Reforma de la ley
ACEFEP celebra que la salud mental gane garantías legales
Reforma de la ley
Ceuta/ Las intervenciones sanitarias y asistenciales en salud mental deberán basarse en el consentimiento libre e informado: la atención seguirá un enfoque comunitario y centrado en la persona, con respeto a sus deseos, voluntad y preferencias. Este es el tenor de la reforma de la ley de derechos de las personas con discapacidad que el pasado viernes entraba en vigor.
Esta reforma legal introduce un marco que orienta la actuación de los profesionales y refuerza la protección de los derechos de los pacientes.
“Nuestra misión es mejorar la vida de las personas con problemas de salud mental, y es por eso por lo que hacemos una lectura positiva de esta reforma”, explica Basilio García Copín, presidente de la Asociación Salud Mental de Ceuta (ACEFEP), una organización integrada en la Confederación Salud Mental España.
Esta modificación legal incorpora toda una serie de prevenciones entre las que figura, por ejemplo, la limitación a la aplicación de sujeciones mecánicas, el respecto a las resoluciones previamente comunicadas por el paciente si es que no puede decidir en el momento de la asistencia o más garantías en situaciones de emergencia.
García Copín subraya este cambio de la norma como un avance que constituye un hito más en el largo camino hacia el reconocimiento de los derechos de las personas con problemas de salud mental que arrancó con la reforma sanitaria de 1986. Aquella iniciativa erradicó los manicomios, de modo que los usuarios de los servicios de salud mental comenzaron a ser atendidos en hospitales ordinarios. “Nuestra meta es que haya un modelo de atención psicosocial integral, es decir, que aborde no solo la práctica clínica sino también la normalización social, la promoción de salud mental, la prevención, la detección temprana, la formación especializada de todo el personal sanitario para lograr esa transformación vital”, detalla el presidente de ACEFEP.
Una de las quejas del movimiento asociativo es la de que, aun hoy, el sistema tiende todavía a cronificar los procesos de recuperación, básicamente debido a la falta de recursos materiales suficientes para permitir a las personas desempeñar u rol social y un proyecto de vida independiente.
Rehabilitación psicosocial e integración
ACEFEP es una de esas asociaciones que asumen la implementación de los programas de rehabilitación psicosocial y de integración laboral y emancipadora que el sistema nacional de salud no cubre.
Una de las demandas de las asociaciones es la creación de equipos de apoyo domiciliario, un instrumento que permitiría intervenir en las fases tempranas de la enfermedad. “Actualmente, solo se interviene cuando ya ha aparecido una descompensación grave —continúa García Copín—. Nosotros apostamos por que esa intervención se dé también cuando la persona vive un periodo de bienestar y lucidez para que sea posible preservar su salud mental”. ACEFEP lamenta que no exista una continuidad en los cuidados, un déficit que atribuye a la falta de recursos.
ACEFEP mantiene en Ceuta una coordinación directa con la Unidad de Salud Mental. “No detectamos vulneraciones graves en la ciudad”, asegura su presidente, quien, sin embargo, continúa insistiendo en la necesidad de cubrir una de las grandes lagunas que el sistema de salud en la ciudad aún mantiene: la creación de una unidad de salud mental infanto-juvenil.
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