Los médicos de Ceuta elevan la presión y amenazan con nuevas huelgas tras el verano
HUELGA DE MÉDICOS
Los médicos alertan de que las actuales condiciones laborales empujan a los nuevos profesionales hacia el extranjero o la sanidad privada. La quinta semana de protestas concluye sin acuerdos mientras crece el malestar entre los facultativos del sistema público
Los médicos del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) han vuelto a concentrarse este lunes a las puertas del centro sanitario para reclamar mejoras laborales y denunciar lo que consideran una situación de discriminación respecto a otros colectivos de la sanidad pública.
La protesta se enmarca dentro de las movilizaciones impulsadas a nivel nacional por los facultativos contra el borrador del nuevo Estatuto Marco y por la reivindicación de una regulación específica de su jornada laboral y de sus condiciones de trabajo.
Durante la concentración, la neuróloga del HUCE, Cintia Merinas, agradeció el respaldo recibido y lamentó que los médicos tengan que seguir insistiendo en unas demandas que consideran básicas. Según señaló, los facultativos reclaman una jornada laboral justa, sin diferencias injustificadas respecto a otros trabajadores del sistema sanitario.
Merinas aseguró que los médicos no se oponen a las mejoras alcanzadas por otros colectivos profesionales, pero sí rechazan que las condiciones contempladas en el Estatuto Marco resulten, a su juicio, discriminatorias para los facultativos. En este sentido, cuestionó que algunos sindicatos hayan mostrado su oposición a las reivindicaciones del colectivo médico mientras defienden avances para otros trabajadores.
La especialista también criticó la falta de resultados obtenidos en las mesas de negociación y se preguntó cómo otros sectores han conseguido mejoras laborales mientras que los médicos continúan reclamando cambios que, según afirmó, siguen sin llegar.
Durante su intervención, la facultativa cargó además contra el Ministerio de Sanidad por lo que considera una falta de voluntad política para abordar las reivindicaciones del colectivo. A su juicio, el departamento que dirige Mónica García no ha desarrollado un marco regulatorio que reconozca adecuadamente las particularidades de la profesión médica.
La doctora recordó que el Ministerio tiene competencias para establecer las bases del régimen estatutario de los empleados públicos sanitarios y lamentó que, según su criterio, no haya ejercido esa capacidad para mejorar la situación de los médicos.
Especialmente crítica se mostró con la realidad que atraviesan Ceuta y Melilla, territorios gestionados directamente por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). Merinas sostuvo que ambas ciudades autónomas se encuentran entre las más perjudicadas del país en aspectos como la retribución de las guardias médicas o la implantación de la jornada laboral de 35 horas.
La neuróloga vinculó estas carencias con las dificultades que tiene el sistema público para atraer y retener profesionales. Como ejemplo, hizo referencia a jóvenes estudiantes con expedientes académicos sobresalientes que aspiran a estudiar Medicina y advirtió del riesgo de que los futuros especialistas opten por desarrollar su carrera fuera de España o en la sanidad privada.
Según defendió, el sistema sanitario necesita conservar a los mejores profesionales y ofrecerles condiciones laborales competitivas para garantizar una atención de calidad a los ciudadanos.
Preguntada por el estado actual de las negociaciones, Merinas reconoció que la situación permanece prácticamente igual que en semanas anteriores y que, por el momento, no se han producido avances significativos que permitan vislumbrar una solución próxima al conflicto.
Por su parte, el presidente del Sindicato Médico de Ceuta, Enrique Roviralta, afirmó que existe una "desconexión absoluta" entre las reivindicaciones del colectivo y la postura mantenida por el Ministerio de Sanidad.
Roviralta señaló que el anteproyecto del Estatuto Marco continúa su tramitación en fase de audiencia pública y recordó que se han presentado numerosas alegaciones. A su juicio, el texto todavía tiene un largo recorrido administrativo por delante, aunque mostró su preocupación por el bloqueo actual de las negociaciones.
El dirigente sindical advirtió de que, si la situación no cambia, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) podría retomar e incluso reforzar las movilizaciones a partir de septiembre. Asimismo, avanzó que el Sindicato Médico de Ceuta convocará una asamblea para valorar la posibilidad de impulsar una huelga específica en la ciudad autónoma, complementaria a las acciones convocadas a nivel nacional.
Roviralta justificó esta posibilidad por las circunstancias particulares que, según indicó, afectan a Ceuta y Melilla dentro del ámbito de gestión directa del INGESA. En su opinión, ambas ciudades sufren importantes déficits sanitarios y una situación diferenciada que requeriría medidas específicas por parte del Ministerio.
El presidente sindical confirmó además que este miércoles se celebrará una nueva concentración ante el Hospital Universitario de Ceuta. Los paros actualmente convocados concluirán el próximo viernes, aunque durante los meses de verano la actividad reivindicativa se reducirá debido a la necesidad de garantizar los servicios mínimos y la cobertura asistencial.
No obstante, el responsable sindical dejó claro que el conflicto está lejos de cerrarse. Todo apunta, según explicó, a que las protestas volverán con fuerza tras el verano si no se producen avances en la negociación. Además, recordó que el colectivo de médicos internos residentes (MIR) también estudia sumarse a las movilizaciones por considerar insuficientes sus condiciones laborales y formativas.
De esta manera, la quinta semana consecutiva de protestas médicas concluye sin acuerdos visibles entre las partes y con la amenaza de nuevas huelgas a partir de septiembre, en un escenario de creciente tensión entre los facultativos y el Ministerio de Sanidad.