiva de la Administración local o que cualquier emplazamiento sea válido sin valorar previamente sus condiciones y su impacto sobre el entorno.
“Los ceutíes también tienen derechos”, ha recalcado Vivas, que ha reclamado que las decisiones se adopten teniendo en cuenta tanto las necesidades de las personas que necesitan acogida como las de los residentes de las barriadas afectadas.
El presidente ha defendido así que habilitar nuevos espacios no consiste únicamente en encontrar un lugar disponible, sino en garantizar que reúna unas condiciones adecuadas de salubridad, seguridad y habitabilidad y que su implantación no genere problemas añadidos en las zonas residenciales. A su juicio, cualquier solución debe plantearse de manera consensuada y con información a los vecinos.
El presidente ha insistido además en que la solución no puede pasar por tensionar todavía más determinados barrios de la ciudad. La instalación de nuevos dispositivos, ha defendido, debe realizarse buscando el equilibrio entre la necesidad urgente de ofrecer una atención digna a los migrantes y la obligación de preservar la convivencia y garantizar que los vecinos sean escuchados antes de adoptar decisiones que afecten directamente a sus entornos.
“Está bien que se piense en los inmigrantes, pero también hay que pensar en los ceutíes”, ha resumido Vivas, en una intervención en la que ha reivindicado que la solidaridad no puede entenderse como incompatible con la defensa de los derechos y las necesidades de la población residente.