Sanidad abre otro frente: el Gobierno aprueba su polémico Estatuto Marco
ESTATUTO MARCO
El Consejo de Ministros ha dado luz verde al proyecto de ley que rechaza el colectivo médico español y que ahora será remitida a las Cortes para su aprobación definitiva
Ceuta/ El Consejo de Ministros ha dado luz verde al proyecto de ley del nuevo Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, una reforma que sustituirá a la normativa vigente desde 2003 y que ahora será remitida a las Cortes Generales para su debate y eventual aprobación definitiva. El texto, presentado por el Ministerio de Sanidad como una actualización de las condiciones laborales del Sistema Nacional de Salud (SNS), llega al Congreso en pleno conflicto con el colectivo médico.
El comité de huelga de los médicos ha rechazado el proyecto y ha advertido de que «no habrá Estatuto Marco para los médicos sin contar con los médicos». Los sindicatos médicos consideran agotada la interlocución con la ministra de Sanidad, Mónica García, después de meses de enfrentamiento y denuncian que el Gobierno pretende llevar al Parlamento una reforma que, a su juicio, carece de consenso profesional y afronta además un escenario parlamentario incierto.
Frente a estas críticas, el Ministerio sostiene que la norma supone el primer gran cambio del marco laboral sanitario en 23 años y que establece un suelo común de derechos para los profesionales del SNS, respetando las competencias de las comunidades autónomas.
Menos horas de guardia
Uno de los principales cambios planteados afecta a las guardias. El proyecto establece que la jornada máxima será de 45 horas semanales y limita a una el número de guardias semanales computables, mientras que las jornadas de guardia no podrán superar las 17 horas. Las comunidades autónomas podrán negociar jornadas inferiores, de hasta 12 horas, o establecer sistemas de trabajo por turnos.
La norma contempla además que, cuando una guardia sea inmediatamente posterior a la jornada ordinaria, ambas no puedan superar conjuntamente las 17 horas. También garantiza que el profesional no pueda ser obligado a realizar una jornada ordinaria inmediatamente después de una guardia.
El texto introduce por primera vez el concepto de «carga horaria excesiva», que permitirá activar medidas organizativas y preventivas y obligará a las administraciones a reforzar las plantillas cuando exista una sobrecarga continuada. Entre los supuestos contemplados figura la realización sostenida de más de cinco guardias presenciales al mes.
Los servicios de salud dispondrán de hasta cinco años para adaptar sus plantillas y organización a las nuevas reglas de jornada, sin que el proceso pueda implicar pérdidas retributivas para los profesionales ni un deterioro de la asistencia.
Conciliación y plazas de difícil cobertura
El proyecto también amplía las medidas de conciliación y reconoce expresamente este ámbito como un derecho. Se prevé una mayor flexibilidad horaria, planificación anticipada de turnos y más supuestos de exención de guardias, entre ellos el embarazo y la lactancia, determinadas situaciones de salud o el cuidado de hijos.
Además, establece procesos de selección de personal fijo con carácter general cada dos años y sustituye el actual modelo de movilidad voluntaria por un sistema de concurso abierto y permanente, con adjudicaciones al menos una vez al año.
Otra de las novedades afecta a las plazas de difícil cobertura, una cuestión especialmente relevante para territorios como Ceuta. Cada servicio de salud podrá determinar, previa negociación sindical, qué puestos reúnen esta condición y establecer incentivos económicos, profesionales o de reconocimiento curricular para facilitar su cobertura.
Los servicios prestados en estos destinos deberán ser valorados en los procesos de selección y provisión en todo el SNS, con independencia de la comunidad autónoma en la que se hayan desarrollado.
Más protección frente a las agresiones
El nuevo Estatuto incorpora también derechos relacionados con la desconexión digital, la conciliación, la actividad docente e investigadora y la protección de la salud física y mental.
Asimismo, refuerza las medidas de prevención frente a las agresiones y contempla planes específicos para actuar ante comportamientos violentos contra los profesionales sanitarios.
La reforma actualiza además la clasificación profesional, profesionaliza los puestos directivos de los servicios de salud y regula por primera vez de manera específica al personal estatutario investigador.
Con la aprobación del Consejo de Ministros, el proyecto inicia ahora su recorrido parlamentario. Su entrada en vigor quedará pendiente de la aprobación definitiva por las Cortes Generales y de su posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado.