Especial | Día Mundial de la Salud
Rosa Fuentes y cómo apostar por la Enfermería igualaría el acceso a la salud de los ceutíes
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Para la presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta, Rosa Fuentes, es una evidencia que el acceso a los cuidados de la salud no es el mismo para todos los ceutíes. Cree que “existen desigualdades”, pero no las atribuye a “falta de infraestructura”, sino “a la persistencia de un modelo sanitario excesivamente centrado en la curación de la enfermedad, que a veces descuida la promoción de la salud y la prevención en los entornos comunitarios más vulnerables”. En su opinión, el cambio no solo puede basarse en aumentar recursos, que también, sino en “aprovechar el liderazgo estratégico de las enfermeras para diseñar modelos de atención más preventivos, cercanos y, sobre todo, humanos”.
“La desigualdad nace cuando no se apuesta por una atención integral y coordinada donde la enfermera actúe como gestora del proceso del paciente”, expresó Fuentes en una entrevista concedida a El Pueblo de Ceuta con motivo del Día Mundial de la Salud, que le sirvió para profundizar en el rol de la Enfermería en el sistema sanitario y en el contexto que atraviesa la población ceutí en cuanto al cuidado de su salud. La portavoz del colectivo considera que la ciudadanía de Ceuta “se enfrenta a obstáculos reales que impiden que la atención sanitaria sea la que por derecho les corresponde”. Rechaza que estas dificultades nazcan “de una falta de compromiso de los professionals”, sino de “una insuficiencia de recursos humanos y un déficit estructural que es especialmente crítico en nuestra ciudad”.
Rosa Fuentes se confiesa preocupada con la situación, y asegura ser exigente con respecto a su resolución. Opina que “el acceso a los cuidado en nuestra ciudad se ve seriamente comprometido por deficiencias estructurales que no podemos seguir ignorando”. Ello pese a que, según señaló, el sistema sanitario ceutí se “sostiene” con el “esfuerzo” de “un capital humano de Enfermería excepcional”. Para ella, “no se puede hablar de un acceso real y efectivo a la salud cuando nos enfrentamos a una falta crónica de profesionales en Ceuta”. Este 7 de abril, la presidenta del Colegio aprovecha para recordar a las administraciones “que la salud universal no es posible sin una inversión real en Enfermería”. Cree que va siendo hora de que las instituciones “pasen de los agradecimientos públicos a los hechos normativos”.
Fuentes recuerda que la ciudad presenta unas ratios de Enfermería “muy alejadas de las recomendaciones necesarias para garantizar la seguridad del paciente”. Fuentes lamenta que la escasez de personal “no es solo un número”, sino que “se traduce en una sobrecarga asistencial que dificulta que la ciudadanía reciba la atención ágil y personalizada que merece”. Las peores consecuencias de esta realidad recaen sobre el paciente, especialmente sobre el más vulnerable. La brecha social entre los ceutíes en cuanto a su salud quedó expuesta tras la publicación del Atlas de Mortalidad que elaboró la Ciudad Autónoma en 2013, según el cual un vecino de una barriada periférica como El Príncipe tiene siete años menos de esperanza de vida que un residente en el centro.
Reivindicamos que se creen y doten presupuestariamente las plazas de especialista de forma inmediata, para que el título que nuestras enfermeras obtienen tras años de esfuerzo tenga un reflejo real en su puesto de trabajo
La presidenta del Colegio de Enfermería cree que estas desigualdades podrían reducirse apostando por la promoción de la salud y la prevención, con proyectos liderados por personal de Enfermería: “Si permitiéramos que las enfermeras lideraran de forma autónoma proyectos de educación para la salud y gestión, lograríamos nivelar la balanza”. A todos los elementos mencionados, Rosa Fuentes añadió uno más que afecta directamente a la las enfermeras y les impide un ejercicio completo y desarrollado de su profesión: “El acceso a una sanidad de vanguardia en Ceuta está bloqueado por la falta de implementación de especialidades de enfermería”. La presidenta considera “inaceptable” que, “teniendo profesionales altamente formados, continúe sin reconocerse plenamente estas categorías, lo que genera una brecha de desigualdad en comparación con otras regiones”.
