Un celador del HUCE, mordido por un marroquí ingresado bajo sospecha de meningitis
Urgencias
El trabajador fue vacunado de inmediato tras la agresión sufrida en el brazo y debe permanecer alerta por si se le infectara como consecuencia de las posibles bacterias presentes en la boca del agresor
Un celador del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) ha sufrido una agresión durante la noche de este viernes al ser mordido en un brazo por un paciente de nacionalidad marroquí ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) bajo sospecha de meningitis, según han trasladado a El Pueblo de Ceuta fuentes conocedoras del suceso que han preferido permanecer en el anonimato.
Los hechos se produjeron durante el turno de noche. El paciente, un joven que ronda la veintena, llegó a Urgencias con un comportamiento "muy agresivo". Entre varios trabajadores intentaron sujetarlo cuando uno de ellos, un celador, que lo agarraba, sufrió una mordedura en el brazo. La agresión le provocó un hematoma y quedó recogida en el informe médico como una lesión causada por una "mordedura humana".
Tras la agresión, el celador recibió atención sanitaria y fue vacunado esa misma noche. Además, el médico le ha aconsejado permanecer atento a la evolución de la herida ante la posibilidad de que se infecte por las posibles bacterias presentes en la boca de quien le mordió. Según las fuentes consultadas, el lunes acudirá al servicio de Medicina Preventiva para continuar con la valoración y el seguimiento correspondientes.
El paciente permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del HUCE. Fuentes médicas han asegurado que presenta un cuadro clínico que encaja con la meningitis, desconociéndose aún si es bacteriana o vírica, según la información facilitada a este periódico. La meningitis también debe terminar de confirmarse con las pruebas pertinentes.
La distinción entre meningitis bacteriana y vírica es relevante, ya que la enfermedad es una inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal y puede estar causada por distintos microorganismos. La forma bacteriana puede evolucionar rápidamente y llegar a provocar complicaciones graves, mientras que la vírica suele presentar una evolución más leve, aunque la gravedad depende del agente causante.
El riesgo de infección asociado a la mordedura constituye una cuestión distinta de la posible transmisión del microorganismo responsable de la meningitis. Las mordeduras humanas que rompen la piel pueden introducir bacterias de la boca en los tejidos y requieren valoración médica, seguimiento y, cuando está indicado, tratamiento preventivo.
En caso de que el paciente sufra una meningitis, las consecuencias de la enfermedad podrían explicar el arrebato agresivo que derivó en la agresión al celador, según han explicado fuentes consultadas. La meningitis puede provocar cambios de conducta, confusión e incluso agitación o agresividad en algunos pacientes.