MEDALLA DE ORO
Arias agradece la propuesta para la Medalla de Oro de Ceuta
RAMADÁN
Pales de leche, cajas de aceite, paquetes de pasta, azúcar, café, cacao y dátiles llenan el salón de la vivienda de Omar Chaib. Desde allí, junto a su padre, coordina una nueva recogida solidaria con motivo del Ramadán que este año permitirá atender a 80 familias de distintos puntos de Ceuta gracias a donaciones privadas. El reparto, según cuenta, será este lunes.
“Esto lo llevamos haciendo cinco años”, explica Chaib mientras señala la mercancía ya inventariada. El reparto está previsto para el sábado, una vez que lleguen los últimos pedidos pendientes debido al retraso en el transporte marítimo. La intención era entregar las cestas antes del inicio del mes sagrado, pero el temporal ha obligado a ajustar los tiempos.
La leche y el aceite ocupan un lugar central en la recogida. Según detalla, son productos fundamentales en las mesas durante el Ramadán: se utilizan para romper el ayuno junto a los dátiles y para preparar alimentos como harira, dulces o batidos. “Son imprescindibles”, insiste.
El lote incluye mantequilla, mermelada, café, cacao, zumos, galletas, azúcar, tomate triturado, atún, garbanzos y distintos tipos de aceite. La selección responde, explican, a criterios prácticos vinculados a las comidas habituales durante el mes sagrado. “El pobre también tiene derecho a comer calidad”, recalcan padre e hijo.
Chaib precisa que solo un 20% de las familias beneficiarias pertenecen a Bermudo Soriano. El resto procede de zonas como el Príncipe, Benzú, Cuesta Paraisiana o Reyes Católicos. Para elaborar el listado solicita información básica sobre la unidad familiar y la situación económica, sin exigir certificados formales que puedan retrasar la ayuda. “¿De aquí a que el pobre reúna todos los documentos, cuándo va a comer?”, plantea.
La campaña se sostiene gracias a la colaboración de autónomos y empresarios locales. Este año, reconoce, la organización ha resultado más compleja por motivos laborales y personales, pero finalmente han logrado completar el acopio necesario como viene siendo habitual desde hace un lustro. “Es un gesto de solidaridad y de bondad, sin protagonismo ninguno”, afirma.
El reparto ha comenzado este fin de semana, por lo que cada familia ha podido y podrá durante los próximos días recoger su cesta en función de la composición del hogar. Mientras tanto, el salón continúa funcionando como almacén improvisado, con los alimentos perfectamente apilados y preparados para su distribución.
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