INGESA tira de la media verdad para justificar su veto a la prensa en el hospital
INGESA
Los periodistas no pudieron entrar en el patio exterior del HUCE. La institución hace lo blanco negro negando que haya permitido el acceso, aunque reconociendo que está prohibido grabar imágenes allí
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) vuelve a hacer de las suyas. La institución se sitúa en el borde entre la verdad y la mentira para justificar sus acciones. Ahora, con el veto a los periodistas de entrar en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) para cubrir la concentración de sanitarios celebrada a sus puertas este jueves a las 11:00. Los medios de comunicación tuvimos que quedarnos en el inicio del patio exterior del recinto para reportar la protesta, que, por ese motivo, no pudo avanzar hasta la zona techada previa al acceso al interior del clínico. La prensa ha salido a denunciar esta situación que consideran una merma en el ejercicio de su trabajo, y CEMSATSE, el sindicato convocante, ha anunciado que presentará una demanda contra INGESA por la decisión. La institución ha reaccionado a la polémica negándola a la vez que reconociéndola en una nueva maniobra de maquillaje.
Al llegar las cámaras a Loma Colmenar en la mañana de este jueves, los vigilantes de seguridad privada les comunicaron que debían permanecer fuera del patio, en vía pública, donde la parada de taxis y autobuses. Seguían órdenes expresas de INGESA. No les faltaba razón. En realidad, la institución no permite la entrada en ninguna de sus instalaciones sanitarias sin autorización previa. Sin embargo, la prensa acostumbra en los últimos años a moverse con libertad por las zonas abiertas, como es el patio exterior del HUCE o las inmediaciones del servicio de Urgencias. Entre 2025 y 2026, con motivo de la polémica del Estatuto Marco, han sido decenas las protestas que se han celebrado en el clínico, bajo las cornisas anteriores a la entrada dentro del hospital.
Jamás en los tiempos recientes, hasta hoy, el INGESA ha dado órdenes de prohibir a los medios su presencia en las zonas exteriores del HUCE bajo el argumento que usan este jueves, coincidiendo con la visita a Ceuta de la ministra de Sanidad, Mónica García. “No está permitido grabar imágenes en el interior de las instalaciones hospitalarias, con el objetivo de preservar la intimidad de los pacientes, garantizar la confidencialidad y no interferir en la actividad asistencial”, ha justificado la institución a primera hora de esta tarde en un comunicado. El instituto sabe que cuando la prensa graba en el patio del hospital durante una concentración de profesionales se limita únicamente a recoger imágenes de los protagonistas del acto, y no de los pacientes que deambulan por el espacio sin querer aparecer en las pantallas.
Lo curioso es que, en el titular de la nota de prensa remitida por INGESA, la institución niega que “en ningún momento” haya vetado “el acceso de la prensa al entorno del Hospital Universitario de Ceuta”. Es evidente que nadie puede impedir a periodistas grabar en la vía pública. Las quejas se dirigen precisamente a que han tenido que hacer su trabajo prácticamente desde la carretera porque esta vez a Sanidad le ha dado por cumplir con su normativa de restricciones.
INGESA insiste en que en las últimas semanas han recordado reiteradamente la prohibición de grabar en sus instalaciones. Una restricción que, insistimos desde El Pueblo de Ceuta, jamás se ha cumplido precisamente por su carencia de sentido. Ya que la prensa se limita a grabar en las zonas exteriores de las instalaciones del INGESA, y no en los pasillos de sus centros sanitarios.
Aun así, el instituto insiste en su media verdad. Por eso de que una mentira dicha muchas veces…: “Por tanto, no ha existido ningún veto a la prensa, sino únicamente la aplicación de las normas habituales de protección y privacidad dentro de un centro sanitario”.