Ceuta, contra el tabaco, que “causa la mayor incidencia de mortalidad”
Tabaquismo
La Asociación Contra el Cáncer ha permanecido hoy en el Revellín para concienciar sobre los peligros del humo y sus derivados, como el vapeo. Una voluntaria ha leído un manifiesto junto a las autoridades
En Ceuta tienen claras dos cosas con respecto al tabaco: que es el principal factor de riesgo para varios tipos de cáncer (entre ellos, el más mortífero, el de pulmón) y causa “la mayor incidencia de mortalidad”. Sobre el vapeo, también otras dos: no es una “sustancia inocua” ni solo “vapor” y representa “una puerta de entrada al tabaquismo”. El presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en la ciudad, Jesús María Ferreiro, y la psicóloga Isabel Hernández han hecho uso de la cruda realidad este miércoles para tratar de concienciar sobre los efectos nocivos e irremediables del cigarrillo. La entidad ha permanecido toda la mañana en los bajos de la plaza Nelson Mandela con motivo del Día Mundial Sin Tabaco.
Alrededor de ocho millones de personas mueren al año en todo el mundo por causa del tabaco. Y no solo fallecen los fumadores, también los pasivos. El cigarro es considerado por la Organización Mundial de la Salud la principal causa de muerte evitable. Y, sin embargo, el número de adictos sigue creciendo. Aunque el Ministerio de Sanidad se ha propuesto lograr en 2030 la primera generación de jóvenes libres de tabaco y nicotina. Una iniciativa a la que se ha sumado la AECC, que la ha reivindicado en la lectura del manifiesto leído a las 12:00h por una voluntaria, Chari Rivero.
Cada año, más de 51.000 personas mueren en España por enfermedades relacionadas con el consumo del tabaco. Para la AECC “eso significa algo muy sencillo y, al mismo tiempo, muy poderoso”: “Se puede y se debe evitar, y, sobre todo, se puede decidir. Cada cigarrillo que se enciende no es solo humo, es tiempo que se acorta, es salud que se pierde poco a poco, es una adicción que atrapa en silencio”. El manifiesto fue leído junto a la directora general de Sanidad, Rebeca Benarroch, quien ofreció unas declaraciones a la prensa que aprovechó para poner en valor el proyecto de la Ciudad Autónoma para acabar con el tabaquismo.
El pasado 29 de mayo, la Consejería presentó la campaña ‘Tu salud es el mejor viaje, próximo destino: dejar de fumar’, una iniciativa de la Unidad Especializada de Tabaquismo (UET) de la Ciudad. Su propósito es el de fomentar el abandono del tabaco mediante apoyo profesional y la implicación del entorno familiar. Durante esta rueda de prensa informaron de que el consumo de cigarrillos diarios en Ceuta se sitúa en el 3,2% de la población local, más de un punto por debajo de la media nacional. Paralelamente, la prevalencia de fumadores diarios en la ciudad no alcanza el 20%, mientras que el índice para el conjunto del país se sitúa en el 25,8%.
Benarroch destacó que, en 2025, su programa contra el tabaquismo atendió a 180 pacientes de manera individualizada, con “una farmacología apropiada”, por medio de “un equipo multidisciplinar”. Reconoció que muchos “recaen, pero después vuelven al tratamiento”. Aunque no supo precisar un porcentaje de éxito, lo ubicó en un “50 por ciento”, para su “desgracia”. “Si recaemos, volvemos a levantarnos y decimos: ‘quiero dejar de fumar’. Lo primero que hay que hay que pensar es que, igual que cuidamos un montón del aspecto físico, el tabaco hace un daño directo sobre la salud”, señaló Benarroch, quien también recordó que el Ejecutivo local ha logrado este año que tres de sus playas sean “espacios sin humo”.
El apoyo a los dependientes
Frente a los efectos del tabaco, el manifiesto de la AECC sirvió para defender la importancia de la esperanza y del acompañamiento a quienes desean abandonar el hábito: “Dejar de fumar no es un gesto pequeño, es un acto de cuidado, de amor propio, de responsabilidad con uno mismo y con quienes nos rodean”.
La voluntaria destacó también el papel de la AECC en el apoyo a las personas fumadoras. “Queremos decir algo muy claro: no estás solo, no estás sola. Acompañamos, apoyamos y creemos en cada persona que quiere dejar el tabaco, porque sabemos que se puede”, afirmó, defendiendo que el abandono del tabaco es posible con ayuda profesional y acompañamiento adecuado.
Uno de los ejes centrales del manifiesto fue la protección de la población joven ante las nuevas formas de consumo de nicotina, especialmente el vapeo. “Los cigarrillos electrónicos se presentan como productos inocuos, modernos o atractivos, cuando en realidad contienen nicotina y sustancias dañinas para la salud”, advirtió. En este sentido, recalcó que no se trata de alternativas seguras, sino de dispositivos que pueden generar dependencia y actuar como puerta de entrada al consumo de tabaco.
Rivero alertó de la magnitud del fenómeno entre los adolescentes: “El 80% de quienes fuman empezaron antes de los 18 años, y el 27% de los jóvenes entre 14 y 18 años han consumido cigarrillos electrónicos en los últimos 30 días”. Por ello, insistió en la necesidad de una respuesta conjunta de toda la sociedad: instituciones, familias y entorno educativo.
“Proteger a los jóvenes del tabaco y la nicotina no es solo una cuestión de salud pública, es una responsabilidad colectiva que no admite demora”, señaló, al tiempo que reclamó un compromiso firme para evitar una nueva generación de personas dependientes del tabaco. “No podemos permitir que una nueva generación caiga en la trampa de la dependencia”, concluyó.
La AECC insistió en que el tabaco “es uno de los provocadores de distintos tipos de cáncer y el que causa mayor incidencia de mortalidad actualmente”, y subrayó la necesidad de reforzar la concienciación social para avanzar hacia una generación libre de tabaco en 2030. Su presidente en la ciudad, Jesús María Ferreiro, advirtió también del crecimiento del vapeo entre los jóvenes y reclamó mayor rigor normativo para su control.