El alumbrado especial anuncia el inicio de la fiesta de las luces judía
Festividad de Janucá
La comunidad hebrea participa en el acto inaugural de la iluminación que cada año instala la Ciudad por Janucá, una ceremonia que ha contado con la presencia como invitada especial de la plantilla de la A.D. Ceuta
Ceuta/ Al tiempo que los cristianos aguardan la llegada del 25 de diciembre, la comunidad hebrea de Ceuta se encuentra también a la espera del comienzo de la Janucá, previsto para el próximo domingo.
El acto de inauguración del alumbrado especial que cada año instala la Ciudad en el entorno de la sinagoga Bet-tel ha servido esta tarde como pistoletazo de salida de unas celebraciones que tanto los judíos ceutíes como las autoridades municipales pretenden convertir en un exponente de la convivencia entre culturas en la ciudad. El acto ha contado con la presencia del líder de la Comunidad Israelita, José Bentolila, el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, y el comandante general, Luis Fernández Herrero, quienes estuvieron acompañados de un buen número de ceutíes que acudieron a la convocatoria de una de las muchas celebraciones que jalonan los calendarios de las cuatro comunidades religiosas radicadas en Ceuta.
La instalación del alumbrado, que recorre la calle Sargento Coriat, está formada por un letrero luminoso con la leyenda “Feliz Janucá” y tres arcos de luz.
A la conclusión del acto celebrado en el exterior de la sinagoga, los representantes de la Comunidad y sus invitados han pasado a las dependencias del templo para participar en la ceremonia ritual del encendido de las velas.
El acto de inauguración del alumbrado ha contado este año con el concurso de unos invitados singulares, protagonistas de la mayor hazaña conseguida por el fútbol local en toda su historia: la plantilla de la A.D. Ceuta, que ha participado en el acto acompañada por los directivos de la entidad y el cuerpo técnico.
Esta festividad judía, también conocida como Fiesta de las Luces, conmemora la reedificación del Segundo Templo de Jerusalén en el siglo II a. C. Los fieles recuerdan el milagro de la menorá que se mantuvo encendida durante ocho días con una exigua cantidad de aceite. Este mito dio lugar a la tradición de prender, de manera progresiva, un candelabro de nueve brazos llamado januquiá. La fiesta de la Janucá es una época del año que los judíos dedican a fortalecer los lazos familiares y a vivir la tradición en comunidad.