Las enfermeras a casi tres meses de la crisis: “Tenemos 200 asistencias diarias, y las noches son horribles”
Enfermería
La presidenta del Colegio de Enfermería cifra en cuatro enfermeras en Urgencias y dos en Primaria por turno el “refuerzo real” del INGESA
La presión asistencial derivada de la crisis migratoria continúa marcando el día a día de la enfermería en Ceuta casi tres meses después de la entrada masiva del pasado verano. Las urgencias hospitalarias siguen registrando más de 200 asistencias diarias, mientras que el dispositivo extraordinario de Atención Primaria mantiene una elevada carga de trabajo. “Las mañanas son más tranquilas, pero las noches están siendo horribles”, ha resumido la presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta, Rosa Fuentes.
La representante de los profesionales ha realizado esta radiografía de la situación a preguntas de los periodistas durante una comparecencia previa al inicio de las I Jornadas Deontológicas de Enfermería de Ceuta. Aunque ha reconocido que el perfil de los pacientes atendidos ha cambiado respecto a las primeras semanas de la crisis, ha advertido de que el volumen de trabajo continúa siendo muy elevado y de que los recursos humanos siguen siendo insuficientes.
“La situación de la enfermería, básicamente, sigue igual. Las asistencias en Urgencias son elevadas”, ha señalado Fuentes, que ha descrito una evolución de los problemas sanitarios atendidos desde el comienzo de la emergencia migratoria.
Ha explicado que durante las primeras semanas la preocupación se centró especialmente en los brotes epidemiológicos relacionados con las condiciones de hacinamiento y la falta de instalaciones adecuadas, con casos de enfermedades como la sarna. Ahora, según ha apuntado la presidenta del colegio profesional, las urgencias están atendiendo también numerosas lesiones traumáticas derivadas de reyertas, entre ellas fracturas nasales, traumatismos y heridas por apuñalamiento.
“Ha cambiado un poco de lo que empezamos con los brotes epidemiológicos debido al hacinamiento, como la sarna”, ha explicado. Sin embargo, el cambio en el tipo de patologías no se ha traducido en una reducción significativa de la presión asistencial, que continúa siendo elevada tanto en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) como en el dispositivo habilitado en Atención Primaria.
A esta situación se suma la llegada del frío, que despierta el temor a nuevos brotes de enfermedades respiratorias. Fuentes ha advertido de que las condiciones en las que siguen viviendo algunos migrantes pueden dificultar la prevención de estas infecciones.
Aunque una parte importante de los migrantes ya ha abandonado Ceuta, la presidenta ha recordado que todavía permanecen personas en espacios de acogida temporal (CETI), donde, según ha señalado, persisten situaciones de hacinamiento y condiciones que no resultan adecuadas para prevenir enfermedades.
“No hay enfermeras suficientes”
Preguntada por si la plantilla de enfermería es suficiente para atender esta emergencia, Fuentes ha sido tajante: “En mi opinión, no”. La presidenta ha cifrado en cuatro enfermeras el refuerzo que, según su valoración, se ha incorporado a la atención hospitalaria durante la crisis.
La carga de trabajo se mantiene en un servicio de Urgencias que cuenta con once enfermeras en el turno de mañana, once en el de tarde y otras once durante la noche. A ello se suma la apertura de un espacio asistencial con 26 camas, que ha incrementado las necesidades de atención.
Pese a estos recursos, las alrededor de 200 asistencias diarias mantienen a los profesionales bajo una importante presión, especialmente durante las noches. “Hemos tenido, seguimos teniendo 200 y pico de asistencias diarias y, sobre todo, por las noches. Las noches son horribles”, ha insistido.
La situación tampoco es sencilla en Atención Primaria. Según Fuentes, el dispositivo habilitado para responder a la emergencia trabaja con dos enfermeras por turno, que atienden aproximadamente 75 asistencias por profesional.