SATSE: “El 80 % de enfermeras y fisioterapeutas de Ceuta se plantea dejar la profesión por falta de conciliación”
SATSE
La encuesta realizada en Ceuta refleja una realidad marcada por la elevada presencia femenina en el sector sanitario, ya que el 88 % de los encuestados son mujeres frente al 12 % de hombres
El 79,31 % de los profesionales de enfermería y fisioterapia de Ceuta se ha planteado en algún momento abandonar su profesión debido a las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar, según un informe presentado este jueves por el sindicato de enfermería SATSE en la ciudad autónoma.
La secretaria general de SATSE en Ceuta, Elisabeth Muñoz, ha dado a conocer los resultados de una encuesta sobre conciliación laboral realizada a nivel nacional pero con datos específicos de la ciudad, en una rueda de prensa celebrada en la Biblioteca Pública del Estado Adolfo Suárez.
Muñoz ha explicado que el objetivo del estudio es analizar las dificultades que encuentran los profesionales sanitarios para compatibilizar su trabajo con la vida personal y familiar, en un contexto en el que la igualdad entre hombres y mujeres sigue siendo un reto pendiente también en el ámbito laboral.
Según ha detallado, la encuesta realizada en Ceuta refleja una realidad marcada por la elevada presencia femenina en el sector sanitario, ya que el 88 % de los encuestados son mujeres frente al 12 % de hombres. La mayoría de las respuestas corresponden a enfermeras generalistas, que representan el 78,79 % de la muestra, mientras que un 9 % son especialistas —principalmente matronas— y un 12 % fisioterapeutas.
Uno de los datos que más preocupación genera en el sindicato es que el 96,88 % de los profesionales consultados tiene a su cargo a alguna persona dependiente, ya sean hijos o familiares mayores. Esta circunstancia, según Muñoz, condiciona profundamente la organización de la vida laboral y personal de estos trabajadores.
La dirigente sindical ha subrayado que la falta de previsión en los turnos es uno de los principales problemas detectados. Aunque la normativa establece que los cuadrantes laborales deben entregarse con meses de antelación, el 65,52 % de los profesionales asegura no saber con certeza qué días trabajará la semana siguiente o recibe cambios de turno con escasa antelación.
En este sentido, Muñoz ha denunciado que es frecuente que los profesionales reciban llamadas para cubrir ausencias o vacantes de última hora, lo que obliga a reorganizar de manera urgente su vida familiar. “Muchas veces se ven presionados a aceptar estos cambios por miedo a que luego no se les concedan permisos o días libres”, ha señalado.
El informe también pone de manifiesto el uso habitual de grupos de mensajería instantánea para transmitir instrucciones laborales. Según SATSE, este sistema puede generar problemas relacionados con la protección de datos, ya que en los grupos se comparten informaciones personales o situaciones familiares que deberían mantenerse en el ámbito privado.
La encuesta refleja además el impacto económico que supone la falta de medidas de conciliación. El 51,52 % de los encuestados afirma haber recurrido a recursos formales —como excedencias o periodos sin sueldo— para atender a familiares, mientras que un 18,18 % ha solicitado excedencias y un 12,12 % ha tenido que pedir otros permisos no retribuidos.
Otro aspecto destacado es la renuncia a oportunidades profesionales. Casi el 49 % de los profesionales ha tenido que rechazar actividades formativas por responsabilidades familiares, mientras que otros han declinado promociones o cambios laborales que podrían haber supuesto un avance en su carrera.
Entre las principales dificultades para conciliar, los sanitarios señalan la turnicidad, el trabajo nocturno y la prestación de servicios en fines de semana y festivos, además de la escasa antelación en la planificación de los turnos.
SATSE también ha reclamado la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales para el personal sanitario en Ceuta, una medida que ya se aplica en varias comunidades autónomas pero que aún no se ha extendido plenamente a los profesionales que dependen del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria.
El estudio evidencia además que el 92,59 % de los profesionales considera que la falta de personal agrava de forma grave los problemas de conciliación, un porcentaje que el sindicato ha calificado como “especialmente preocupante” en comparación con otras regiones del país.
Las consecuencias, según el informe, afectan a múltiples ámbitos. El 68,9 % de los encuestados afirma que los problemas de conciliación repercuten en su rendimiento laboral, el 58,8 % en su salud física y el 65,52 % en su salud mental.
Asimismo, el 71,5 % considera que estas dificultades limitan su desarrollo personal y profesional, mientras que el 42 % reconoce que la conciliación también impacta negativamente en su situación económica.
En cuanto al nivel de satisfacción, el 93,10 % de los profesionales considera que faltan medidas eficaces para facilitar la conciliación, y el 87,10 % se declara insatisfecho o muy insatisfecho con su situación actual.
Durante la rueda de prensa, Muñoz ha valorado positivamente las inversiones realizadas en infraestructuras sanitarias, equipamiento y tecnología, pero ha insistido en que el problema principal sigue siendo la escasez de personal.
“Tenemos hospitales y centros con buenos medios, pero falta lo más importante: profesionales suficientes para que el sistema funcione sin que quienes trabajan en él tengan que asumir una carga que termina afectando a su salud y a su vida familiar”, ha concluido.