Una enfermera neonatal advierte de que solo hay seis incubadoras en el HUCE
Obstetricia
La sanitaria asegura que han pasado ya más de 100 migrantes embarazadas por el hospital y advierte del posible colapso si un día nacen más de media docena de bebés
La unidad de Neonatología del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) dispone de seis incubadoras, una capacidad que podría resultar insuficiente si se produce un aumento simultáneo de nacimientos y de ingresos de recién nacidos. Así lo advierte en declaraciones a El Pueblo de Ceuta Meli, enfermera de este servicio, que asegura que más de un centenar de mujeres migrantes embarazadas han pasado ya por el hospital desde la entrada masiva y alerta de las dificultades que afrontan los profesionales ante el incremento de la ocupación.
“Si tenemos seis incubadoras, al que haga el séptimo, ¿dónde lo vamos a meter?”, plantea la sanitaria, que señala que una situación de este tipo podría obligar a trasladar a un recién nacido de Ceuta a otro centro hospitalario si no hubiera espacio disponible. De hecho, recuerda que durante el anterior episodio de apertura de la frontera ya fue necesario evacuar a un paciente ceutí porque las plazas estaban ocupadas.
Meli explica que el aumento de la presión asistencial no responde únicamente al número de bebés que necesitan atención, sino también al tiempo que permanecen ingresados. Según relata, algunas madres migrantes continúan hospitalizadas porque no disponen de un lugar al que acudir con sus hijos, lo que prolonga las estancias y dificulta la disponibilidad de camas.
“¿Cómo se van a ir con los niños a la calle? No pueden”, apunta la enfermera, que describe una situación en la que se acumulan los ingresos de madres y recién nacidos y aumenta la presión sobre los recursos disponibles. Entre los bebés atendidos hay algunos que pueden presentar problemas de salud y necesitar cuidados específicos, lo que añade complejidad al trabajo de la unidad.
La sanitaria pone como ejemplo el caso de un recién nacido que llevaba alrededor de 25 o 26 días ingresado en el momento de la entrevista, a punto de cumplir un mes en el hospital. Una estancia prolongada que, sumada a las de otros pacientes, reduce la disponibilidad de las seis incubadoras con las que cuenta el servicio.
Refuerzos ante el aumento de la ocupación
A la limitación de espacio se suma la carga de trabajo del personal. Meli explica que habitualmente una enfermera y una auxiliar atienden a los seis bebés cuando la unidad alcanza su capacidad máxima, una situación que considera difícil de asumir sin apoyo adicional.
“Con seis niños eso es imposible”, afirma. No obstante, reconoce que el hospital está reforzando el servicio cuando se alcanza ese nivel de ocupación. Como ejemplo, señala que en uno de sus últimos turnos, en el que atendió a seis recién nacidos, contó con una profesional de refuerzo.
La enfermera se considera “privilegiada” por trabajar en el servicio, pero insiste en que el incremento de los ingresos está teniendo consecuencias para la unidad. Su principal preocupación es que coincidan varios nacimientos que requieran atención neonatal cuando las seis incubadoras estén ya ocupadas.
El escenario, advierte, podría comprometer la capacidad de respuesta del hospital y obligar a trasladar a otros centros a los recién nacidos que no pudieran ser atendidos en Ceuta. Una posibilidad que ya se materializó durante el anterior episodio de apertura de la frontera.