El 2 de agosto de 2027, en Ceuta anochecerá a las 10:45

Eclipse 2027

El “histórico” eclipse total de sol que durará en la ciudad casi cinco minutos, convirtiéndola en el “punto estratégico” de toda Europa para observarlo, será “mucho más que una experiencia visual”

De izquierda a derecha: el doctor en Física e investigador del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC, Fernando Barbero, y el profesor de la UGR Antonio Lasanta, en el Centro Cultural Estación del Ferrocarril
De izquierda a derecha: el doctor en Física e investigador del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC, Fernando Barbero, y el profesor de la UGR Antonio Lasanta, en el Centro Cultural Estación del Ferrocarril | G. Sardá
07 jun 2026 - 06:00

El 11 de agosto de 1999 hubo un eclipse total de sol en Centroeuropa y al físico y matemático Jesús Fernando Barbero le pilló de vacaciones con su familia en los Alpes austríacos. Como amante de la astronomía, quiso desplazarse a Múnich para observar el fenómeno, el primero de su vida. No imaginaba que su misma idea la replicarían otros miles de europeos. Tampoco entraba en sus planes que las nubes se colaran en el cielo impidiéndoles observar las estrellas y la corona solar que suele apreciarse durante la ocultación. Aun así, desde entonces puede presumir de entrar en la estadística según la cual solo una de cada 50.000 personas ha visto alguna vez el episodio astronómico que protagonizará el verano ceutí de 2027. El 2 de agosto del próximo año, el doctor Barbero intentará regresar a Ceuta, donde estuvo hace unos días con una charla de divulgación científica, esta vez para contemplar el eclipse que durará casi 5 minutos y convertirá a la ciudad autónoma en el punto estratégico de toda Europa para observarlo. Ahora sí, con “unas condiciones climáticas estupendas”.

El 2 de agosto de 2027, a eso de las 10:45h (con un margen de error de “un minuto”), la luna se interpondrá entre el sol y la tierra. El eclipse total partirá desde América hasta Egipto, pasando por el Estrecho. Se podrá contemplar en Cádiz o en Málaga, pero se verá “perfectamente” en Ceuta, el territorio donde la fase total durará más tiempo de toda Europa, 4 minutos y 48 segundos, solo superado por el país egipcio, donde se prolongará por más de seis. Es un fenómeno que no ocurre en la península desde 1912 (hubo uno en Canarias en 1959) y se prevé que no suceda de nuevo en la zona ibérica hasta 2053. En la ciudad española del norte de África es probable que, después del que ocurrirá en 2027, no vuelva a verse uno similar hasta dentro de 400 años, la frecuencia con la que suele repetirse un eclipse total en un mismo punto.

Es por eso que desde la Ciudad Autónoma han calificado el acontecimiento de “histórico” y se han adelantado a promocionar el fenómeno con más de un año de antelación. Trabajan en ello desde el 8 de mayo, cuando presentaron en el Centro Cultural Estación del Ferrocarril el llamado ‘Proyecto Trío de Eclipses 2026-2028’. Se califica así ya que serán tres las ocultaciones que se verán en España hasta dentro de dos años. El primero, también un eclipse total, se producirá el próximo 12 de agosto en torno a las 20:30h y se experimentará sobre todo en las zonas de Galicia, Asturias, Castilla y León, Aragón y las Islas Baleares, donde desde hace tiempo se agotan las plazas hoteleras para ese día. Se verá durante el atardecer, y en Ceuta podrá atisbarse mínimamente. En la ciudad habrá “una puesta de sol muy rara, cuando en realidad será un eclipse”.

En este lado del Estrecho se hará de noche el próximo año. Se espera que la fiebre turística que acompaña a estos fenómenos repercuta positivamente en la ciudad. “Hay un montón de gente que viaja desde el extranjero solo para ver eclipses, que paga, que reserva en los hoteles con antelación”, advierte el científico Fernando Barbero, que protagonizó el miércoles 3 de junio la primera actividad correspondiente al proyecto en el que trabaja el Gobierno local para preparar a la ciudadanía ceutí ante el eclipse de 2027. Iniciativa en la que están involucradas varias instituciones, como la Universidad de Granada (UGR), el Instituto de Estudios Ceutíes (IEC), el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) o la Delegación del Gobierno.

