Una boda en plena crisis migratoria: la historia de amor que venció al miedo
CRISIS MIGRATORIA
Álvaro González Gamero y Vanessa Guerrero Moreno superaron todos los obstáculos imaginables para celebrar su unión en medio del caos de la ciudad
La crisis migratoria sufrida en Ceuta durante los últimos días ha alcanzado niveles históricos y será difícilmente olvidable para buena parte de la población de la ciudad autónoma. Más de 50.000 migrantes ilegales atravesaron la frontera de cualquier manera -a pie o a nado- e irrumpieron en sus calles generando una sensación de inseguridad y caos que todavía hoy perdura, con algunos miles pululando por sus plazas, sus playas y sus barrios mientras escapan de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, colapsando el CETI, los servicios públicos y sanitarios, o asaltando viviendas y colegios.
El miedo instaurado entre los ceutíes motivó el auto confinamiento preventivo y el cierre de supermercados, bares, comercios y todo tipo de establecimientos. La vía pública se llenó de suciedad y basura tras acoger una avalancha de personas que durmieron, comieron e hicieron sus necesidades en ella, exactamente igual que las costas y el propio mar. La ciudad y su gente se vio privada incluso de sus tradiciones, con la cancelación de las esperadas Fiestas Patronales y con sus niños aislados, encerrados e incapaces de disfrutar del verano.
Sin embargo, incluso ante un panorama tan desolador como el descrito, hubo valientes que decidieron plantar cara a la incertidumbre y el temor mucho antes de que la aparente normalidad regresase a Ceuta. Es el caso de Álvaro González Gamero y Vanessa Guerrero Moreno, proclamados marido y mujer el pasado viernes tras contraer matrimonio en una ceremonia que, por las circunstancias, no olvidarán jamás.
La pareja tenía previsto celebrar el enlace en el Palacio de la Asamblea, frente a la Plaza de África, pero sus planes se vieron truncados por demasiados motivos que escapaban a su control. Un día antes de la ceremonia comenzó la crisis migratoria, que ya de por sí daba argumentos de sobra para posponerlo todo, pero decidieron seguir adelante con el día más importante de sus vidas.
Después, por desgracia para los enamorados, la amenaza de los migrantes ilegales derivó en la necesidad por parte de las autoridades de utilizar el enclave escogido, el Palacio Autonómico. Por tanto, tuvieron que renunciar al emplazamiento que ya tenían reservado para que, entre otros y fundamentalmente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pudiese comparecer ante los medios para atajar la delicada situación.
No importó. Nada pudo frenar las ganas de Álvaro y Vanessa ni su ilusión por casarse. Se les ofreció una solución que aceptaron de buen grado, y junto a sus invitados se trasladaron al Ceuta Center, donde se ofició la ceremonia. Pese a lo que sucedía a su alrededor, vivieron un día mágico e inolvidable junto a sus seres queridos, y demostraron que el amor, pase lo que pase, lo puede todo.