Para mejorar la atención sanitaria “hay que cubrir primero lo esencial”
Especial | Día Mundial de la Salud
El secretario general de CCOO, Ángel Lara, cree que la clave está en atender las “demandas históricas”, como crear un cuarto centro de salud o aumentar personal y los tiempos por consulta
El secretario general de Comisiones Obreras en Ceuta y trabajador del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, Ángel Lara, ha realizado un diagnóstico contundente sobre el estado de la sanidad en la ciudad autónoma con motivo del Día Mundial de la Salud. Su análisis pone el foco en las carencias estructurales del sistema, especialmente en la atención primaria, el déficit de personal y la necesidad urgente de reorganizar los recursos existentes.
Lejos de centrarse en grandes infraestructuras o proyectos llamativos, Lara insiste en que el principal problema de Ceuta es más básico: “hay que cubrir primero lo esencial”. En este sentido, señala que una de las reivindicaciones históricas sigue siendo la construcción de un cuarto centro de salud que permita descongestionar los actuales. “La ciudadanía debería movilizarse por esto”, afirma, al considerar que la presión asistencial actual es insostenible.
Actualmente, el Centro de salud de Otero, señala Lara, soporta una carga desproporcionada, con unas 33.000 tarjetas sanitarias, prácticamente el doble que otros dispositivos. Para el sindicalista, la creación de un nuevo centro permitiría redistribuir la población sanitaria, mejorar la accesibilidad y ofrecer una atención más cercana. Entre las posibles ubicaciones, apunta a la zona de Benítez, por su cercanía a barrios como Benzú o los grupos de La Pantera, lo que facilitaría el acceso a miles de ciudadanos.
Pero el problema no es solo de infraestructuras. Lara subraya que las condiciones en las que se atiende a los pacientes también son deficitarias. Las agendas médicas, con citas de apenas 10 o 15 minutos, provocan retrasos constantes y dificultan una atención de calidad. “Los profesionales necesitan más tiempo para atender a los usuarios”, explica, reclamando una reorganización que permita consultas más razonables.
El diagnóstico del responsable sindical se apoya en datos oficiales. Según los informes del Sistema Nacional de Salud, Ceuta se sitúa en los últimos puestos en cuanto a ratios de personal sanitario por habitante. Aunque reconoce que ha habido ligeras mejoras en los últimos años —especialmente en enfermería especializada—, la ciudad sigue en la cola, particularmente en atención primaria, donde faltan médicos de familia, pediatras y personal de enfermería.
Además, denuncia que el déficit no se limita a los médicos, pese a que el discurso público suele centrarse en ellos. “Faltan profesionales en todas las categorías”, recalca, incluyendo técnicos, celadores y personal administrativo. Estos últimos, según explica, se encuentran especialmente saturados, con plantillas mínimas que no permiten cubrir adecuadamente bajas o vacaciones, lo que genera situaciones críticas en el funcionamiento diario de los centros.
Como solución, Lara plantea medidas concretas. Entre ellas, establecer un máximo de 1.500 tarjetas sanitarias por médico de familia y 1.000 por pediatra, así como reforzar las plantillas de enfermería. También aboga por cubrir las ausencias temporales para evitar la sobrecarga de los profesionales en activo.
El dirigente sindical insiste en que una Atención Primaria fuerte es la clave para el buen funcionamiento de todo el sistema sanitario. “La Primaria soporta el 80% de los casos”, recuerda, por lo que su debilidad repercute directamente en la saturación de urgencias y de la atención especializada.
En relación con otros proyectos, como la implantación de una unidad de radioterapia, Lara se muestra prudente. Aunque no rechaza la iniciativa, advierte de que no debe priorizarse sobre necesidades más básicas ni ponerse en marcha sin garantizar previamente el personal necesario. “No sirve de nada construir una unidad si luego no hay especialistas para hacerla funcionar”, señala, poniendo como ejemplo la situación de la unidad de hemodinámica, cuya puesta en marcha se ha visto limitada precisamente por la falta de profesionales.
Otro de los aspectos que critica es la externalización de servicios. Lara defiende que prestaciones como la diálisis o la logopedia deberían ofrecerse con medios propios, como ya ocurre en otras ciudades como Melilla. A su juicio, la subcontratación introduce problemas como la alta rotación de personal o peores condiciones laborales, al estar sujeta a criterios empresariales de rentabilidad. “El objetivo de la sanidad pública debe ser el paciente, no el beneficio económico”, subraya.
En materia de recursos humanos, también cuestiona la gestión de las denominadas plazas de difícil cobertura. Considera que la administración no ha aplicado correctamente los criterios y ha optado por soluciones generalizadas para evitar conflictos, en lugar de realizar un análisis riguroso puesto por puesto. En su opinión, sería necesario identificar de forma precisa aquellas plazas que realmente no se cubren y aplicar incentivos específicos.
Asimismo, propone convocar ofertas públicas de empleo de forma regular, implantar concursos de traslado abiertos y permanentes y facilitar la promoción interna del personal. Estas medidas, afirma, no solo ayudarían a atraer profesionales, sino también a motivar y retener a los ya existentes.
Más allá del sistema sanitario, Lara introduce un factor clave en su análisis: el contexto socioeconómico de la ciudad. Recuerda que Ceuta presenta altos niveles de pobreza y desigualdad, lo que influye directamente en la salud de la población y en su acceso a los servicios sanitarios. “No todo depende del sistema sanitario”, apunta, señalando que las condiciones de vida, el empleo precario y las dificultades económicas también impactan en la esperanza de vida.
En este sentido, critica la falta de implicación de otras administraciones, especialmente en el ámbito de la salud pública. A su juicio, es necesario un enfoque más amplio que aborde los determinantes sociales de la salud y no se limite únicamente a la asistencia sanitaria.