Primera campaña del año de colecta de sangre: “Un tatuaje duele más, y con esto salvas tres vidas”
SANIDAD
Durante el martes y la mañana del miércoles el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz volvió al Revellín para que los ceutíes “den algo importante sin esperar nada a cambio”
Ceuta/ Dos meses y un día después de su última visita, el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz volvió al Teatro Auditorio del Revellín fiel a su habitual cita para la primera campaña de colecta de sangre y de plasma de este año 2026 en Ceuta. Según Gloria Rivero, la supervisora de esta iniciativa que realiza el citado organismo en colaboración con el Servicio Andaluz de Salud (SAS), durante la tarde del martes el equipo que ella coordina consiguió unos 200 donantes, mientras que durante la mañana del miércoles la colecta sí que fue “más flojilla” por el sol y el buen tiempo con el que arrancó este 11 de febrero.
Como cada vez que Rivero se encuentra en Ceuta, una ciudad en la que la campaña “siempre funciona muy bien, especialmente porque vienen muchos militares”, recuerda de entrada que “cuando donas sangre salvas tres vidas”. “Es importantísimo donar sangre porque los hospitales no pueden funcionar sin ella. Consultas, cirugía, traumatología... Todo necesita sangre”, insiste la responsable mientras sigue saludando a voluntarios entre los pasillos del teatro de la ciudad.
Cuando se realiza una donación de sangre esta puede usarse con tres pacientes distintos, ya que la dividen en bolsas de globulos rojos, plasma y plaquetas. Es por ello por lo que “siempre se dice que cuando donas sangre le salvas la vida a tres personas”, explica Rivero, aclarando que el tiempo medio para realizar el procedimiento solo abarca unos 5 ó 10 minutos en circunstancias normales, como son las que se han dado este miércoles.
Una mujer puede donar sangre tres veces al año, mientras que se recomienda que un varón no participe en más de cuatro colectas cada 12 meses; con un mínimo de dos meses de diferencia en ambos casos. En cambio, la donación de plasma se puede realizar cada 14 días, si bien el tiempo de espera aumenta hasta los 20 ó 30 minutos, dependiendo de las características fisiológicas del donante en cuestión.
“Yo creo que la gente dona porque a su abuela le han puesto sangre, o a su padre, por ejemplo; porque alguien ha dado sangre a su familia. Entonces se dan cuenta de la importancia de la donación y del poco tiempo en el que realizan el proceso”, considera Rivero. La supervisora lo compara, en cambio, con lo que le supone a alguien hacerse un piercing o un tatuaje, tanto en términos de tiempo como en cuestión de dolor frente a este “pinchacito”, por lo que le sorprende que algunos sectores de la población “no se acerquen”. “Un tatuaje duele más, y la diferencia es que con esto salvas la vida de tres personas. ¿Qué mayor motivación existe que la de dar algo sin esperar nada a cambio a alguien que ni conoces?”, pregunta retóricamente.
De acuerdo con Rivero, uno de los sectores que se necesitan más, tanto en términos de colecta de sangre como en el de plasma, es el colectivo juvenil, ya que está recomendado que una persona voluntaria de estos actos altruistas no supere los 65 años.
Es por ello por lo que “es fundamental que la gente joven se haga donante”, y especialmente de médula ósea, un servicio que también realiza el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz pero que solo puede realizarse hasta los 40 años. A diferencia de la sangre o el plasma, la extracción de médula ósea requiere un ingreso hospitalario de 24 horas.
El accidente de Adamuz y la respuesta a la tragedia: “La gente siempre es muy solidaria ante una catástrofe”
El Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz también estado presente, junto con el SAS, en la recolecta de sangre derivada del accidente de trenes del pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), y Gloria Rivero ha trabajado en la misma. En dos días sacaron más de mil bolsas, si bien la supervisora siempre hace una distinción entre las colectas habituales y entre las que responden a una tragedia de unas características como esta, que dejó 46 personas fallecidas y casi 300 heridas.
“Fue una respuesta rápida y masiva de la gente. Siempre es exagerada la respuesta ante una catástrofe; la gente siempre es solidaria y en este caso vinieron muchos jóvenes y mucha gente que no había donado nunca”, recuerda Rivero medio mes después. No obstante, en su opinión, la experiencia en este tipo de eventos multitudinarios “no resulta muy positiva”, ya que se forman colas de cientos de personas y los donantes primerizos asocian la participación habitual a la cantidad de tiempo que invirtieron la primera vez que colaboraron, que suele ser en un desastre natural o en un accidente de grandes dimensiones.
“Cuando hay un montón de gente no les podemos atender como a mí me gusta atender a un donante, sobre todo su primera vez. Estar pendiente de él, si necesita algo, si tiene algún miedo, hablarle... A lo mejor la experiencia no le resulta tan positiva y no vuelve”, resume Rivero, para quien “lo ideal” es que el proceso se haga “con tranquilidad”.