Preventiva recuerda a los sanitarios que debe llevar siempre los equipos de protección
Enfermedades infecciosas
Ante el “incremento de la demanda asistencial” y la confirmación de varias enfermedades infecciosas en las últimas semanas, el servicio pide al personal que extreme las medidas de prevención frente a la exposición a agentes biológicos
Primero fueron los casos de sarna, tuberculosis o tiña. Más tarde se diagnosticó el primer caso de meningitis, cuyo portador, un joven marroquí de menos de 30 años, falleció en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) el 14 de octubre. Después, dos casos de difteria (aún se desconoce su virulencia) en una mujer migrante y un menor no acompañado. Lo último: la noche del pasado viernes, cuando ingresó en la UCI un marroquí que sigue bajo sospecha de meningitis. A raíz del incremento de casos infecciosos, el servicio de Medicina Preventiva ha difundido una nota al personal sanitario pidiéndole que extremen las medidas de protección frente a la exposición a agentes biológicos.
El documento, fechado este domingo 18 de octubre, está dirigido a todo el personal del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) que trabaja en los centros sanitarios de Ceuta, con independencia de su categoría profesional, así como a los trabajadores de empresas contratistas y subcontratistas y a los autónomos que desarrollan su actividad en estas instalaciones.
Medicina Preventiva justifica el recordatorio por el «incremento de la demanda asistencial» y la atención a personas procedentes de los flujos migratorios recientes. No obstante, insiste en que las precauciones estándar deben aplicarse sistemáticamente a todos los pacientes, con independencia de su origen, diagnóstico o situación administrativa.
El objetivo, según recoge la nota, es proteger la salud de los trabajadores, evitar la transmisión cruzada de infecciones y garantizar una atención segura, digna y no discriminatoria tanto para los pacientes y sus acompañantes como para los profesionales.
Higiene de manos y uso adecuado de los equipos de protección
Entre las principales indicaciones figura la obligación de mantener una correcta higiene de manos antes y después del contacto con cada paciente, tras tocar su entorno y siempre después de quitarse los guantes.
El servicio recuerda que estos elementos de protección deben utilizarse cuando exista riesgo previsible de contacto con sangre, fluidos corporales, mucosas, piel no íntegra, residuos sanitarios o material contaminado. Además, advierte de que no sustituyen la higiene de manos, no deben reutilizarse y han de retirarse inmediatamente después de terminar la tarea o abandonar el área asistencial.
La nota también establece que el uso de mascarillas debe ajustarse a la evaluación del riesgo, al procedimiento realizado y a las precauciones indicadas. En particular, exige protección respiratoria adecuada ante la sospecha o confirmación de infecciones de transmisión aérea y durante los procedimientos que generen aerosoles.
Asimismo, recomienda utilizar gafas de protección o pantallas faciales cuando exista riesgo de salpicaduras en los ojos, la nariz o la boca, así como batas impermeables, delantales y otros equipos de protección individual (EPI) cuando pueda producirse contaminación de la ropa, la piel o las mucosas.
Medicina Preventiva subraya que la elección de estos equipos debe ajustarse al nivel de exposición y a las indicaciones del propio servicio, de Prevención de Riesgos Laborales y de los responsables asistenciales. También pide extremar las precauciones al colocarlos, retirarlos y desecharlos para evitar la autocontaminación.
Protocolos ante sospechas de enfermedades transmisibles
El documento dedica un apartado específico a la atención de pacientes con sospecha clínica o epidemiológica de una enfermedad infecciosa. En estos casos, el servicio pide activar sin demora las medidas de aislamiento y control correspondientes, de acuerdo con los protocolos del HUCE y las indicaciones de Medicina Preventiva.
Las medidas deberán adaptarse a la vía de transmisión de cada infección y podrán incluir precauciones de contacto, por gotas o por vía aérea, la señalización de habitaciones o zonas asistenciales, la limitación de desplazamientos innecesarios y el uso de equipos de protección específicos. También se contempla la correcta gestión de los residuos, la ropa y el material clínico.
La nota recuerda que el hospital sigue los protocolos nacionales relativos a las enfermedades de declaración obligatoria de la Red Nacional de Vigilancia en Salud Pública (RENAVE). Además, insiste en que la valoración del riesgo debe realizarse exclusivamente a partir de criterios clínicos y epidemiológicos objetivos, sin atribuir riesgos infecciosos a la nacionalidad, la procedencia o la condición migratoria de los pacientes.
El servicio también prohíbe volver a colocar el capuchón a las agujas y otros objetos punzantes, que deben depositarse inmediatamente después de su uso en los contenedores homologados situados en el lugar de utilización. A ello se suma la obligación de limpiar y desinfectar superficies, equipos y espacios conforme a los procedimientos establecidos, con especial atención a los casos de contaminación visible o a los procedimientos de riesgo.
Obligaciones para los responsables de los servicios
Medicina Preventiva recuerda que los responsables de las unidades, los servicios y las empresas concurrentes deben garantizar que sus trabajadores reciben información y formación actualizadas sobre los riesgos biológicos y las medidas de protección correspondientes a sus puestos.
También deben asegurar la disponibilidad de equipos homologados, adecuados y suficientes, sin coste para los empleados, así como el conocimiento de los circuitos de aislamiento, los protocolos de limpieza y desinfección y los procedimientos de actuación ante exposiciones accidentales.
Cualquier déficit de material de protección, incidente, accidente con exposición a sangre o fluidos o incumplimiento de las medidas preventivas debe comunicarse de inmediato.
En caso de exposición ocupacional a sangre, fluidos corporales, aerosoles u otro material potencialmente infeccioso, el trabajador deberá informar al mando responsable y al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales para activar el procedimiento urgente establecido. El documento recalca que no debe demorarse la valoración clínica ni la profilaxis posterior a la exposición cuando esté indicada.
El servicio concluye con un llamamiento a la colaboración de todos los profesionales y empresas que trabajan en el HUCE para garantizar el cumplimiento de las precauciones estándar, las medidas específicas de aislamiento y el uso correcto de los equipos de protección individual.