Habrá un cambio drástico, se hará de noche de golpe. Y no es solo una experiencia visual. Tú notas que la temperatura baja, porque el sol no calienta

Precisamente, el IEC participó en la organización de la conferencia que hace escasos días ofreció Barbero, doctor en física por la Universidad de Bolonia e investigador científico del Instituto de Estructura de la Materia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid. Con antelación a la intervención del doctor en la charla que calificó como ‘Todo lo que usted quería saber sobre los eclipses, pero nunca se atrevió a preguntar’, se sentó con El Pueblo de Ceuta para profundizar en la dimensión científica del fenómeno, en lo que supondrá para la ciudad y en los detalles de la experiencia que vivirá la ciudadanía. Lo hizo junto al físico y profesor de la Universidad de Granada en el Campus de Ceuta, Antonio Lasanta, que se encargará de la coordinación científica del proyecto de la Ciudad ‘Trío de Eclipses’.

Un fenómeno “milagroso”

“El que tengamos unos eclipses tan bonitos en la tierra es casi milagroso”, resumió Barbero sentado en uno de los sillones ubicados junto al escenario de la sala de usos múltiples de la Estación del Ferrocarril. El físico explicó que si el fenómeno se produce es porque el tamaño angular del sol, el que tiene la imagen que las personas ven del sol, y el tamaño de la imagen de la luna “es prácticamente el mismo”. Según aseguró, es “todavía más milagroso” que se puedan ver eclipses totales. “La luna tiene justo el tamaño que permite que si está un poco más cerca tapa completamente el sol, pero si está algo más lejos, no lo tapa completo. Es entonces cuando se produce un eclipse de luna. O sea, casi milagroso”, insiste el profesor.

Durante un eclipse total, casi de repente, se hace de noche. Ese “casi” se debe a que, en realidad, el proceso se va desarrollando de manera progresiva. Comienza con un eclipse parcial, hasta que la luna cubre por completo el sol, tras lo cual vuelve la fase parcial. En total, puede durar una hora. En Ceuta, la fase total se prolongará por casi 5 minutos, pero Fernando Barbero pronostica que los curiosos tendrán “entretenimiento para toda la mañana”. Además, se producirá en una hora (poco antes de las 11:00h) en la que “el sol está alto”. Por lo que tanto él como Antonio Lasanta prevén que, incluso aunque el viento sople de levante y la visibilidad esté más limitada, el fenómeno se desarrollará “en las condiciones óptimas”: "Si no ocurre nada anómalo, las condiciones para ver el eclipse de 2027 en Ceuta serán estupendas”.

De izquierda a derecha: el doctor en Física e investigador del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC, Fernando Barbero, y el profesor de la UGR Antonio Lasanta, en el Centro Cultural Estación del Ferrocarril
De izquierda a derecha: el doctor en Física e investigador del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC, Fernando Barbero, y el profesor de la UGR Antonio Lasanta, en el Centro Cultural Estación del Ferrocarril | G. Sardá

“Habrá un cambio drástico, se hará de noche de golpe. Y no es solo una experiencia visual. Tú notas que la temperatura baja, porque el sol no calienta. Dejas de sentir el calor. Los animales se van a dormir. Es un fenómeno interesante”, resumió el doctor. Para el físico, este hito supone una “gran oportunidad” para divulgar una ciencia como la astronómica; además, permite a la ciudadanía observar con conciencia un proceso “algo abstracto”, que todo el mundo conoce, como lo es el funcionamiento del sistema solar y el hecho de que la tierra da vueltas alrededor del sol. “En la vida normal no se nota. Se da por hecho. Pero si ves que la luna se ha puesto delante y pasa algo tan dramático, es una evidencia muy fuerte, una experiencia muy viva. Es una experiencia muy recomendable”, señaló el científico.

El 12 de agosto de este año, aunque en Ceuta no se verá tan bien el eclipse total, coincidirá con el atardecer y tendréis una puesta de sol muy rara

El profesor Lasanta explicó que, para observar lo mejor posible el eclipse del 12 de agosto de este año, la mejor zona en Ceuta será la de la Bahía Norte. Barbero recomendó contemplar la ocultación de 2026 en algún espacio donde se vea la puesta de sol. “Un detalle interesante del de este año es que se produce el eclipse total y como media hora más tarde se pone el sol, pero se pone cuando todavía hay un eclipse parcial. Entonces, tendréis una puesta de sol muy rara. Cuando el sol está cayendo se ve más grande, es un efecto óptico”.

