INGESA estudia dializar en el hospital a los pacientes ingresados
ALCER
La asociación ALCER se encuentra en conversaciones con la institución para que los enfermos hospitalizados puedan recibir su tratamiento dentro del HUCE en lugar de trasladarse a la Rampa de Abastos
La asociación de enfermos renales de Ceuta, ALCER, ha salido este miércoles a la calle con motivo del Día Nacional del Donante. Las buenas noticias trasladadas por su presidente, Juan Francisco Ramírez, desde el stand colocado en Plaza de los Reyes no solo se centraron en los alentadores datos de donaciones de órganos en España, un país donde “el sistema de trasplantes funciona de manera excelente”. El portavoz anunció también que la reivindicación histórica de la entidad está siendo escuchada por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA).
La organización del riñón lleva años pidiendo a la institución sanitaria que ofrezca los tratamientos de diálisis a los pacientes ingresados en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) dentro del clínico. Hasta ahora, deben trasladarse al centro externo ubicado en la Rampa de Abastos para someterse a la terapia los dos o tres días a la semana que la reciben aquellos con insuficiencia renal.
Ramírez preside ALCER desde diciembre de 2025, cuando se constituyó una nueva Junta Directiva tras el fallecimiento de su antecesora, Mercedes Medina. Por el momento, ha mantenido una sola reunión con INGESA, cuyos directivos, aseguró este miércoles el presidente, “van a estudiar la posibilidad de que se pueda establecer (la diálisis hospitalaria)”. “No puedo decir que no hay voluntad”, remarcó Juan Francisco Ramírez, quien solicita “que haya diálisis hospitalaria para urgencias, únicamente para pacientes que estén ingresados y requieren una diálisis hospitalaria de urgencias”.
Esta demanda es el principal caballo de batalla de una asociación que salió este 3 de junio para informar, concienciar y sensibilizar sobre la donación de órganos. La entidad instaló un stand en Plaza de los Reyes, ya atestada de casetas con motivo de la celebración de la Feria del Libro. Allí, sobre una mesa, colocaron panfletos y merchandising. Pero, lo más importante, aquello sirvió como punto para las Tarjetas de Donantes. Permanecieron desde primera hora hasta la última de la mañana dando la posibilidad a la ciudadanía de acercarse para hacerse donante.
“Ha pasado mucha gente pidiendo información”, aseguró Ramírez en declaraciones a la prensa ofrecidas como antesala de un gesto celebrado a las 12:30h con presencia de autoridades y de representantes de varias instituciones. En “gesto de agradecimiento a todas las personas que hagan su tarjeta de donante”, ALCER infló un globo y lo fue colocando de uno en uno, “formando una serpiente”, junto al stand. A la hora indicada, la hicieron volar. A cargo de cortar la cinta estuvieron su presidente, la directora general de Sanidad, Rebeca Benarroch, el diputado del PP en el Congreso, Javier Celaya, el director provincial del SEPE, Francisco José Gil o el presidente de la Asociación Contra el Cáncer (AECC), Jesús María Ferreiro.
Este último se trasladó hasta la Plaza de los Reyes con el chaleco verde de su entidad, directamente desde los bajos de la plaza Nelson Mandela, donde la asociación también colocó este miércoles un stand, en este caso con motivo del Día Mundial sin Tabaco.
La donación
Juan Francisco Ramírez explicó que el objetivo principal del acto celebrado es “informar sobre la donación de órganos”, un asunto “bastante desconocido”. “En España se da por hecho que todos somos donantes, pero la última voluntad la tiene la familia. Es importante tener la tarjeta”, dijo. El presidente de ALCER quiso aclarar un bulo, según él, extendido: “También se pueden hacer donaciones en vida, son muy importantes. Pero muchas veces se piensa que van a quitar más órganos. No. Esto salva la vida de personas cuyas vidas dependen de órganos nuevos. Sin donación se nos acaba la vida, no hay otra alternativa”, expresó.
Ensalzó que España sea “pionera” en el sistema de donación y en el de trasplante. Según dijo, “cada año se aumenta el número de trasplantes”. En 2025 se hicieron más de 5000. “Queremos agradecer cómo de forma totalmente altruista, en momentos tan difíciles para toda la familia, tienen ese gesto de generosidad que hace que personas que están esperando un trasplante pueda volver a realizar una vida con total normalidad”, puso en valor. “Queremos celebrar la vida, una vida con total normalidad gracias a ese gesto. Para nosotros es una segunda vida”, relató Ramírez, que sabe de lo que habla.