A la unidad de adicciones de Ceuta, con más de 300 usuarios, le preocupa la cocaína
Adicciones
Las mujeres a cargo del Plan sobre Drogas y Otras Conductas Adictivas se han instalado en Plaza de los Reyes para dar a conocer sus recursos y alertar sobre los nuevos perfiles, entre los que se incluye el juego online
Casi la mitad de las personas atendidas por la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) de Ceuta tiene un problema con el consumo de cocaína (el 48%). Seguida del cannabis (19,6%) y el alcohol (10,8%), es la sustancia que más preocupa actualmente a quienes integran el Plan sobre Drogas y Otras Conductas Adictivas (PSDOCA) de la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, por haberse “duplicado su prevalencia”. En total, al año suelen atender entre 350 y 360 usuarios. La jefa del equipo, la médica Cleopatra R’kaina, cree que “el mundo sin drogas es una utopía”, y lamenta que “si no es una sustancia, será otra”. Como el vapeo, que está “sustituyendo al tabaco”, una industria que “se está quedando sin consumidores, porque están muriendo de cáncer de pulmón”.
Las mujeres que integran la UCA y las responsables de la Consejería han salido a la calle este viernes para dar a conocer su labor y sus recursos en materia de prevención, atención y tratamiento de las adicciones. Desde las 10:30h celebran una jornada de puertas abiertas en la Plaza de los Reyes con motivo del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas. A las 11:00h, han comparecido ante los medios R’kaina, la coordinadora de la UCA, África Guerrero, y la consejera Nabila Benzina. Además de visibilizar el trabajo del equipo, han alertado sobre el mantenimiento de las conductas adictivas y su adaptación a las nuevas realidades con el nacimiento de nuevos perfiles. Entre los nombrados, aunque con discreción, el juego online.
La industria por la que la Ciudad apuesta desde hace años para generar empleo y riqueza en la ciudad (con más de 1.200 empleos directos creados) tiene una consecuencia: la ludopatía. África Guerrero explicó que se enmarca dentro de las adicciones comportamentales, que también abordan en la UCA. “Están apareciendo. Tenemos una proporción estable durante estos últimos años. Creemos que en un tiempo irán acudiendo más, porque el tema del juego online y la legalidad del juego en España es un tema relativamente reciente”, destacó la coordinadora de la unidad, cuya intervención fue interrumpida por la consejera para señalar que se trata de un sector “regulado”.
“En el juego también entran los videojuegos, teléfonos… Un mundo más diverso”, apuntó. Para Nabila Benzina, la problemática radica en la “accesibilidad electrónicamente a cualquier tema de apuestas o videojuegos, que también es verdad que causa adicción”. Sin embargo, la ludopatía es el menor de los problemas de la UCA a tenor de los datos facilitados por la Consejería sobre la demanda de tratamientos en 2025. El “juego patológico” representa tan solo un 2,3% del total de atendidos. Con respecto a los años anteriores, ha ido disminuyendo el consumo de opiáceos en un 50,7%. Por el contrario, ha crecido el de cocaína (en un 29%) y el de cannabis (9,7%).
Las adicciones
El perfil más común, según expuso R’kaina, es el adicto al cannabis, varón de entre 35 y 40 años, con un nivel socioeconómico medio y una “patología dual”. Esto es que, además de la adicción, sufre de problemas psiquiátricos. Durante el año 2025, un 18’2% del total de la muestra presenta un diagnóstico de patología dual, acorde al informe facilitado por la UCA. Esto confirma, para las expertas, “que no se trata de una excepción clínica, sino de una realidad epidemiológica muy frecuente que requiere protocolos de intervención integrada (abordando simultáneamente la adicción y el trastorno psiquiátrico)”.
También advirtieron de la brecha de género. El porcentaje de hombres que iniciaron tratamiento es de un 86,9 % frente a un 13,1% de mujeres. Las demandas a tratamiento en el género femenino son principalmente por cannabis y alcohol, seguidas por la cocaína. “La mujer está más oculta en el tema de las adicciones, tiene más prejuicios para venir. Deben saber que estamos dispuestos a ayudarlas y atenderlas en lo que sea necesario”, expuso África Guerrero, aludiendo a los “estigmas” de los que hablaron en varias ocasiones, que, según denunciaron, envuelven a las personas que piden ayuda por adicciones.
“Antes, para las mujeres era muy difícil pedir ayuda. Ahora se va viendo como cada vez hay más que lo hacen. Creemos que la visibilización, el estar aquí, ayuda a que las personas vayan a rehabilitarse”, continuó la consejera. Acorde a las palabras de la coordinadora de la UCA, su principal demanda es que los afectados acudan antes a la unidad. “Queremos que pase menos tiempo entre el inicio del consumo y la petición del tratamiento”, expresó Guerrero, quien lamentó que, normalmente, “pasan muchos años” entre ambas situaciones. Y es por eso que llevan a cabo iniciativas como la celebrada a lo largo de esta semana.
A lo largo de la semana, la UCA ha desarrollado varias actividades. Este jueves acudieron al área de inserción sociolaboral, donde otorgaron premios a personas ya rehabilitadas, por su “constancia, perseverancia” y por la capacidad de “eliminar esas barreras de estigmatización”. Un acto donde, según destacó, comprobaron que “las personas salen de ese mundo y encuentran trabajo”. También han trabajado la prevención con jóvenes y sus familias. “Se ha puesto de manifiesto la importancia de dar herramientas a los familiares y a los jóvenes sobre las nuevas formas de fumar, que están camufladas”, señaló.
La Consejería cuenta con una unidad especializada en tabaco. Cleopatra R’Kaina puso el foco en que la industria del vapeo y los cigarros electrónicos han sabido vender su producto “como si fuera algo inocuo”. “Y ahora sabemos que, aparte de que causa adicción, también tiene efectos en el páncreas, los pulmones, y que causa enfermedades graves”, continuó. Según la jefa de la unidad, a las tabacaleras “se les están muriendo sus usuarios de cáncer de pulmón”. Y, como cuentan con menos consumidores, están sustituyendo su clientela por “gente joven”, a la que incorporan al consumo mediante fórmulas “enmascaradas”. “Las nuevas formas de fumar son igualmente nocivas. Las venden por olores, sabores, diseños… Y engañan a los jóvenes para que se inicien y sea la puerta de entrada hacia el futuro tabaco y nicotina”, añadió.
Nabila Benzina quiso destacar la labor que realiza la UCA en materia de prevención. “Estamos aquí y vamos a los institutos para que no ocurran estos problemas y que detecten que las empresas se dedican a camuflar. El hecho de no encenderlo con un mechero parece que lo hace menos nocivo”, afirmó, para concluir que se trata de “dar herramientas a los jóvenes”. “Preparar y educar a los jóvenes, a los mayores y a las familias es una forma también de prever en el futuro que tengamos muchos menos casos en la unidad”.