Crisis migratoria
Los efectos del hacinamiento: “Llegan muchos casos de sarna al hospital”
Crisis migratoria
El presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, ha advertido del riesgo de que la situación de hacinamiento que viven miles de personas llegadas a la ciudad tras la entrada masiva pueda favorecer la aparición y propagación de “muchos brotes infecciosos”. El facultativo ha reclamado reforzar de manera inmediata los recursos sanitarios y epidemiológicos para prevenir posibles complicaciones derivadas de unas condiciones de vida marcadas por la “falta de higiene, la concentración de personas y el desconocimiento del estado de salud” de buena parte de ellas.
Roviralta ha señalado que, para hacer frente al incremento de la demanda asistencial, sería necesario “como mínimo duplicar” el volumen de personal sanitario disponible. A esta medida ha añadido la necesidad de habilitar recursos hospitalarios extraordinarios, bien mediante un hospital de campaña o recuperando instalaciones como el antiguo Hospital Militar. En terminología militar, ha planteado que Ceuta debería disponer al menos de un dispositivo de tipo “Role 2”, con capacidad para absorber parte de la presión asistencial.
El presidente del Colegio de Médicos considera que la emergencia sanitaria no terminó con el primer impacto de la llegada masiva de personas a la ciudad. “Hemos pasado lo que era el primer tsunami, que fue el pasado jueves, pero ahora lo que tememos es que pudieran venir brotes infecciosos”, ha explicado. Según Roviralta, los profesionales sanitarios ya han trasladado la existencia de “muchos brotes de casos de sarna”, una de las afecciones que más se estarían detectando entre las personas que permanecen en condiciones de hacinamiento.
El médico advierte de que las condiciones actuales pueden favorecer también la aparición de otras enfermedades infecciosas. Entre ellas ha citado procesos diarreicos provocados por bacterias como la salmonela o la shigela, así como tuberculosis, cólera o sarampión. Ha incidido en que no se trata de afirmar que todas estas enfermedades estén presentes entre las personas llegadas a Ceuta, sino de advertir sobre los riesgos epidemiológicos que pueden surgir cuando se concentran miles de personas en espacios reducidos y sin unas condiciones adecuadas de higiene y salubridad.
“No es alarmar a la población. Es el dicho médico de que siempre es mejor prevenir que curar”, ha señalado. Por ello, considera necesario activar cuanto antes recursos epidemiológicos y preventivos, además de reforzar las campañas de vacunación, realizar controles sanitarios y avanzar en la identificación de las personas.
El doctor pone el foco en un asunto que también ha destacado este lunes la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). Advierten de “la comprometida situación higiénico-sanitaria” derivada de la entrada masiva, y señalan en una nota de prensa que la combinación de un alto grado de hacinamiento en espacios reducidos y la falta de infraestructuras higiénicas adecuadas constituye un grave factor de riesgo epidemiológico que puede desencadenar la aparición y propagación de diversas patologías contagiosas.
El sindicato alerta de que la situación puede provocar infecciones respiratorias agudas por la escasa renovación del aire y la alta densidad de ocupación; enfermedades de transmisión dermatológica y parasitaria, por la imposibilidad de realizar una correcta higiene corporal y el uso compartido de espacios; y patologías de transmisión fecal-oral y digestivas, con motivo de la falta de puntos suficientes de agua potable y sanitarios desinfectados incrementa drásticamente el riesgo de brotes de “gastroenteritis agudas, giardiasis, giardiasis u otras enterobacterias”.
Roviralta ha puesto especial énfasis en la tuberculosis, una enfermedad que puede permanecer latente durante un tiempo sin desarrollar síntomas. Según ha explicado, determinadas circunstancias que pueden producirse en situaciones de mala alimentación, falta de higiene o inmunodepresión pueden favorecer su desarrollo y, en caso de existir personas contagiadas en espacios de hacinamiento, facilitar su propagación.
El presidente del Colegio de Médicos ha resumido la situación con una advertencia: “10.000 personas viviendo en la calle o aglutinadas en una nave” constituyen, a su juicio, “una bomba de relojería” desde el punto de vista sanitario. “La base es la higiene”, ha insistido, recordando que las condiciones de salubridad y los sistemas de saneamiento fueron determinantes para reducir la incidencia de numerosas enfermedades infecciosas.
El facultativo también ha alertado de las consecuencias que tendría la aparición de un brote infeccioso de grandes dimensiones sobre el sistema sanitario ceutí, que cuenta con un único hospital de referencia. “Las complicaciones de cualquier tipo de infección serían una UCI”, ha explicado. Además, determinados procesos infecciosos obligarían a habilitar zonas de aislamiento, lo que añadiría presión sobre un sistema que ya está soportando un incremento de actividad.
Roviralta advierte de que las consecuencias no afectarían únicamente a las personas llegadas durante la crisis migratoria. También podrían repercutir sobre la población ceutí que precisa atención sanitaria. Ha puesto como ejemplo a personas con patologías crónicas, como enfermedades cardíacas o diabetes, que podrían sufrir descompensaciones si retrasan o evitan acudir a los centros sanitarios por miedo a salir de sus domicilios.
“Personas mayores que tienen miedo de salir de casa se pueden encontrar con que, como pasó en el COVID, estén infartados en su casa o en cetoacidosis diabética que puede derivar en un coma”, ha señalado. Por este motivo, el presidente del Colegio de Médicos defiende que la situación debe abordarse desde la prevención y con información transparente. “La única obligación que tiene el Colegio de Médicos es decir la verdad, es poner la realidad, aunque sea dura”, ha afirmado.
Roviralta también ha cuestionado las declaraciones procedentes del Ministerio de Sanidad en las que se ha trasladado que la actividad sanitaria en Ceuta mantiene la normalidad y que no existe colapso asistencial. “Cuando nosotros oímos desde Madrid, desde el Ministerio, que hay una normalidad asistencial, que no hay colapso, eso a los médicos, a todos los médicos, nos hierve la sangre”, ha asegurado.
A su juicio, reconocer la dimensión real del problema es imprescindible para poder aplicar las medidas necesarias. “Si no tienes un diagnóstico, o peor, si no quieres reconocer el diagnóstico, no vas a poder poner un tratamiento”, ha resumido para explicar el motivo de la carta remitida por el Colegio de Médicos a la ministra.
Roviralta reclama, en definitiva, una mayor presencia del Estado en Ceuta y una respuesta sanitaria proporcional a la emergencia. “Nosotros lo que queremos es que España esté presente en España, en Ceuta”, ha defendido.
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