CSIF reprocha a la ministra de Sanidad sus acusaciones contra los profesionales
Sanidad
El sindicato reprocha a la Ministra la falta de capacidad en la gestión y desmiente categóricamente que los sanitarios ceutíes sean los mejor pagados del país
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha expresado su “profunda preocupación” por la gestión del Ministerio de Sanidad durante la crisis que atraviesa Ceuta tras la entrada masiva del pasado 30 de julio y ha cargado duramente contra la ministra, Mónica García, a quien acusa de no haber aportado “soluciones reales” ante la situación que afrontan tanto los ciudadanos como los profesionales sanitarios de la ciudad.
El sindicato considera que la gestión de la crisis sanitaria se suma a la “flagrante ineficacia” que, a su juicio, está caracterizando la negociación del nuevo Estatuto Marco del Personal Sanitario, una situación que, según CSIF, ha provocado el rechazo de todas las organizaciones sindicales y de las distintas categorías profesionales del sistema.
En un comunicado, CSIF ha señalado que la situación en Ceuta “va cada día a peor” y ha advertido de que la ciudadanía se encuentra cada vez más “crispada y triste” ante la ausencia de medidas que permitan afrontar la situación. Para la organización sindical, los discursos institucionales no se han traducido en actuaciones concretas.
El sindicato también ha puesto el foco en las condiciones en las que están trabajando los profesionales de INGESA. Según CSIF, la inseguridad, la desorganización y las “constantes contradicciones” de la Administración han llevado a los trabajadores de la sanidad pública “al límite de su capacidad”, con jornadas laborales que califica de “interminables y agotadoras”.
Críticas a las condiciones laborales
Uno de los principales reproches de CSIF se dirige a las declaraciones del Ministerio de Sanidad sobre las retribuciones de los profesionales sanitarios de Ceuta. El sindicato critica que se haya señalado a los trabajadores ceutíes como “los que más cobran de España” y cuestiona que esta afirmación se corresponda con la realidad laboral de la ciudad.
“Si somos los que más cobramos, ¿por qué no vienen profesionales a Ceuta?”, plantea CSIF a la ministra. La organización sostiene que existen importantes diferencias retributivas respecto a otros territorios y asegura que Ceuta cuenta con la hora de guardia “peor retribuida de todo el territorio nacional”.
El sindicato pone como ejemplo el caso de Enfermería y afirma que una profesional de Ceuta puede percibir anualmente menos que sus homólogas de territorios como País Vasco, Barcelona o Murcia. También califica de “irrisoria” la productividad fija de una enfermera de atención especializada, que sitúa en 1,91 euros.
A ello suma la carga de trabajo de los profesionales. CSIF señala que, mientras las recomendaciones europeas sitúan en torno a 3,78 las guardias mensuales, algunos trabajadores llegan a realizar más de diez al mes. El sindicato reclama que las retribuciones se analicen teniendo en cuenta también el número de horas trabajadas.
Reclama la aplicación de la difícil cobertura
Otro de los ejes de la denuncia sindical es la consideración de Ceuta como zona de difícil cobertura. CSIF reprocha a Mónica García que continúe defendiendo que la ciudad no reúne las condiciones para recibir este reconocimiento y pregunta “qué tiene que suceder” para que se ejecute la orden publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La organización recuerda que se trabajó para establecer unas condiciones específicas para Ceuta y Melilla y considera que las particularidades geográficas y demográficas de ambas ciudades justifican un tratamiento diferenciado.
En este sentido, CSIF reclama que Ceuta sea equiparada a otros territorios con dificultades específicas de cobertura sanitaria, como Baleares, Canarias o determinadas zonas del Pirineo aragonés, y que se pongan en marcha de manera efectiva las medidas previstas.
“La situación de seguridad es insostenible”
La seguridad de los trabajadores sanitarios constituye otra de las principales preocupaciones del sindicato. CSIF denuncia que los profesionales del Centro de Salud del Tarajal continúan esperando medidas básicas que les permitan realizar con garantías los avisos domiciliarios.
La organización sindical recuerda que una enfermera ha tenido que presentar una denuncia formal después de recibir amenazas y advierte de que la falta de medidas preventivas puede terminar provocando un incidente de mayor gravedad.
CSIF reclama que se adopten medidas de seguridad inmediatas para proteger a los profesionales que desarrollan su actividad en las zonas más expuestas de la ciudad.
Críticas al papel de las ONG y a la vacunación
El sindicato también considera insuficiente el reconocimiento que, a su juicio, está recibiendo la plantilla de INGESA durante la crisis. CSIF lamenta que las comunicaciones del Gobierno central destaquen de manera constante el papel de las ONG y Cruz Roja, mientras que, según denuncia, se deja en segundo plano a los trabajadores de la sanidad pública que están atendiendo directamente a los afectados.
En este contexto, la organización sindical también ha cuestionado la utilización de profesionales sanitarios como intérpretes improvisados ante la falta de recursos específicos. CSIF pide al Ministerio que explique cuánto dinero ha ahorrado recurriendo a sus propios trabajadores para realizar estas funciones.
La vacunación constituye otro motivo de preocupación. El sindicato asegura desconocer cómo se organizará el sistema y cuándo comenzará realmente, pese a que el Ministerio ha señalado que las campañas deben desarrollarse durante las tres primeras semanas.
“Ya vamos tarde”, advierte CSIF, que reclama información concreta sobre la planificación y ejecución de las campañas.
Advertencia ante el otoño y el invierno
Finalmente, CSIF ha alertado de que la prolongación de la actual situación de “desamparo y desorganización institucional” puede desembocar en un problema de salud pública.
El sindicato considera especialmente preocupante la proximidad del otoño y del invierno, periodos en los que se incrementan las infecciones y epidemias respiratorias habituales. En este sentido, denuncia que, a día de hoy, desconoce cuál es la previsión del Ministerio de Sanidad para afrontar este escenario en Ceuta.
CSIF insiste en que su advertencia “no es alarmismo”, sino una llamada de atención ante la situación que afrontan actualmente los servicios sanitarios de la ciudad.
Por ello, exige al Ministerio de Sanidad “respeto” hacia sus trabajadores, una inversión real en los servicios públicos, medidas de seguridad inmediatas y la aplicación efectiva de la consideración de Ceuta como área de difícil cobertura.
“Los profesionales y los ciudadanos de Ceuta no pueden esperar más”, concluye el sindicato.