Más de 20 sanitarios de Ceuta, bajo seguimiento tras atender a un migrante con tuberculosis avanzada
INVASIÓN DE CEUTA
El protocolo se activó después de confirmarse que el paciente, que había pasado por Urgencias y varias consultas hospitalarias, presentaba una tuberculosis altamente bacilífera. Los profesionales que estuvieron en contacto con él llevan más de una semana sometiéndose a pruebas para descartar una posible infección
Más de una veintena de profesionales sanitarios de Ceuta están siendo sometidos a pruebas y seguimiento después de haber mantenido contacto con un paciente migrante al que se le ha diagnosticado una tuberculosis en estado avanzado y altamente bacilífera, según han confirmado a EL PUEBLO DE CEUTA fuentes médicas.
El protocolo preventivo se mantiene activo desde hace algo más de una semana y afecta a trabajadores que, en distintos momentos de la asistencia, estuvieron en contacto con el paciente. Las fuentes consultadas recalcan que, hasta el momento, no consta ningún sanitario contagiado y que las actuaciones responden precisamente a las medidas establecidas para detectar o descartar una posible infección.
El caso se remonta aproximadamente a hace diez días o dos semanas, cuando un varón de origen marroquí acudió al servicio de Urgencias aportando documentación médica procedente de Marruecos. Según la información recabada por este periódico, esos informes apuntaban inicialmente a la posible existencia de un proceso tumoral.
El paciente fue atendido y continuó el circuito asistencial correspondiente. Pasó por diferentes servicios del hospital, entre ellos admisión, Urgencias y consultas, y llegó a ser valorado por Anestesia ante la posibilidad de practicarle una biopsia.
Antes de realizar esa intervención, los facultativos decidieron efectuar sus propias pruebas diagnósticas, entre ellas un TAC. Fue precisamente el resultado de esta exploración el que modificó por completo la sospecha inicial y encendió las alarmas ante imágenes compatibles con una elevada probabilidad de tuberculosis.
La posterior valoración por Neumología confirmó, según las fuentes consultadas, que se trataba de una tuberculosis avanzada y altamente bacilífera. La intervención prevista fue suspendida y se inició el procedimiento específico para este tipo de enfermedad.
El paciente fue informado de su situación, sometido a las pruebas correspondientes e inició el tratamiento indicado. Actualmente permanece aislado en su domicilio y medicado, mientras que las personas de su entorno y convivientes también están siendo objeto de las actuaciones sanitarias previstas.
El problema para efectuar el rastreo radica en que, antes de conocerse el diagnóstico, el hombre había recorrido ya diferentes dependencias sanitarias y había sido atendido por numerosos profesionales. Las fuentes médicas no descartan, por ello, que el número de trabajadores que tuvieron algún tipo de contacto pueda ser superior al inicialmente contabilizado.
Los sanitarios identificados están realizándose, entre otras pruebas, el test QuantiFERON para detectar una eventual infección tuberculosa. Este seguimiento no se limita necesariamente a una única prueba, ya que la bacteria puede permanecer en estado latente sin que exista enfermedad activa, por lo que los controles pueden repetirse durante un periodo determinado.
Las mismas fuentes han insistido en la necesidad de distinguir entre haber estado expuesto a un paciente y haberse contagiado. El hecho de que los profesionales estén siendo sometidos a controles no implica que hayan desarrollado la infección, sino que forma parte del protocolo preventivo establecido tras una exposición.
Además, un contacto ocasional con una persona enferma no supone necesariamente que se produzca la transmisión. El riesgo depende, entre otros factores, de las características y duración de la exposición, motivo por el que se está estudiando individualmente a los profesionales que pudieron atender al paciente.
Las fuentes médicas consultadas por EL PUEBLO DE CEUTA señalan asimismo que desde la entrada migratoria registrada a finales de julio se ha apreciado una mayor incidencia de tuberculosis entre la población migrante atendida, con la particularidad de que algunos de los casos detectados presentan estados avanzados de la enfermedad.
Actualmente, según estas mismas fuentes, tres pacientes migrantes con tuberculosis permanecen ingresados en el Hospital Universitario de Ceuta.
Los servicios sanitarios mantienen por tanto el seguimiento tanto del caso detectado como de los contactos identificados. En el supuesto de que las pruebas realizadas a alguno de los profesionales arrojen indicadores compatibles con una infección, se adoptarán las medidas médicas y preventivas correspondientes.
Por el momento, las actuaciones continúan centradas en completar el rastreo, realizar los controles necesarios y descartar posibles transmisiones entre los trabajadores que atendieron al paciente antes de conocerse el diagnóstico.