La quinta huelga de médicos del año cancela las cirugías programadas en Ceuta
Huelga de médicos
Los galenos se han concentrado de nuevo contra el Estatuto Marco a las puertas del HUCE para después reunirse en asamblea, donde han planteado la posibilidad de convocar un paro autonómico al margen del nacional
Los médicos de toda España se encuentran esta semana inmersos en su quinta huelga semanal este año; la última antes de una pausa estival que, si las negociaciones continúan estancadas, concluirá en otoño, cuando las organizaciones convocantes se plantean un paro indefinido. En Ceuta, el Sindicato Médico (SMC) ha convocado este miércoles al colectivo a las puertas del Hospital Universitario (HUCE), donde la concurrencia de en torno a una veintena de facultativos, ataviados con sus batas blancas, ha simbolizado su apoyo a las protestas contra el Estatuto Marco que, una semana más, han provocado la cancelación de las cirugías programadas, según ha informado el presidente de la organización sindical, Enrique Roviralta. Además, según ha añadido, se han suspendido consultas en Cardiología, Ginecología, Cirugía General, Otorrinolaringología, Oftalmología, Neumología o Hematología.
Tras la movilización protagonizada por las voces de Roviralta y de la delegada de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD) en Ceuta, Kumari Nanwani, a cargo de leer sus respectivos manifiestos, los galenos se han trasladado al salón de actos del HUCE, donde han participado en una asamblea interna. En ella, según adelantó minutos antes el presidente del SMC, la entidad tenía previsto plantear a los profesionales “la posibilidad de hacer una huelga autonómica extra a la nacional, como han hecho en otras comunidades autónomas”. Además, harán “una serie de propuestas, de tipo local, que serán trasladadas al director territorial, Jesús Lopera, y a la directora general”, Isabel Muñoz.
Los médicos de Ceuta se adherirán a las decisiones que en adelante adopten las organizaciones nacionales convocantes de la huelga para presionar al Ministerio de Sanidad en aras de conseguir un estatuto propio y un canal de negociación al margen del resto de categorías del Sistema Nacional de Salud (SNS). El Comité de Huelga está formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA).
Las organizaciones aún no han decidido cómo procederán cuando concluya el verano, aunque una de las posibilidades apunta a un paro indefinido en caso de no alcanzar acuerdos con la cartera de Mónica García, cuya dimisión pedían los galenos ceutíes este miércoles en las pancartas que portaban. Ambas partes continúan encalladas en sus posiciones: Sanidad considera que todas las reivindicaciones de los facultativos están recogidas en su nuevo Estatuto Marco del SNS, como la reducción de las horas de guardia de 24 a 17 horas; los sindicatos lo consideran insuficiente y siguen encerrados en la petición de un estatuto propio, sin el cual, han asegurado en varias ocasiones, no cesarán sus movilizaciones. El texto único para los médicos es lo único que el Ministerio se niega a concederles.
A la lucha nacional se han sumado todas las comunidades autónomas, excepto Cataluña, que la pasada semana se plantaron para exigir que llegue a un acuerdo con los facultativos. Sanidad las había convocado a un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud extraordinario y monográfico sobre el Estatuto Marco, con el objetivo de acordar cuestiones como el límite de guardias, las 35 horas semanales y mejoras retributivas para el personal sanitario, entre otras. Las comunidades, de distinto signo político, instaron a Sanidad a “reabrir con urgencia un proceso de diálogo real” con los médicos para poner fin a los paros e “impulsar, con carácter inmediato, medidas estructurales y sostenidas en el tiempo que permitan afrontar este reto”. Mónica García insistió el viernes en que el ministerio ha hecho su parte.
La huelga en Ceuta
“Otro día más en el año de la marmota”, dijo Enrique Roviralta para dar arranque a su intervención durante una nueva concentración. Ya van más de una decena celebradas a las puertas del HUCE entre las convocadas por el SMC y por MUD. El presidente del Sindicato Médico calificó la actuación de Mónica García en los últimos meses como una caracterizada por el “silencio”, el “desprecio” y el “aislamiento”. “Una ministra que se ha quedado sola, no solamente ante la profesión médica, siendo ella médica, sino ante el resto de las comunidades autónomas”, expresó el sindicalista aludiendo a lo ocurrido la pasada semana en el Consejo Interterritorial.
