Más de 13.000 ceutíes viven en riesgo de exclusión severa
Informe FOESSA
La fundación Foessa ha presentado este martes un informe elaborado durante el ultimo año sobre la pobreza en Ceuta. Una muestra que evidencia cómo 13.000 personas se encuentran en riesgo de exclusión severa en la ciudad
13.000 personas en Ceuta viven en riesgo de exclusión severa, según el Informe Foessa, una entidad privada sin ánimo de lucro impulsada por Cáritas. Este, por primera vez, incluye a Ceuta, ciudad en la que se han realizado 400 entrevistas en diversos lugares de la población, para buscar así un efecto de expansión en un muestreo elaborado bajo las directrices del Centro Superior de Investigaciones Científicas.
Daniel Rodríguez, de Foessa, señalaba algunos datos. Por ejemplo, el 38% de las viviendas presentan algún problema estructural. El precio de la vivienda se ha encarecido en un 45% en el periodo 2018/24 muy lejos de poder ser compensado por la subida de sueldos. Uno de cada cuatro ceutíes vive de alquiler y más de un 60% destina la mayor parte de sus ingresos a vivienda y suministros.
Son algunos datos, especialmente preocupantes en la juventud o en las mujeres. Más de 21.000 personas sufren algún tipo de exclusión, según el informe. El porcentaje de hogares que no tiene capacidad de hacer frente a imprevistos se establece en el 50%.
El informe fue presentado por el vicario general de Ceuta, Francisco Fernández Alcedo, y el director de Cáritas Ceuta, Fernando Sotomayor. El primero destacó que “la iglesia en su recorrido de acompañamiento a las personas socialmente llamadas hoy vulnerables entiende que comprender la realidad es una dimensión básica de la caridad. Por esta misma razón, los estudios fue esa son investigaciones que podemos definir cómo rigurosas, coherentes y consistentes con la realidad. Pero al mismo tiempo son también análisis amasados desde la experiencia de voluntarios voluntarias, profesionales de la acción social y la investigación, comunidades parroquiales y proyectos sociales que se han gastado y desgastado en el compromiso con las personas más frágiles”.
Para Fernández Alcedo “han aumentado las distintas manifestaciones de la pobreza. Esta ya no se configura como única condición homeogénea, podríamos decir, sino más bien se traduce en múltiples formas de empobrecimiento económico y social, reflejando el fenómeno de las crecientes desigualdades, también en contextos generalmente acomodados”.
Sotomayor, por su parte, resaltó que “se trata de un trabajo impulsado por Cáritas española y la Fundación FES Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada, que desde hace más de 50 años nos ayuda a mirar con profundidad la realidad social de nuestro país y de nuestras comunidades”.
El director de Cáritas ponía el acento en que “no es solo un documento técnico, es sobre todo una llamada a mirar la realidad de frente, especialmente la de quienes viven en los márgenes. Nos ofrece datos, sí, pero también rostros, historias y preguntas. En Ceuta, donde la diversidad, la frontera y la convivencia son parte de nuestra identidad. Este análisis adquiere un valor especial Nos ayuda a entender qué está pasando con nuestra familia, nuestros jóvenes, nuestras personas mayores o inmigrantes y que podemos hacer juntos para mejorar su vida. En nuestra ciudad, los datos nos invitan a la reflexión. Persisten niveles altos de exclusión social, sobre todo vinculado al desempleo y la vivienda y la falta de oportunidades estables. Crece la brecha digital y educativa que deja atrás a muchos jóvenes. Y aunque la solidaridad de nuestra gente sigue siendo admirable, la pobreza se hace más compleja. No basta con atender necesidades urgentes, sino que hay que acompañarlos de procesos de inclusión duraderos”.
Más datos
Entre los datos facilitados por el técnico de FOESSA, Daniel Rodríguez, destaca “como un gran motor de exclusión la ausencia de empleo. El mercado laboral en Ceuta ha mejorado en los últimos años, pero mucho menos que en el conjunto de España. Entre 2018 y 2024, el empleo ha crecido un 6% en la ciudad frente a un 12 % a nivel estatal. Y es posible que esta peor evolución esté lastrada por el cierre de la frontera, que ha afectado de forma significativa a la actividad económica, pero esto se suma a otros factores estructurales en Ceuta, una tasa de paro muy elevada, un tejido productivo reducido y un peso importante de la economía sumergida. A esto se suma un elemento especialmente preocupante, como es la pérdida real de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Sobre el papel entre 2018 y 2023, los salarios en Ceuta han aumentado un 5,9% Pero este dato, tomado en bruto, no refleja lo que ha pasado en la vida cotidiana de la gente. Cuando descontamos la inflación acumulada en este periodo, es decir, cuando calculamos cuánto valen hoy esos salarios en términos reales, la conclusión es contundente. Los sueldos en Ceuta han perdido un 8 % de poder de compra”.
En 2024, la tasa de paro en la ciudad se sitúa en el 27 % frente al 11 % a nivel estatal. Y el paro de larga duración, el más difícil de revertir refleja aún mejor esta brecha: 16 % en Ceuta frente al 4 % en el conjunto de España. Es decir, aquí el desempleo no solo es más frecuente, sino también más persistente, más cronificado. Además, el perfil de quienes más lo sufren dibujan un patrón muy claro. El 50 % de las personas nacidas en el extranjero están afectadas. El 41 % de los menores de 30 años y el 37 % de las mujeres. Tres grupos que concentran la vulnerabilidad laboral y que ven cómo las puertas de acceso al empleo se les cierran con más fuerza que al resto de la población. Todo ello se refleja en una exclusión laboral mucho más intensa que en el resto del país”.