Para Rosa Fuentes, la falta de implementación de las especialidades supone, ante todo, “una oportunidad perdida para el ciudadano y un freno a la calidad asistencia”. “Contamos con profesionales que han dedicado años a una formación de excelencia en áreas como salud mental, pediatría o geriatría, pero si esas competencias no se integran formalmente en el sistema, el paciente ceutí no recibe el cuidad experto que la ciencia actual permite”, sostiene la enfermera. Considera que esto se traduce en “una pérdida de eficiencia, ya que un cuidado especializado no solo mejora la seguridad del paciente, sino que agiliza los procesos de recuperación y reduce las complicaciones”.
Desde el Colegio, aseguró, la exigencia es “clara”: “no podemos permitir que Ceuta siga siendo una excepción. Reivindicamos que se creen y doten presupuestariamente las plazas de especialista de forma inmediata, para que el título que nuestras enfermeras obtienen tras años de esfuerzo tenga un reflejo real en su puesto de trabajo y en el cuidado que recibe el ciudadano”. La portavoz puso de manifiesto la existencia de lo que llamó “techos de cristal” que impide que las enfermeras ocupen “puestos de alta dirección y toma de decisiones”.
Para que la enfermería pueda ejercer ese rol de eje vertebrador y motor de cambio que defendemos, el ratio de profesionales por paciente debe ser óptima
Considera que, si bien sí gozan del reconocimiento de la sociedad, las estructuras administrativas “todavía aprovechan todo nuestro potencial de liderazgo”. Y cree que se les dificulta el acceso a puestos donde se toman decisiones que afectan a la salud pública. “El sistema ganaría eficiencia si se permitiera a la enfermería liderar nuevos modelos de gestión centrados en el paciente”, opinó. “Somos las profesionales que mejor conocemos la trayectoria del paciente y, por tanto, las más capacitadas para diseñar políticas de salud que sean realmente eficientes y humanas”, añadió la presidenta.
A ojos de Rosa Fuentes, la “transformación” de su profesión en las últimas décadas “ha sido absoluta”, pasando de “un rol puramente asistencial o de apoyo a ser profesionales autónomos con una formación académica de máximo nivel, incluyendo grados, másteres y doctorados”. Destacó que hoy en día la Enfermería “lidera la investigación en cuidados, gestiona centros sanitarios y tiene una capacidad de decisión clínica basada en la evidencia científica que era impensable hace décadas”. Esta evolución, señaló, los ha convertido en “expertos en gestión de procesos complejos”, al mismo tiempo que continúan ofreciendo una atención “profundamente humana”.
Fuentes defiende la adecuación de las plantillas de enfermeras “a las necesidades reales de una población cada vez más envejecida y con patologías crónicas complejas”. “Para que la enfermería pueda ejercer ese rol de eje vertebrador y motor de cambio que defendemos, el ratio de profesionales por paciente debe ser óptima; no solo para garantizar la seguridad, sino para permitir que la enfermera dedique el tiempo necesarioa a la educación para la salud y al acompañamiento humano”, continuó.
Pensando en el futuro de sus compañeras, la presidenta del Colegio de Enfermería reclamó una transformación profunda del sistema sanitario, más allá de mejoras puntuales. Entre sus principales demandas destaca la inclusión definitiva en el grupo A1, “por coherencia académica y responsabilidad clínica”. También exige reformar el Estatuto Marco para adaptarlo a las competencias actuales. Denunció ratios insuficientes de enfermeras por paciente, alejadas de la media europea, lo que afecta a la seguridad y sobrecarga laboral. Reivindicó además seguridad jurídica en la dispensación de fármacos y el fin del “sinsentido” de las especialidades, vinculando el título al puesto. En suma, pidió reconocer plenamente las capacidades profesionales del colectivo.
Aunque insistió en que el “cambio más urgente” en lo que respecta al sistema público de salud global es “una modernización profunda” del “modelo de gestión sanitaria”. “No podemos pretender una sanidad de vanguardia si seguimos anclados en estructuras administrativas que no reconocen la realidad académica de sus profesionales”. Para ello, defiende que las administraciones confíen en la Enfermería “como la gestora natural de los cuidados y de la cronicidad”, permitiéndoles “liderar programas de salud que hoy se encuentran estancados por visiones excesivamente rígidas del sistema”.
“Es hora de que las administraciones pasen de los agradecimientos públicos a los hechos normativos. Pedimos que se nos escuche no como un colectivo que pide mejoras laborales, sino como profesionales de máximo nivel académico que tienen la clave para la sostenibilidad del sistema”, remató.
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