Como de costumbre, pidió perdón a los pacientes perjudicados por las cancelaciones de consultas y cirugías, aunque insistió en que “el único culpable” es la Administración; no solo apuntó al ministerio, también al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). El otorrino puso de manifiesto supuestas irregularidades de esta última institución cometidas presuntamente para limitar el derecho a huelga de los facultativos en Ceuta. El Sindicato Médico presentó en los últimos días un escrito a la Dirección General del INGESA, con copia a la Territorial, para denunciar que, mientras se desarrolla la huelga nacional, diferentes responsables facultativos “están recibiendo comunicaciones en las que se les insta a corregir desviaciones relacionadas con listas de espera, actividad quirúrgica, consultas externas y otros indicadores asistenciales contemplados en el Acuerdo de Gestión 2026”.
Critican dos asuntos: que INGESA haya “impuesto” el texto referido “sin participación ni negociación alguna con los facultativos”; y que estén presionando a los facultativos para que lo cumplan ahora “en plena huelga”. “Es una forma de presionar al que quiera hacer huelga; de decirle: “Cuando estés de huelga te voy a quitar parte de tu sueldo, pero, además, con unos objetivos que son irrealizables y no consensuados te voy a penalizar en la productividad variable”, expuso Roviralta. Para ellos, el gesto representa “una coacción” ya que lanza el mensaje de: “si haces huelga, te espera doble penalización económica, además de perjuicio en la elaboración de la carrera profesional”.
En la lectura del manifiesto del SMC, Roviralta denunció la falta de especialistas, la externalización de determinados servicios y las derivaciones de pacientes a la Península para recibir tratamientos. También criticó que equipamientos sanitarios de alto coste permanezcan infrautilizados por la escasez de profesionales médicos. “El problema no es una cuestión de relato político, sino una realidad que sufren los pacientes cada día”, manifestó.
Según explicó, las listas de espera, la falta de facultativos y las derivaciones continúan siendo problemas estructurales que no han encontrado respuesta tras meses de protestas. “Los médicos no estamos defendiendo un privilegio. Estamos defendiendo que la sanidad vuelva a estar dirigida pensando en los pacientes y no en la imagen de quien la gestiona”, concluyó.
Por su parte, Kumari Nanwani puso el foco en las condiciones laborales de los profesionales sanitarios y en las consecuencias que estas tienen sobre la calidad asistencial. La representante de MUD agradeció el apoyo mostrado por las asociaciones de pacientes y recordó que las movilizaciones cumplen ya un año. “Llevamos un año pidiendo algo muy sencillo: que nos escuchen, que nos miren a la cara y que nuestra realidad deje de ser ignorada”, afirmó. Nanwani rechazó las declaraciones del Ministerio que defienden que el nuevo Estatuto Marco mejorará las condiciones laborales de los médicos y aseguró que la experiencia diaria de los profesionales refleja una situación muy diferente.
Entre las principales críticas destacó la sobrecarga asistencial en Atención Primaria y Hospitalaria, las largas jornadas laborales y la situación de los médicos internos residentes (MIR). “Son médicos, no mano de obra barata”, afirmó en referencia a los residentes, a quienes describió como uno de los pilares que sostienen el funcionamiento del sistema sanitario pese a percibir las retribuciones más bajas.
La delegada también reclamó el reconocimiento de la medicina como profesión de riesgo y recordó el fallecimiento de más de 150 médicos durante la pandemia de Covid-19. Asimismo, denunció las agresiones que sufren los facultativos y exigió que dispongan, al menos, de las mismas condiciones laborales que otros trabajadores del sistema sanitario. Nanwani destacó además que las movilizaciones han servido para fortalecer la unidad del colectivo médico y visibilizar problemas que, según afirmó, durante años permanecieron silenciados. “Somos médicos y tenemos vocación, pero también queremos tener vida”, señaló.