Las Farmacias de Ceuta en la crisis: abastecidas, sin incidentes y precavidas
Farmacias
Por lo pronto, ni se han notificado incidencias en las oficinas ni sufren desabastecimiento, aunque alertan de que, si esta situación se prolonga en el tiempo, podría suponer un "problema de salud pública" con consecuencias sobre su industria
En la ciudad apocalíptica que dejó la agresión marroquí a Ceuta el día 31 de julio, cuando más de 80.000 personas deambulaban sin rumbo y en masa por las calles de todos los vecindarios, las cruces permanecieron encendidas. Cerraron los comercios de barrio, los grandes supermercados, las cafeterías y los restaurantes. Pero aquel viernes, las farmacias seguían abiertas. Todas. En el Príncipe, los Rosales, Hadú y en cada una de las barriadas de un territorio caballa ocupado por extraños. El primer día del ataque geopolítico, hubo oficinas farmacéuticas que atendieron “a más de 150 personas heridas”. Tuvieron que improvisar allí “centros sanitarios de emergencia” para aquellos que no tenían tiempo de llegar a donde los médicos y enfermeras. Hoy, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España ha querido reconocer a sus colegiados ceutíes su valentía y su esfuerzo.
“Las farmacias comunitarias ceutíes permanecieron abiertas en todo momento, tendiendo una mano más allá. Mucho más allá de la pura asistencia sanitaria. Una vez más, la profesión farmacéutica ha dado un paso al frente cuanto más se necesita. Y lo ha hecho pese a las dificultades, frente a la incertidumbre y frente al desconcierto, priorizando también siempre a las personas”, puso en valor el presidente del Consejo General, Jesús Aguilar, quien fue presentado por el presidente del Colegio de Ceuta, Mario de Miguel. El acto sirvió para hacer balance de cómo la crisis migratoria ha afectado al sector. En principio, en lo que se refiere al abastecimiento, no en demasía.
No se están produciendo problemas de suministro de medicamentos, sino todo lo contrario. Según los datos que han extraído de su centro de información, FISMED, en lo que va de agosto se han producido “entre un 30 y un 40% menos de incidencias respecto a los meses anteriores”. Intuyen que se debe a que los ciudadanos han limitado sus salidas a la calle, teniendo como efecto una disminución de la clientela. Hasta el momento, tampoco se han notificado altercados en las farmacias de ninguna barriada.
Informaron de un incremento de “hasta por cinco” de la demanda de antibióticos. Aún así, pudieron hacerle frente. La población flotante de unas 8.000 personas que se estima que continúen en Ceuta es elevada para la población local, pero no para el almacén de referencia de las farmacias ceutíes, en Sevilla, una “cooperativa de primer nivel”. Además, ha aumentado la demanda de analgésicos y de material de cura.
Por el momento, el sector se mantiene en pie sin contratiempos, pero advierten de que esto puede cambiar si la crisis se prolonga. “Si hablamos de meses, posiblemente tenemos que tener en cuenta que podemos tener un problema de salud pública. Todo depende de los tiempos. Creo que ese es un tema muy importante”, alertó Jesús Aguilar. Segú explicó, las patologías que padecen los migrantes pueden agravarse con el paso de los días y las semanas.
Y existen enfermedades infectocontagiosas que pueden propagarse entre la población extranjera irregular y la ceutí. Por el momento, a la sociedad ceutí le preocupa la expansión de la sarna, que ya ha sido diagnosticada en, al menos, 28 militares y dos policías nacionales, y en innumerables migrantes. El área de Sanidad de la Ciudad Autónoma se encuentra vigilando todas las posibles enfermedades contagiosas. Precisamente con su responsable, Nabila Benzina, se reunieron Aguilar y los demás miembros del Consejo de Colegios Farmacéuticos que han visitado Ceuta.
A disposición de las instituciones
La visita del Consejo General tiene el objetivo de conocer de primera mano el trabajo que están desarrollando las farmacias de la ciudad en el contexto de la emergencia migratoria y trasladar su disposición a colaborar con las administraciones ante las necesidades que puedan surgir. Durante su visita, representantes del Consejo han mantenido un encuentro con la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, y la directora general de Sanidad, Rebeca Benarroch, además de trasladar su apoyo al Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ceuta y a los profesionales que están desarrollando su labor sanitaria en la ciudad.
El objetivo, según explicaron, es conocer cómo están trabajando los farmacéuticos ceutíes y cómo están afrontando una situación marcada por la llegada de migrantes que permanecen en condiciones precarias, tanto en las playas como en los centros de acogida, a la espera de una solución a su situación administrativa. “Estamos aquí para solidarizarnos con los farmacéuticos ceutíes y para brindar nuestra colaboración”, señaló el presidente, extendiendo esa disposición al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, a la directora general del INGESA, Isabel Muñoz, y a la consejera de Sanidad y Servicios Sociales.
Aguilar recordó que esta oferta de colaboración no se produce ahora por primera vez, sino que se remonta al inicio de la emergencia. Según explicó, el mismo 31 de julio se pusieron formalmente a disposición del Ministerio de Sanidad para prestar la ayuda que fuese necesaria. Destacó la importancia de aprovechar todos los recursos sanitarios disponibles y de coordinar los esfuerzos de las distintas administraciones y profesionales para mejorar la respuesta ante una emergencia de estas características.
Entre las prioridades señaladas se encuentra garantizar en todo momento el suministro y la dispensación de medicamentos y productos sanitarios, una función en la que las oficinas de farmacia desempeñan un papel esencial. “Solo desde la unión y desde la colaboración de todos seremos capaces de afrontar estas y futuras emergencias”, defendió durante su visita a Ceuta.