Para ver el del próximo año, cualquier sitio, preferiblemente la Bahía Sur, con el Chorrillo, La Ribera, el Tarajal o los miradores. Eso sí, para observar los eclipses totales se debe tener en cuenta las recomendaciones. Los especialistas recuerdan que en las fases parciales (antes y después de la totalidad) mirar directamente al sol sin protección adecuada puede provocar daños irreversibles en la vista, por lo que será imprescindible utilizar gafas certificadas para ello. Solo en el instante en que desaparezca por completo la intensa luz de la fotosfera y emerja la corona solar (durante la fase total) podrá retirarse la protección de manera segura, volviendo a colocarla en cuanto reaparezca el más mínimo destello del Sol.

Los eclipses totales ocurren a nivel global “aproximadamente cada 18 meses”, según señaló Antonio Lasanta. Aunque no es un cálculo exacto, ya que, según matizó Barbero, puede ocurrir que durante un año no se produzca ni uno solo o que en 12 meses se den dos casos. Lo que sí está demostrado, continuó, es que “el número máximo de eclipses de sol que puede haber en un año es de cinco”. Se refiere a los totales, ya que “en alguna parte de la tierra todos los años hay algún eclipse, que puede ser parcial”. Según el físico y matemático del CSIC, estos últimos también son “espectaculares”. “La luna cubre casi todo el disco del sol y el cielo cambia de tono. Si el cielo está despejado, se pone un color malva, muy característico, muy bonito”

Otro dato comprobado: “No puede haber eclipses separados por tres meses. No sucede nunca. Puede haber eclipses que estén separados por dos meses o eclipses que estén separados por un mes, pero no por tres”. En estos momentos, la humanidad tiene “herramientas de cálculo que permiten calcular los eclipses que sucederán hasta dentro de los años que quieras”. Barbero aseguró que, solo encendiendo su portátil y accediendo al software adecuado, habría sido capaz en el mismo momento de la entrevista de calcular “el primer eclipse que se verá en España en el siglo 22”.

Los métodos para predecir los eclipses comenzaron a investigarlos años atrás los “antiguos”, como los llamó el doctor. “Intentaron ver qué regularidades había y llegaron a encontrar ciclos que permitían predecir su existencia. Que la ciencia tiene que hacer predicciones es una idea moderna, y una de las primeras manifestaciones fue esa. Luego nace la Ciencia moderna”, desgranó Barbero. Antonio Lasanta se confesó partidario de aprovechar estos casos para “hacer énfasis en la conexión que todo esto tiene con la Ciencia básica”.

La Ciencia básica

“Todo el mundo está muy centrado en la Ciencia aplicada, como la Ingeniería, pero en realidad todos los fenómenos vienen de la Ciencia básica”, introdujo el docente de la UGR. Lo ejemplificó aludiendo al experimento de Eddington (1919), que aprovechó un eclipse total de Sol para observar estrellas cercanas al sol y sirvió “para comprobar que la teoría general de la relatividad de Einstein era cierta”.

Gracias a la teoría de la relatividad se supo “cómo calcular los movimientos de los planetas” o se puso en funcionamiento “el GPS de los móviles”. Otro ejemplo de Lasanta: “¿Dónde se creó Internet?”, preguntó para al instante responderse: “No lo crearon los americanos, sino en el acelerador de partículas de Ginebra, en el CERT, donde tenían muchos datos y querían comunicarlo entre ordenadores. Crearon el protocolo HTTP, que es, básicamente, Internet”. El físico del campus universitario reivindicó la ciencia básica mientras el doctor del CSIC asentía.

“Muchas veces no se es consciente de la importancia que tiene la ciencia básica, que es lo que nosotros hacemos, la ciencia teórica, la física teórica”, remató Lasanta, tras lo cual su compañero ratificó su discurso. “Es importante darse cuenta de que cosas que aparentemente no tienen notoriedad práctica abierta, como pueda ser entender un eclipse, en realidad, gracias a la experiencia acumulada de mucha gente que durante la historia de la humanidad ha estado pensando cosas, al final tiene consecuencias insospechadas. Como decía Antonio”, apostilló Barbero, quien tiene claro que el 2 de agosto de 2027 espera poder contemplar un eclipse total de sol sin que las nubes se interpongan en la experiencia, sin importar cómo tenga que conseguirlo, como remató con ironía: “No será fácil, pero intentaré venir, aunque sea dando charlas durante días consecutivos”.

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