Ramírez defiende la gestión de Benzina en materia de Salud Pública

Salud Pública

El portavoz del Gobierno recuerda que Sanidad "ha incrementado los medios de prevención" y ha activado un plan de refuerzo sanitario y ambiental, mientras la población teme contagiarse de enfermedades como la tuberculosis o la sarna

La consejera Nabila Benzina durante una sesión plenaria
La consejera Nabila Benzina durante una sesión plenaria | REDUAN
G. Sardá
18 ago 2026 - 17:29

El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, ha defendido este martes la gestión que está realizando la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, dirigida por Nabila Benzina, en materia de Salud Pública ante el riesgo sanitario derivado de la presencia de miles de personas migrantes que permanecen en las calles de la ciudad en condiciones de insalubridad.

Ramírez ha asegurado que el área de Sanidad está incrementando los medios destinados a la prevención y ha recordado que la Ciudad ha puesto en marcha un plan específico para reforzar la vigilancia epidemiológica y el control sanitario y ambiental ante la situación generada tras la entrada masiva del pasado 30 de julio.

El portavoz ha admitido, no obstante, que existe una situación de “total incertidumbre” por el elevado número de personas que todavía permanecen fuera de los dispositivos de acogida y que, en muchos casos, carecen de alojamiento y se encuentran en condiciones higiénicas deficientes. “La situación es de bastante riesgo”, ha reconocido Ramírez, que ha defendido la necesidad de mantener reforzada la prevención ante la posibilidad de que aparezcan enfermedades transmisibles.

La vigilancia epidemiológica

El Gobierno de la Ciudad informó el pasado 15 de agosto de la puesta en marcha de un plan de refuerzo sanitario y ambiental coordinado por las consejerías de Sanidad y Servicios Sociales y de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda. El dispositivo contempla nueve líneas de actuación dirigidas a reforzar la vigilancia epidemiológica, la prevención y el control sanitario, además de las labores de limpieza, saneamiento, retirada de residuos, desinfección y control ambiental.

Uno de los objetivos principales es detectar de forma precoz posibles riesgos para la salud pública y garantizar unas condiciones adecuadas de salubridad tanto para las personas migrantes como para el conjunto de la población ceutí. En este marco, el Área de Salud Pública ha intensificado los protocolos de vigilancia de las Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO) y el seguimiento de enfermedades emergentes y reemergentes que puedan suponer un riesgo para la población.

El plan contempla además un refuerzo específico de la vigilancia, detección y control de la tuberculosis, con especial atención a la identificación de posibles casos y al estudio de sus contactos cuando sea necesario. La Ciudad también ha reforzado la vigilancia de riesgos ambientales y vectoriales y los controles sobre la calidad del agua potable mediante el Laboratorio de Salud Pública.

El temor a un posible colapso sanitario

Ramírez ha señalado que el principal riesgo no se limita a la aparición de casos de enfermedades infecciosas, sino a la capacidad de respuesta del sistema sanitario de Ceuta si se produce un incremento significativo de pacientes. El portavoz ha advertido de que la ciudad arrastra desde hace años una falta estructural de médicos y especialistas y ha considerado que los recursos sanitarios disponibles serían insuficientes para afrontar un aumento repentino de la demanda.

“En el momento que haya cualquier tipo de riesgo y el número no tiene que ser muy elevado de personas que tengan cualquier tipo de infección, supere la treintena o lleguemos a cien, puede llegar un colapso sanitario en la ciudad”, ha afirmado.

Ramírez ha recordado que las reclamaciones sobre la falta de profesionales sanitarios en Ceuta no son nuevas y ha defendido que la situación actual ha vuelto a poner de manifiesto unas carencias que, a su juicio, llevan años denunciando los propios trabajadores del sistema sanitario.

Ha diferenciado las competencias de la Ciudad en materia de prevención y Salud Pública de las competencias asistenciales, que en Ceuta corresponden al Estado a través del INGESA. “La competencia que tiene la Ciudad es la prevención de la salud pública”, ha explicado, mientras que ha reivindicado que corresponde al Estado garantizar los recursos sanitarios y especialistas necesarios para atender a la población.

“Nuestra competencia es muy limitada”

Preguntado por la posibilidad de que la consejera de Sanidad comparezca para explicar los protocolos activados ante la preocupación existente entre la población por enfermedades como la tuberculosis o la sarna, Ramírez ha defendido que el área ya ha informado sobre las medidas adoptadas.

El portavoz ha recordado que la Consejería presentó hace unos días el plan específico de prevención y Salud Pública puesto en marcha ante la situación extraordinaria que atraviesa la ciudad. Además, ha destacado que en estas actuaciones se está contando con la colaboración de entidades de ámbito nacional e internacional.

Ramírez ha insistido, sin embargo, en que las competencias de la Ciudad son limitadas y ha vuelto a reclamar al Estado una mayor implicación en la asistencia sanitaria. “Podemos tener un problema sanitario de médicos. Es que no hay especialistas suficientes en la ciudad”, ha señalado.

Críticas a Mónica García

El portavoz ha aprovechado sus declaraciones para volver a cuestionar la visita realizada el pasado domingo a Ceuta por la ministra de Sanidad, Mónica García, cuya actitud durante su estancia en la ciudad ya había sido duramente criticada por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas.

Ramírez ha considerado que la ministra no atendió suficientemente las reclamaciones de los profesionales sanitarios ceutíes y ha lamentado que, a su juicio, no escuchara a quienes trabajan diariamente en el sistema sanitario. “Creo que la ministra se negó a escuchar a los que realmente tenía que escuchar, que eran los sanitarios”, ha afirmado.

También ha criticado que la ministra responsabilizara a la Ciudad de la necesidad de habilitar espacios para que las personas migrantes puedan permanecer en condiciones adecuadas de higiene y salubridad. A su juicio, la situación sanitaria derivada de la crisis migratoria no puede recaer exclusivamente sobre una Administración local de unos 85.000 habitantes.

“Creo que fue una falta de respeto a los ceutíes trasladar un problema de la envergadura que tenemos ahora mismo en nuestra ciudad a un ayuntamiento de 85.000 habitantes”, ha señalado.

También te puede interesar

Lo último

stats