SATSE denuncia ante la Inspección de Trabajo la "situación insostenible" de la enfermería en Ceuta
Crisis migratoria
El sindicato señala que la aglomeración de personas en situación de extrema necesidad genera inseguridad en las visitas domiciliarias, agravada por la ausencia de órdenes escritas que respalden a los profesionales.
El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha procedido a interponer una denuncia formal ante el Organismo Estatal Inspección de Trabajo y Seguridad Social (OEITSS) contra INGESA Ceuta, debido a las precarias y peligrosas condiciones laborales que atraviesan los profesionales sanitarios en las Zonas Básicas de Salud de la ciudad. Esta acción legal, registrada el pasado 17 de agosto, surge como respuesta directa a las consecuencias de la emergencia migratoria sufrida a finales de julio, que ha derivado en una sobrecarga asistencial y un clima de inseguridad sin precedentes.
Imposición de jornadas y falta de refuerzos Desde la organización sindical se denuncia que, a pesar del incremento masivo de la presión asistencial, INGESA sigue sin contratar personal de enfermería adicional para paliar la situación. En lugar de reforzar las plantillas, la administración está recurriendo a la imposición de jornadas adicionales, concretamente en horario de 17:00 a 21:00 horas, sumándose a la jornada habitual de mañana.
SATSE pone el foco en la irregularidad de estas instrucciones, las cuales se están transmitiendo mediante órdenes verbales y mensajes de WhatsApp. Bajo una falsa apariencia de "voluntariedad" —donde supuestamente solo se permite elegir el día—, la administración está obligando de facto al personal a prestar servicios en horarios y centros diferentes al suyo habitual. El sindicato subraya que esta obligatoriedad carece de un respaldo administrativo formal y por escrito, lo que deja a los trabajadores en un vacío legal y desprotegidos ante cualquier eventualidad.
Riesgo extremo en la atención domiciliaria Uno de los puntos más críticos de la denuncia presentada por la secretaria general de SATSE en Ceuta, Elisabeth Muñoz Vallejos, es que ponen en riesgo su seguridad personal en la atención domiciliaria. La situación de las calles, marcada por la aglomeración de personas no identificadas en situación de extrema necesidad, ha generado un entorno de inseguridad para las enfermeras que deben realizar atención domiciliaria.
El sindicato destaca los siguientes puntos críticos que motivan la denuncia:
- Inseguridad ciudadana: Existe un riesgo real para la integridad física de los sanitarios debido a la tensión social derivada de la crisis migratoria en las zonas de actuación.
- Falta de respaldo jurídico: La empresa envía a las trabajadoras a realizar funciones fuera de su zona de salud habitual sin una orden escrita que las respalde legalmente en caso de incidentes laborales.
- Vulneración de derechos: Se está forzando la asistencia fuera del horario ordinario bajo coacción, desvirtuando el concepto de servicios voluntarios.
Exigencias de SATSE Ante este escenario, SATSE exige a INGESA la paralización inmediata de las órdenes verbales y la formalización de cualquier requerimiento de servicio extraordinario por los cauces legales pertinentes. No se puede permitir que la gestión de una crisis de tal magnitud recaiga exclusivamente sobre las espaldas de unas profesionales ya exhaustas y sin el amparo de la seguridad necesaria para ejercer su trabajo.
"No es solo una comunicación, es una denuncia en toda regla ante la Inspección", recalcan desde el sindicato, insistiendo en que la desidia de la administración está poniendo en jaque tanto la salud de los trabajadores como la calidad de la atención sanitaria en los centros de salud de Ceuta. SATSE continuará vigilante y no descarta nuevas acciones si no se garantiza de inmediato la contratación de refuerzos y la protección física y jurídica de todo el personal de enfermería.